‘Coworking’ con bar incluido, una apuesta diferente que muestra las nuevas formas de trabajo

El espacio 35 de Casa FOA 2019, a cargo de los reconocidos arquitectos Flavio Domínguez, Juan Caram y Diego Segoura, está constituído por cuatro zonas: la de trabajo, la sala de reuniones formales, el ábside -con equipamiento informal- y la barra

En lo que refiere al comedor, se exhiben bancos con patas del programa Zen Operativo de Grupo(a)² (Crédito: Casa FOA)
En lo que refiere al comedor, se exhiben bancos con patas del programa Zen Operativo de Grupo(a)² (Crédito: Casa FOA)

Casa FOA es un espacio para el libre desarrollo de la creatividad, un lugar de encuentro en el que diseñadores, arquitectos, decoradores y paisajistas seleccionados por su talento y prestigio comparten con el público sus búsquedas y hallazgos.

Surgió en 1985 con el propósito de recaudar fondos para la Fundación Oftalmológica Argentina “Jorge Malbran”. Pero actualmente se busca acercar a más gente a una perfecta visión de las cosas y mostrar opciones para “vernos mejor”, proponiendo perfiles nítidos de los valores arquitectónicos y culturales del país, exhibiendo su capacidad para la creación de estilos y formas.

Actualmente, el evento se realiza en el Círculo Olivos -tendrá lugar hasta el 20 de octubre-, y una de las marcas que participa en uno de los principales espacios es Grupo(a)², por segundo año consecutivo.

El coworking se constituye, entonces, en cuatro zonas. La de trabajo; la de reuniones formales, el ábside -con equipamiento informal- y el bar (Crédito: Casa FOA)
El coworking se constituye, entonces, en cuatro zonas. La de trabajo; la de reuniones formales, el ábside -con equipamiento informal- y el bar (Crédito: Casa FOA)

El espacio 35, a cargo de los reconocidos arquitectos Flavio Domínguez, Juan Caram y Diego Segoura, se caracteriza por ser el único espacio de ‘coworking’, una apuesta diferente que muestra las “nuevas formas de trabajo”.

Para lograr el objetivo de colocar un espacio de coworking dentro de una muestra de diseño, se decidió que el mismo fuese conceptual y articulado por pocos elementos. El uso de una sola gama de color predominante y el aprovechamiento del espacio a partir del mobiliario de Grupo(a)², define un recorrido por las distintas áreas del lugar.

El coworking se constituye, entonces, en cuatro zonas. La de trabajo; la de reuniones formales, el ábside -con equipamiento informal- y el bar.

El espacio 35, a cargo de los reconocidos arquitectos Flavio Domínguez, Juan Caram y Diego Segoura, se caracteriza por ser el único espacio de ‘coworking’
El espacio 35, a cargo de los reconocidos arquitectos Flavio Domínguez, Juan Caram y Diego Segoura, se caracteriza por ser el único espacio de ‘coworking’

En cuanto a las primeras tres zonas, las mismas se definen por su tipo de equipamiento, bien de trabajo, y vinculadas no solo por lo espacial, sino a partir del color. El bar se propone como un contraste de estos espacios. Comparte el mecanismo de vinculación espacial, pero a partir de otros materiales: la piedra y la madera.

El resultado es un espacio armónico y funcional donde el color es el protagonista. De esta manera, en el Espacio 35 puede visualizarse un impactante puesto operativo realizado con el programa “Avant” –en Gris Natural Urbano de Alba-.

¿Qué es Avant? Un novedoso sistema que responde a una visión arquitectónica del equipamiento de oficinas. Este programa de mesas refuerza el objetivo de Grupo(a)² de aportar soluciones direccionales incorporando un diseño singular y materiales de máxima calidad, junto a un conjunto de paneles divisores entelados que separan virtualmente a quienes lo utilizan.

Circular y contenido, pero abierto y distendido, lo paneles cierran y abren el juego laboral (Crédito: Casa FOA)
Circular y contenido, pero abierto y distendido, lo paneles cierran y abren el juego laboral (Crédito: Casa FOA)

Ofreciendo una solución sobria y elegante con un alto nivel cualitativo que refuerza la imagen y la simbología de los espacios más institucionales, el programa Avant representa un nuevo concepto en mobiliario para espacios de trabajo.

En un impactante juego conceptual, las cortinas divisorias fueron realizadas con la tela red de los respaldos de las sillas de Grupo(a)². Circular y contenido, pero abierto y distendido, lo paneles cierran y abren el juego laboral.

Encuentros fugaces, charlas relajadas y puestas en común “diferentes”, encuentran su espacio. En lo que refiere al comedor, se exhiben bancos con patas del programa Zen Operativo de Grupo(a)². Acompañados por mesitas Tangram regulables en altura, los mismos fueron tapizados especialmente en tonos rosas y begonia rosada– en cuero Grevy- y recorren los límites del espacio de la cocina, logrando así un espacio de recreación, comodidad y relax.

Encuentros fugaces, charlas relajadas y puestas en común “diferentes”, encuentran su espacio (Crédito: Casa FOA)
Encuentros fugaces, charlas relajadas y puestas en común “diferentes”, encuentran su espacio (Crédito: Casa FOA)

En el comedor, se destacan las obras creadas por la artista plástica Natalia Cacchiarelli, convocada para sumarse a este proyecto. Buena acústica, ergonomía, funcionalidad y unión, ante todo, fueron las premisas.

La flexibilidad está a la orden del día. Áreas de recreación, sectores de reuniones cortas y espacios de trabajo “formal”, fueron incorporadas a este gran espacio. Comodidad, disfrute y diseño, confluyen en un sector que conforman este impactante “coworking”. Además se luce una silla “Cosmos” de Grupo(a)², que complementa a la perfección con una mesa de trabajo mobility de actiu.

Por otra parte, Grupo(a)² también acompaña en colaboración a los Espacio 53 y 54, proyectados por las arquitectas Teresa Falcone y Alejandra Mahiques en el cual los productos como Zen Pod y sillones Dominó tienen presencia en la confitería y restaurant de esta edición de Casa FOA 2019.


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