Guido Pella (28), el tenista número 66 en el ranking mundial, se enfrentó a uno de sus mayores temores en Melbourne, Australia.

Guiado por su chica, la modelo e influencier Stephanie Demner (27), el bahiense se adentro –junto a su padre, Carlos Pella– en la Eureka Tower: una torre de doscientos noventa y siete metros de altura que fue inaugurada en 2006.

Una vez allí dejó al descubierto que él, desde hace años, sufre vértigo.

La expresión del tenista bahiense en el piso ochenta y ocho de la Eureka Tower.
La expresión del tenista bahiense en el piso ochenta y ocho de la Eureka Tower.

Adherido a las paredes, recorrió las instalaciones del piso ochenta y ocho sin osar espiar el deslumbrante paisaje de la ciudad que se apreciaba del otro lado de los ventanales (y que su novia no dejaba de filmar). Minutos antes, en planta baja, él declaraba: "Yo no voy a subir".

Guido Pella enfrentando uno de sus mayores temores: el vértigo.
Guido Pella enfrentando uno de sus mayores temores: el vértigo.

Y si bien subió al mirador público más alto de un edificio del Hemisferio Sur, por nada del mundo se sumo a su novia y a su padre que –corajudos y sonrientes–, ingresaron a "The Edge". Es decir, a un cubo de cristal que sobresale tres metros del edificio y en el cual los visitantes quedan suspendidos a trescientos metros por encima del suelo.

Stephanie Demner y Carlos Pella a trescientos metros por encima del suelo.
Stephanie Demner y Carlos Pella a trescientos metros por encima del suelo.

Por Redacción Gente.

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