La Ciudad de Buenos Aires se vio conmovida un 20 de septiembre de 2015: el Obelisco, ícono por excelencia de la región, amaneció sin punta. La noticia circuló rápidamente por los medios de comunicación, quienes informaron que la "cúpula" del monumento se encontraba en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires y era posible visitar su interior. Se trató de "La democracia del símbolo", el primer proyecto que realizó el artista Leandro Erlich con el Malba.

A lo largo de las últimas dos décadas, Erlich ha creado un cuerpo de esculturas y grandes instalaciones en el que la apariencia arquitectónica de lo cotidiano funciona como una especie de trampa perceptiva: conduce al espectador desprevenido a una paradoja visual que desafía los presupuestos del orden y las reglas del mundo material.

Leandro Erlich junto a “Las nubes” (Maximiliano Luna)
Leandro Erlich junto a “Las nubes” (Maximiliano Luna)

Este artista argentino ha logrado crear un universo paralelo donde las piletas no mojan, los ascensores no tienen principio ni fin y es posible capturar nubes en una vitrina. En el mundo ideado por Erlich los espectadores pasivos se convierten en participantes activos.

Bajo este contexto, Malba presentó "Liminal", la primera exposición antológica de Leandro Erlich en todo el continente americano. La muestra reúne una selección de veintiuna instalaciones, producidas desde 1996 hasta la fecha y seleccionadas por el curador estadounidense Dan Cameron.

ICBC, Socio Corporativo del museo, organizó un preopening especial para sus clientes Exclusive Banking
ICBC, Socio Corporativo del museo, organizó un preopening especial para sus clientes Exclusive Banking

Un día antes de la apertura formal de la exposición, ICBC, Socio Corporativo del museo, organizó un preopening especial para los clientes ICBC Exclusive Banking. Los afortunados gozaron del privilegio de poder observar la obra de Erlich en toda su magnitud además de disfrutar de música, barra de tragos y el catálogo oficial de la muestra como regalo.

"Es una propuesta distinta, una expresión del arte que es accesible para todos. Uno busca conmover y hacer pensar, las emociones más recurrentes que se observan en el público de la muestra son la sorpresa y el aventurarse en una obra en la que la gente se ve atrapada y genuinamente dispuesta a participar", le explicó Erlich a Infobae.

Marta Minujín junto a Leandro Erlich durante la inauguración
Marta Minujín junto a Leandro Erlich durante la inauguración

En el Malba, hasta el 27 de octubre, se puede disfrutar una de sus obras más famosas, "La pileta" (1999), exhibida en 2001 en la Bienal de Venecia. Como también "La vista" (1997), "Vecinos"(1996), "La vereda" (2007), "Las nubes" (2018), "El avión" (2011), "Vuelo nocturno" (2015), "Hair Salon" (2017) y "El aula" (2017), entre otras.

A diferencia de otras muestras en el museo, ésta se expande por diferentes niveles del edificio: recibe a los visitantes con dos obras en la explanada y continúa en el segundo piso donde se encuentra el núcleo fuerte de instalaciones y en el nivel -1 en el cual se sitúa el famoso natatorio, los botes flotantes de "Puerto de memorias" (2014) y "Subway" (2009).

“El aula”, la fantasmagórica experiencia creada por Erlich
“El aula”, la fantasmagórica experiencia creada por Erlich

"Leandro trabaja con la ilusión mediante espejos, videos e iluminación. Para él, los espectadores no son pasivos: en casi la mitad de las obras el público toma un rol protagónico al observarlas y se ve inmerso en ellas", asegura Cameron.

Además, los clientes de ICBC que quieran visitar la muestra cuentan con un 20% de ahorro en las entradas del museo y un 10% de ahorro para adquirir productos en Malba Tienda.