Cómo impacta la industria electrónica en el crecimiento de la economía

Las empresas que fabrican electrónica en Tierra del Fuego muestran importantes cifras de crecimiento pese a la crisis de los últimos dos años. Qué ventajas tiene

La industria electrónica sigue creciendo (Crédito: AFARTE)
La industria electrónica sigue creciendo (Crédito: AFARTE)

El 29% del empleo privado de la provincia de Tierra del Fuego proviene de la industria electrónica de consumo. Esto implica el empleo de 8.500 trabajadores directos y 7.300 indirectos, y es una muestra de su enorme importancia.

Su crecimiento durante el primer semestre de 2021 fue de un 18% respecto de 2020, cuando el promedio de trabajadores era de 7.200 personas. Y un 41% en comparación con 2019, cuando aún no había llegado la crisis provocada por la pandemia y el promedio de empleados era de 6.000 personas.

Estas cifras muestran que las empresas que fabrican electrónica para consumo nucleadas en la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica (AFARTE) consiguieron aumentar los puestos de trabajo en los últimos dos años, pero además, siguen generando círculos virtuosos en la economía de Tierra del Fuego. De este modo colaboran en la consolidación de un polo productivo de alta tecnología donde se producen bienes de marcas tanto locales como internacionales.

El hecho de que marcas internacionales operen en empresas argentinas deriva en que los productos electrónicos cumplan con altos estándares de calidad. Al mismo tiempo, significa que esas marcas priorizarán al país para la entrega de insumos frente a otros destinos meramente importadores.

Actualmente, cerca del 90% de los teléfonos celulares, televisores y acondicionadores de aire que se comercializan en el país son de fabricación nacional y se producen en la isla de Tierra del Fuego. Además, se fabrican hornos microondas, electrónica autopartista y centros de entretenimiento para autos.

Producirlo localmente también tiene impacto en los modelos que se ofrecen ya que mantienen un ritmo constante de actualización y de abastecimiento industrial del mercado. A esto se le suma que la industria cuenta con un alto nivel de sofisticación, robótica y maquinaria de última generación lo que significa, entre otras cosas, que los lanzamientos de productos en el país se dan en simultáneo con los internacionales.

Los beneficios son para consumidores como para productores (Crédito: AFARTE)
Los beneficios son para consumidores como para productores (Crédito: AFARTE)

La industrialización local de bienes electrónicos de consumo genera efectos comerciales y financieros positivos tanto para productores como para consumidores. Estos últimos se verían sensiblemente perjudicados si sólo pudiesen comprar productos importados.

Asimismo, gracias a una estructura de costos con un componente importante en pesos, las empresas pueden actuar como amortiguadores en los tiempos de inestabilidad macroeconómica y evitar el traslado automático de una devaluación. Cuando la importación es la única que abastece el mercado, la estructura de costos está 100% dolarizada y el traslado de la devaluación a los precios es inmediata.

Desde que en 1972 la ley 19.640 creó el Área Aduanera Especial de Tierra del Fuego y su régimen industrial, no sólo se cumplió el objetivo geopolítico inicial que era poblar la isla, sino que también se dinamizó la economía de la provincia con una veintena de empresas que fabrican bienes electrónicos de consumo y con industrias de otros rubros. Pero este régimen industrial tiene un límite en el tiempo por lo que las empresas piden su prórroga para tener un mayor horizonte de previsibilidad de inversiones de mediano y largo plazo.

Las zonas con regímenes de promoción destinadas a fomentar el desarrollo del área beneficiada son una herramienta muy utilizada en todo el mundo. Un caso como el fueguino es el del régimen de Manaos en Brasil, que consiguió la extensión de su área económica especial hasta 2073. Esto le permite a las empresas radicadas allí diseñar, desarrollar e implementar proyectos para expandir y diversificar su matriz productiva.

La industria electrónica trabaja, además, de manera coordinada con los gobiernos nacional, provincial y municipales, así como con universidades, para ejecutar políticas públicas, aportar a la sinergia público-privada y contribuir a la formación de recursos humanos. En esa línea, AFARTE fue cofundadora del Centro de Desarrollo Tecnológico de Tierra del Fuego (CEN-TEC) y participa activamente de programas, acuerdos e iniciativas gubernamentales.

Así, la industria electrónica argentina, que fue protagonista del régimen de promoción económica fueguino, tiene un presente de constante generación de empleo y producción y se proyecta al futuro a través de la innovación constante.