Cómo funciona la industria en Tierra del Fuego: mitos y verdades

El sector de electrónica de consumo emplea a 8.500 personas, lo que representa el 60% del empleo industrial de la provincia. ¿Cómo se fabrican los productos que llegan al consumidor?

(Crédito: prensa AFARTE)
(Crédito: prensa AFARTE)

Nueve de cada diez celulares, televisores y acondicionadores de aire que se venden en Argentina se fabrican en la provincia de Tierra del Fuego, según datos de la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica (AFARTE). Un sector, que pese a la crisis que provocó el COVID-19, día a día busca recuperar los niveles de producción previos a la pandemia. Sin embargo, en ocasiones puede desconocerse cómo funciona esa industria y existen mitos en torno a la electrónica de consumo.

A continuación, siete mitos y verdades sobre la fabricación en Tierra del Fuego.

1. “En las fábricas de Tierra del Fuego solo se ensambla”

Según confirma AFARTE, esta frase se trata de un mito, ya que la producción integral de un producto en una sola planta es un proceso que se abandonó hace años en el mundo.

(Crédito: prensa AFARTE)
(Crédito: prensa AFARTE)

En la actualidad, no existen fábricas en las que ingrese materia prima sin procesar y salga un bien 100% listo para su comercialización. Cuanto más complejo es ese bien, menos factible es que se haga íntegramente en una planta fabril. En ese sentido, la industria moderna produce en forma de red, con integraciones de producto previas a su terminación, de ahí su denominación como “industria terminal”. Esta modalidad se reproduce en la industria automotriz, la del juguete y la del calzado deportivo, entre otras.

2. “Los productos fabricados en las plantas fueguinas solo tienen de componentes nacionales la caja y el manual”

Este segundo presupuesto también es un mito, ya que en las fábricas de Río Grande y Ushuaia -representadas por AFARTE-, se agrega valor local al producto. Además, se combinan componentes locales e importados y se realizan múltiples procesos productivos que requieren de trabajo de personal calificado, tales como la inserción automática de componentes, soldadura, medición y calibración, pruebas de vida, ensayos de seguridad, entre tantas otras actividades.

3. “La fabricación en Tierra del Fuego demanda mucho dinero en dólares”

Desde la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica explican que se trata de un mito, ya que fabricar productos a nivel nacional permite ahorrar divisas. Aunque la importación de algunos de los componentes implica salida de dólares, el proceso de manufactura local permite ahorrar hasta un 45% la salida de divisas extranjeras, comparado con lo que ocurriría en caso de intentar abastecer el mercado con productos 100% importados.

(Crédito: prensa AFARTE)
(Crédito: prensa AFARTE)

4. “Los productos electrónicos de Tierra del Fuego no se exportan”

Esta afirmación es verdadera, debido a que los productos de consumo masivo como celulares, televisores y acondicionadores de aire se destinan al mercado interno. Sin embargo, la industria fueguina también fabrica autopartes electrónicas como autorradios, módulos de control, acondicionadores de aire para automotores, los cuales se exportan directamente o se incluyen dentro de los vehículos que se envían a otros países.

5. “Los productos fabricados en Tierra del Fuego son más caros que los importados”

Según AFARTE, esta frase es un mito, ya que la importación de un producto no necesariamente se traduce en un mejor precio para el consumidor. “Lo que pasó con las notebooks es claro ejemplo de eso. En 2017, el Gobierno bajó los aranceles de importación del 35% al 0% con el objetivo de reducir el precio de venta al público y aumentar la variedad de marcas. Sin embargo, los resultados fueron los opuestos: pérdida de 500 puestos de trabajo solo en la isla; disminución de la capacidad instalada y del know-how industrial; caída en la recaudación; baja en las ventas; misma variedad de oferta de computadoras; y, principalmente, un incremento de los precios por la estructura de costos 100% dolarizada”, confirman desde la asociación.

En esa línea, en industrias con productos 100% importados, la devaluación suele ser trasladada a los precios. En cambio, la manufactura nacional tiene una parte del costo en moneda local, a lo que se suma el esfuerzo de las empresas por mejorar su competitividad. Esta combinación reduce el traslado al precio final del producto cuando se producen devaluaciones.

6. “Existen procesos productivos más maduros que otros en la industria electrónica de Tierra del Fuego”

Es una afirmación verdadera porque hay productos que cuentan con procesos industriales con mayor grado de maduración que otros, dependiendo del tipo de funcionalidad e integración productiva de la línea en cuestión.

(Crédito: Juan Manuel Santana)
(Crédito: Juan Manuel Santana)

“Ciertos bienes de la industria electrónica, como los acondicionadores de aire, alcanzan un valor agregado local de hasta el 45%. Incrementar la cantidad de componentes nacionales es un proceso complejo que requiere planes a largo plazo, inversión y estabilidad de las variables macroeconómicas”, señalan desde AFARTE.

Adicionalmente, existen ciertas restricciones que se dan por escala: en algunos casos, las cantidades que deben ser producidas para el mercado interno no llegan a ser lo suficientemente significativas para lograr competitividad, y en consecuencia, el agregado de estos componentes podría generar un aumento del precio de venta al público.

7. “El sistema de producción en Tierra del Fuego es antiguo”

Se trata de un mito debido a que la industria terminal es una forma moderna de producir en la mayoría de los sectores industriales. Además, el proceso industrial de la electrónica en Tierra del Fuego tiene un alto nivel de sofisticación: utiliza robots, cuenta con una importante dotación de ingenieros, trabajadores calificados y maquinarias de última generación.

En la provincia austral, el sector de electrónica de consumo sigue fabricando los celulares, televisores, acondicionadores de aire y microondas que se venden en todo el país y se genera empleo en uno de los rubros clave de la industria nacional.