Angelina Jolie y Drew Barrymore: infancias rotas, adolescencias peligrosas y un presente luminoso

Hijas de famosos, actrices precoces, vivieron tiempos turbulentos cuando todavía eran niñas, pero se rearmaron y viven para contarlo

Drew Barrymore y Angelina Jolie en un almuerzo en Las Vegas, el 17 de marzo del 2005. Shutterstock
Drew Barrymore y Angelina Jolie en un almuerzo en Las Vegas, el 17 de marzo del 2005. Shutterstock

Una frase de Jean Paul Sartre sentencia “Cada persona es lo que hace de lo que hicieron de ella”. Todos conocemos algún pariente, vecino o conocido que teniendo todo para brillar se perdió en caminos oscuros y viceversa. Es que en cierto momento, la vida nos exige hacernos responsables y elegir lo que seremos. Esta realidad atraviesa a todos, ricos y pobres, inteligentes y torpes, lectores de este artículo y estrellas de Hollywood.

Repasando historias y releyendo crónicas son varios los artistas hollywoodenses que pudieron desprenderse de sus entornos tóxicos, alejarse de los tiempos oscuros y resurgir heridos pero mejores.

Drew Barrymore

La niña que nos enamoró en ET y que tenía destino de cadáver hermoso hoy transita la adultez con la serena alegría que solo pueden irradiar los sabios o como en su caso, los sobrevivientes. Acaba de cumplir 45 años y en sus redes sociales declaró sincera: “¡45! Solo me costó 45 años encontrarme a mí misma”. Con un pasado tumultuoso, lejos de recordarlo con rencor hoy asegura que fue “una buena lección”.

Repasando su biografía, desde la cuna estaba destinada a brillar o a estrellarse. Su padre, John Drew Barrymore, integraba una dinastía de actores y la abandonó antes de aprender a caminar. Sus madrinas fueron Sophia Loren y Anna Strassberg y su padrino, Steven Spielberg. Su madre, Ildikó Jaid Makó, había nacido en un campo de refugiados húngaros en Alemania Occidental y buscaba su lugar en la industria del espectáculo. Como no lo encontró se lo buscó a su hija. La pequeña Drew, a los once meses, protagonizó su primera publicidad, hizo unas veinte más, a los cuatro participó en su primera película y a los cinco conoció la fama mundial como la adorable Gertie en ET.

Y mientras Drew cumplía el sueño de su madre de convertirse en una estrella, ella se olvidaba de cumplir su tarea de madre. Según se lee en sus memorias “The little girl lost” (La pequeña niña perdida), a los 9 años había probado el alcohol, a los 11 la marihuana y a los 12 la cocaína. En vez de acompañarla a la escuela, le pedía que la acompañara a Studio 54, la mítica disco neoyorquina. “¿Quieres ir a la escuela y que te acosen o venir conmigo al Studio 54?”, le proponía.

Drew Barrymore
Drew Barrymore

Las compañías eran cada vez más peligrosas, Drew perdió el rumbo y ningún adulto estaba para ayudarla. A los 14, intentó cortarse las venas con un cuchillo de cocina, y su madre, que no conocía de términos medios, decidió internarla en una clínica para tratar adicciones y problemas mentales. Cuando salió de la clínica, Drew tomó la decisión de emanciparse de sus padres.

Con apenas dieciséis años sintió que no llegaría a vieja y que a lo sumo viviría hasta los 25 años. Buscó trabajo pero nadie quería darle una oportunidad a esa adolescente con fama de conflictiva. El único empleo que consiguió fue limpiando baños. En ese lugar tan lejos del glamour que alguna vez conoció se propuso recuperar el lugar del que Hollywood la había desterrado. Algunos papeles en películas menores, un par de desnudos en las revistas Playboy y Rolling Stone y una campaña gráfica de jeans volvieron a ponerla en el radar de productores. La llamaron para distintos roles, todos de segunda, no de estrella, pero aceptó y actuó con pasión porque sabía que en ello se le iba –literalmente- la vida.

Drew Barrymore en Playboy
Drew Barrymore en Playboy

Decidió ser su propia jefa y con 20 años fundó su propia productora: Flowers Films, una compañía sobre la cimentaría su resurrección definitiva. Así produjo Jamás besada, con David Arquette como galán. Después llegó la remake de Los Ángeles de Charlie, junto a Cameron Díaz –su gran amiga- y Lucy Liu.

Y de pronto Hollywood olvidó su pasado de adolescente conflictiva y decidió apostar por su presente de mujer resucitada. Se convirtió en heroínas en comedias románticas. Junto a Adam Sandler, que se convirtió en amigo, protagonizó Como si fuera la primera vez, La mejor de mis bodas y Luna de miel en familia y con Hugh Grant, Letra y música.

Drew Barrymore con Cameron Diaz y Lucy Liu
Drew Barrymore con Cameron Diaz y Lucy Liu

Casada y divorciada en tres ocasiones, hoy disfruta de su soltería y también de su maternidad. Es la orgullosa y presente mamá de Grace y Frankie, de 7 y 5 años. Y como toda mamá tiene dudas, pero en algo es contundente: “No voy a dejar que ellas sean niñas actrices”. Motivos no le faltan.

Acorde a los nuevos tiempos Drew diversificó sus intereses. Lanzó una línea de vinos, una exitosa marca de maquillaje y una colección de productos decorativos infantiles que se venden en una importante cadena de supermercados. Feliz de su presente, no pasa facturas por el pasado. Suele compartir con sus seguidores fotos junto a su madre.

Para algunos es un ejemplo de superación, para otros un producto de Hollywood, quizá simplemente sea alguien que se hizo responsable de su destino.

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Angelina Jolie

No nació en cuna de oro, pero sí acunada por famosos. Hija de Jon Voight y de la actriz Marcheline Bertrand, recién había cumplido un año cuando su madre se hartó de las infidelidades de su marido y se divorció. Angelina y su hermano James se quedaron viviendo con ella. Voight decidió alejarse de su esposa y también, de sus hijos.

Quizá por la falta de una figura paterna o porque durante años su madre no fue capaz de mirarla a los ojos porque le recordaba al marido abandónico, lo cierto es que Angelina comenzó a juguetear con el peligro.

A los ocho años empezó a autolesionarse. Solía meter sus dedos sobre cera caliente. Flaca y con ortodoncia era el objeto de burlas de sus compañeros de primaria. En el secundario decidió que si no le tenían respeto al menos le tendrían miedo. Empezó vestir de negro y con un estilo gótico que provocaba espanto. Sentía una extraña fascinación con la muerte. A los 13 años realizó un curso para trabajar como embalsamadora en una funeraria.

En la adolescencia comenzó a cortarse. “No me gustaba que nadie me tocase, no era capaz de sentir nada, no podía dormir. Así que hacerme cortes con cuchillos y sentir el dolor era mi única forma de sentirme viva. Era terapéutico”. Fantaseaba con el suicidio y le robaba pastillas a su madre. Pero pensó que su muerte haría sentir culpable a su familia y averiguó por los servicios de un sicario. El asesino se apiadó de esa adolescente extraña y le propuso que se tomara unas semanas para pensarlo y si seguía con su idea lo volviera a contactar. No lo hizo.

Angelina Jolie en 1992, su debut cinematográfico, junto a Ann Margret.
Angelina Jolie en 1992, su debut cinematográfico, junto a Ann Margret.

Pero la espiral de peligro no cesó. Comenzó a sufrir problemas de alimentación. Dejó de comer. Asustada su madre la llevó a una consulta médica, le diagnosticaron lo que ya se intuía: anorexia. Con el tiempo lograría superarla.

A los 22 la llamaron para protagonizar el videoclip “Anybody Seen My Baby?”, del álbum “Bridges to Babylon” de los Rolling Stones. Interpretaba a una stripper. Jagger era apenas cuatro años más joven que su padre pero quedó prendado de la actriz, a la que intentó conquistar. Contaba con el apoyo y la complicidad de Marcheline. Pese a las permanentes llamadas telefónicas y unos aros de diamantes por valor de 5.000 dólares, Jolie lo rechazó.

La ex de Brad Pitt pasaba entonces por la fase más salvaje de su vida. Un combo que incluía piercings y tatuajes, el más emblemático, “quod me nutrit me destruit” - lo que me alimenta me destruye – en el abdomen. Pero también se sumaban enormes dosis de alcohol y un consumo descontrolado de éxtasis, heroína y cocaína. Ella admitía que consumía de todo, sus brazos llenos de pinchazos de agujas. Le gustaba escandalizar como cuando aseguraba que estaba enamorada de su hermano y que le atraían tanto los hombres como las mujeres.

En el año 2000 conoció al actor Billy Bob Thornton, él dejó sin explicaciones a su novia Laura Dern para casarse en Las Vegas. Para festejar su primer aniversario, Angelina le regaló dos nichos, uno al lado del otro, en el mismo cementerio de Arkansas en el que estaba enterrado el hermano del actor. A cambio él le regaló varios cuadros pintados con su propia sangre. Como prueba de amor se tatuaron el nombre del otro. Decoraron el salón principal de la casa que compartían con una silla eléctrica y como mascota hogareña adoptaron una rata.

Angelina Jolie y Billy Bob Thorton se casaron en el 2000
Angelina Jolie y Billy Bob Thorton se casaron en el 2000

Pero cuando parecía que la vida de Angelina estaba al límite entre lo riesgoso y lo patético surgió la propuesta de protagonizar Tomb Raider que se filmaría en Camboya. En ese país tan distinto al propio, la muchacha que aseguraba que “no era capaz de sentir nada” sintió que su mundo de excesos se derrumbaba. Visitó un orfanato y mientras caminaba entre cunas un bebé le sonrió y su vida cambió. Esa mujer que se ufanaba que “Nunca quise tener un bebé. Nunca quise estar embarazada. Nunca cuidé de niños. Nunca pensé en mí misma como madre” descubrió que “mi hijo estaba en ese país”. Dos años después regresó para adoptar a Maddox.

Angelina reconoce que después de esa experiencia su vida giró 180º. “Me cambió, cambió mi perspectiva. Me di cuenta de que había mucho sobre historia que no me habían enseñado en el colegio, y mucho sobre la vida que necesitaba aprender”. La experiencia la llevó a contactar por primera vez con ACNUR, el alto comisionado para los refugiados de Naciones Unidas y convertirse en embajadora de la ONU.

Angelina Jolie y Brad Pitt se encuentran en una batalla legal por la custodia de sus seis hijos (The Grosby Group)
Angelina Jolie y Brad Pitt se encuentran en una batalla legal por la custodia de sus seis hijos (The Grosby Group)

Cuando presentó a su hijo en la revista People reconoció “Ahora estoy mejor que nunca. Siento que por fin estoy viviendo la vida que debería estar viviendo, nunca me había sentido así” y agregó “Ahora que soy madre ya no me puedo permitir refugiarme en ese lugar de autodestrucción, de adicciones o de locura al que antes iba cada vez que algo salía mal. Así que he dejado de hacerlo. Cuando mi mundo se derrumba o me siento deprimida, me levanto y sonrío para que él no se preocupe”. Después de Maddox adoptó a Zahara Marley en Etiopía y a Pax Thien en Vietnam. Además de sus hijos biológicos con Brad Pitt: Shiloh y los mellizos Knok y Vivianne.

Angelina no habla de su pasado pero si le preguntan tampoco lo oculta. Rodeada por sus hijos, reconciliada con su padre y a pesar de su conflictivo divorcio con Brad Pitt, cuando piensa en la que fue se siente una afortunada por estar viva para contarlo.

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