El poema de los viernes: versos para el censo 2022 en la Argentina y para todos los que no están (pero están)

La escritora Giselle Aronson completó el censo y pensó en su madre, que vive con los recuerdos de sus seres queridos. Aquí, lo que escribió a partir de lo que puede ser sólo un trámite administrativo.

Giselle Aronson. Escribió un poema sobre el censo 2022.
Giselle Aronson. Escribió un poema sobre el censo 2022.

Esta semana/ mi madre/ completará el censo/ nacional/ desde su tablet/ sentada en el sillón/ del comedor, empiezan diciendo los versos que escribió Giselle Aronson a fines de marzo, cuando se puso disponible en Internet el formulario del censo 2022 en la Argentina.

¿Qué tiene un censo, algo tan terrenal como un censo, para inspirar un poema? A Aronson la hizo pensar en la soledad. O mejor: en la soledad que también está habitada por tantos otros que vivieron con nosotros y siguen allí, en nuestros corazones, como presencias en nuestras vidas.

“Escribí el poema a fines de marzo, cuando salió el formulario del censo. Lo completé e inmediatamente pensé en mi madre y en todas las personas que viven solas, que conviven con recuerdos de seres queridos; con aquellos que tienen lejos a sus hijos. Pensé en ausencias, en distancias, en esperas”.

Por las calles. El censo 2022 en Buenos Aires. (Foto Télam)
Por las calles. El censo 2022 en Buenos Aires. (Foto Télam)

No dirá,/ porque no están esas preguntas/ que en un momento fuimos seis:/ madre y padre,/ tres hijos/ y una abuela, escribe Aronson. Lo que no se dice porque ya no se dice, porque ya pasó. Y sin embargo nos llena la vida.

A veces, cuestiones que parecen del orden de lo administrativo, un mero trámite, tocan aspectos cotidianos subjetivos que nos impulsan a expresarnos, a volcar eso que nos conmueve en un dibujo, una canción; en mi caso, en un poema”, cuenta Aronson a Infobae Leamos.

Escritora, fonoudióloga, docente. Aronson publicó varios libros: Cuentos para no matar y otros más inofensivos (Macedonia Ediciones, 2011), Poleas (Textos Intrusos, 2013), Dos (Milena Caserola, 2014), Sin ir más lejos (Macedonia Ediciones, 2014), Orden del vértigo (El 8vo Loco, 2014) , Lo que no se sabe (Modesto Rimba, 2016), En el hueco que queda (Halley Ediciones, 2018), Modos de buscar refugio (Halley Ediciones, 2019), Como si de verdad (2020) y El hábito del tiempo (Azul Francia, 2021).

Aquí, el poema completo:

Censo 2022

Esta semana

mi madre

completará el censo

nacional

desde su tablet

sentada en el sillón

del comedor.

Dirá que nació

en otra provincia

indicará una fecha

y un lugar.

Agregará que al día de hoy

percibe

una pensión

que tiene obra social

agua corriente, gas,

un tres ambientes, dos baños,

piso cerámico o parquet

no sé qué opción.

Dirá en el censo

mi madre

que es ella sola

en el departamento

de la calle Güemes.

No dirá,

porque no están esas preguntas

que en un momento fuimos seis:

madre y padre,

tres hijos

y una abuela.

Que después de la partida

de su madre

fuimos cinco

cuatro

tres

y luego dos.

No dirá

porque no están esas preguntas

que no son dos,

que es ella sola

para la cena,

las noches de insomnio,

los recuerdos y la incertidumbre.

No podrá registrarlo mi madre

no son esos los datos

pertinentes para un censo.

Sólo importan los vivos

aunque la casa

esté habitada

por una multitud

de otras presencias.

SEGUIR LEYENDO