Kipchoge, lilesa y Rupp recibiendo las medallas de la maratón (EFE)
Kipchoge, lilesa y Rupp recibiendo las medallas de la maratón (EFE)

En medio de la ceremonia de clausura, el keniata Eliud Kipchoge ingresó para recibir la medalla dorada por ganar la maratón, acompañado por el etíope Feyisa Lilesa y el estadounidense Galen Rupp, segundo y tercero respectivamente.

El motivo de que la premiación de esta disciplina se realice cuando se está bajando la persiana de los Juegos Olímpicos se debe a una tradición de la era moderna de las olimpíadas que utiliza a esta simbólica prueba atlética para sostener el espíritu de la máxima cita deportiva.

En la edición de 1896, la primera de la era moderna, las medallas se entregaron todas al cierre de aquella celebración. El modo de rememorar aquel suceso que tienen los organizadores es el de premiar a los ganadores de la maratón, la prueba por excelencia de los Juegos.

El podio que se armó en medio del Maracaná para premiar a los ganadores (EFE)
El podio que se armó en medio del Maracaná para premiar a los ganadores (EFE)

Esta carrera de 42 kilómetros fue ideada especialmente por el barón Pierre de Coubertin, impulsor de los Juegos modernos, para tener una disciplina que identifique al evento.

La distancia elegida se debe a la anécdota de un joven soldado que debió correr unos 40 kilómetros desde la llanura de Maratón hasta Atenas, en Grecia, para anunciar la victoria sobre los persas. De esa idea surgió la creación de esta prueba inédita hasta 1896 en la vida deportiva y que hoy sirve como una tradición para rememorar la esencia de los Juegos.