Pablo Neruda
Pablo Neruda

Desde el vamos, la idea presenta un escollo: imponerse sobre aquella máxima de que el libro original es mejor a la versión fílmica. En todo caso, las tres veces que se hizo una película sobre Pablo Neruda no se trató de una adaptación de sus poemas, sino de un libro del escritor chileno Antonio Skarmeta en dos ocasiones, y de una biografía en el caso restante.

Habrá que hacer una salvedad, ya que Skarmeta realizó el camino inverso a la máxima citada: escribió Ardiente paciencia basándose en una película homónima de 1983, cuyo guión y dirección también le pertenecen. Situada en Isla Negra, la localidad marítima donde Neruda transcurrió sus últimos años (en la más emblemática de las tres casas que poseyó en Chile), en ambos casos la trama ficticia aborda la relación que el autor de Veinte poemas de amor y una canción desesperada entabla con un cartero llamado Mario Jiménez.

Neruda y Mario, en “Ardiente paciencia”, el filme chileno
Neruda y Mario, en “Ardiente paciencia”, el filme chileno

En pos de seducir a la mujer amada, Beatriz González, y a sabiendas de que su talento epistolar le impediría tal cometido -aún contando con la asistencia de Neruda-, el cartero opta por plagiar sus versos. Así su conquista termina siendo doble: gana el corazón de Beatriz, sí, pero a su vez provoca la ira de su nuevo y afamado amigo. "La poesía no pertenece a quien la escribe, sino a quien la necesita", argumenta Mario frente al reproche, en un último y sagaz intento en pos de la redención. Neruda no puede más que darle la razón.

Sobre el libro Ardiente paciencia se realizó una nueva película estrenada en 1994, en Italia: Il Postino, que aquí se conoció como El cartero (y Pablo Neruda). El cine europeo mudó el escenario; la casa ya no se ubicaba en Isla Negra, sino que estaba en una isla de la península itálica. Mario se apellida Ruoppolo, y es interpretado por Massimo TroisiMaría Grazia Cucinotta encarna a su Beatrice Russo en su papel consagratorio, con la escena en la cual juega al metegol de un modo más provocativo que recreativo.

Aquí Mario también entiende que "todos los hombres que primero tocan con la palabra, después llegan más lejos con las manos". Y hasta allí pretende arribar con Beatrice, claro. Pero al menos en un principio, sus palabras serán las palabras del único destinatario de su trabajo en el correo: sólo a Neruda (Philippe Noiret) le lleva cartas, siempre a bordo de su bicicleta.

Neruda y Mario, en “El cartero”, y la pelotita de metegol
Neruda y Mario, en “El cartero”, y la pelotita de metegol

Bella desde su sencillez, conmovedora desde sus versos, Il postino recibió 25 galardones en festivales de todo el mundo, incluido un Oscar a Mejor Actor para Troisi. Pero encierra una tragedia: su protagonista -quien también participó de la elaboración del guión- decidió posponer una operación del corazón -sí, justo del corazón…- hasta concluir con la filmación de la película. Murió un día después de que terminara el rodaje. Y al fin, en cada escena a Massimo Troisi se le fue la vida. Su propia historia personal es la vez romántica y penosa, heroica y dramática. Tal vez como la pasión, quizás como el amor, sin dudas como la poesía.

Recién en 2016 la industria cinematográfica volvió a dirigir su interés sobre el consagrado poeta. Con dirección del chileno Pablo Larraín (nominado al Oscar por No, recibido en Hollywood con Jackie), el filme Neruda hace a un lado la poesía y la fantasía de Skarmeta, para sumergirse en la persecución política que el ganador del Nobel de Literatura sufriera en los 40, siendo senador por el Partido Comunista.

Protagonizada por Gael García Bernal (jefe de la Policía de Chile), Luis Gnecco (Neruda) y Mercedes Morán (la pintora Delia del Carril, su segunda esposa), la película no fue bien recibida al otro lado de la Cordillera, generando gran polémica. Sucede que muchos ponen en duda la veracidad de los hechos narrados, cuando el poeta es acusado de injuriar al por entonces presidente González Videla. "El filme es una ficción que toma una parte de su vida. Pero en Chile somos así: no nos gusta lo que hacemos", esgrimió Gnecco.

El Neruda de Luis Gnecco
El Neruda de Luis Gnecco

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