Manu Ginóbili: "DT seguro no voy a ser"

Lo dijo durante el último reportaje que le concedió a GENTE, antes del adiós al basquet. Acá un compilado de las mejores frases de aquella entrevista, que explican y demuestran por qué se convirtió en uno de los grandes deportistas nacionales de todos los tiempos
Emanuel y su último partido: el último 24 de abril, frente a Golden State Warriors.

Hace dos semanas Emanuel Ginóbili (41) se retiro de la NBA a un espacio difícil de llenar para la historia del básquetbol argentino e internacional. Si bien comunicó personalmente la decisión, pronto se alejó de la escena, evitando entrevistas y dejando que los comentarios del mundo hablen por él.

"Lo único que haré cuando me aleje es tomarme uno o dos años de relax", le había adelantado a GENTE hace dos años, en un reportaje que hoy toma vigencia, ya que recorre su pasado y anticipa su futuro. Aquí, las mejores frases del mismo…

AQUEL PIBE DE BAHIA BLANCA. "Cuando miro hacia atrás, me recuerdo como un chico flaquito con un montón de incertezas y dudas, aunque con muchos sueños y muy apasionado. Si bien luego, a los 17, empecé a sentir que tenía muchas chances en el básquet (se inició en el Club Bahiense del Norte, debutó en la Liga Nacional el 29 de septiembre de 1995, jugando para el Andino Sport Club de La Rioja, continuó en Estudiantes de su ciudad, y en el '97 llegó a Europa), estaba dentro de las posibilidades que no la pegara y debiera volver a mi ciudad y elegir alguna carrera universitaria. No era taaaaan bueno como para darme cuenta enseguida de que me iba a ir taaaaan bien (risas)".

Con llegar a la NBA no me conformaba. Quería quedarme varios años y ser un jugador importante de mi equipo

EXPERIENCIA EUROPEA. "Considero que a los 20 años no estaba listo para la NBA. Quizá si me quedaba en la Liga y seguía mejorando y ganando protagonismo en el Seleccionado la oportunidad llegaba, pero sin dar el salto de calidad que di yéndome a Italia (en el Viola Reggio Calabria y el Kinder Bolonia). El hecho de competir con jugadores mejores que vos y de un nivel mayor, siempre te hace crecer. Aprendí muchísimo en Europa".

A LA CONQUISTA DE LOS ESTADOS UNIDOS. "Dentro de la NBA (ingresó a los Spurs en 2002) me pasó algo similar a lo de la Liga Nacional. Con llegar no me conformaba. Quería quedarme varios años y ser un jugador importante de mi equipo. De esto me di cuenta al iniciar mi segunda temporada, cuando empecé a tener mucho protagonismo en mis primeros juegos… Pronto, mi cabeza se modificó bastante y cambié de objetivo. Ya no me quería quedar con lo mismo de antes: aspiraba a un poco más".

Ginóbili y el tributo de los chicos de San Antonio, Texas. El alcalde decretó al jueves 30 de agosto (tres días luego de su retiro) como #Manu Day.

GENIO INDIVIDUAL+TRABAJO+ADAPTACION. "Para ser bueno dentro de un equipo de elite, hay que serlo antes en lo individual. Si no, es difícil conseguir el lugar. Podés ser un buen jugador de rol, pero en mi caso la clave fue ser bueno individualmente, aunque adaptándome a las necesidades del equipo. Cada historia es distinta. Estoy seguro de que muchos se esforzaron más que yo y no les tocó tener la misma carrera. Otros quizá tenían más talento y potencial y no supieron adaptarse al nuevo ambiente. Nadie te regala nada y hay que dedicarle tiempo. Igual, tampoco alcanza sólo con eso".

LA PRESION EN LOS MOMENTOS CLAVE. "Tratás de recordar lo que hacés miles de veces en el entrenamiento y mantenerte lo más tranquilo posible. A mí me resulta más fácil estar dentro de la cancha jugando que mirarlo desde el banco, sea lesionado o sin jugar. Siento que es más sencillo, aunque muchas veces no te salga lo que querés. Lo prefiero antes que verlo sin poder ayudar al equipo o sin ser un factor en el desenlace del partido".

JUGAR EN LA SELECCION O EN UN EQUIPO. "Resulta distinto, pero por el tiempo de preparación. El Seleccionado es un sprint: una carrera corta en la que debés estar aceitado de entrada. La NBA es una maratón: en cien partidos, si hay altibajos no pasa nada. Podés arrancar lesionado, golpeado, y siempre tenés revancha. Con el Seleccionado fallás una vez y prácticamente se te va el campeonato. Adentro de la cancha resulta similar, porque me gusta jugar. Claro que estar representando a todo un país, con jugadores que apreciás tanto, guarda un sabor especial. De allí que pueda decir que mis experiencias en los Juegos Olímpicos (participó en tres: Atenas 04 –oro–, Pekín 08 –bronce– y Londres 12 –cuarto puesto–) fueron de lo mejor que me pasó en mi carrera".

ENTRE EL BASQUET Y LA FELICIDAD. "Tuve momentos de gran goce, y otros en los que la pasé mal… Pero, definitivamente, los primeros suman más. ¡El básquet me dio muchísimo! Historias, anécdotas, viajes, lindos instantes. Hubo momentos de mi carrera en que me costaba creer que todo eso me estaba pasando a mí".

PUERTAS ADENTRO. "Quiero que mis hijos sean lo que quieran. Sólo me gustaría que encuentren su vocación y la desarrollen con felicidad. Entiendo que mi esposa (Marianela Oroño, 37) piensa lo mismo: que disfruten lo que hagan y hagan lo que quieran. Si el día de mañana alguno (los mellizos Dante y Nicola de 8 años y Luca de 4) pretende seguir mis pasos, no tengo ni idea qué les aconsejaría. O sí: que trate de identificar si realmente le apasiona el juego. Si es así, entonces se verá. Que empiece por disfrutar el momento, aprender y transformarse en el mejor jugador que pueda ser. A veces ni con eso alcanza".

Si el día de mañana alguno de mis hijos pretende seguir mis pasos, no tengo ni idea qué le aconsejaría. O sí: que trate de identificar si realmente le apasiona el juego

GRANDE ENTRE LOS GRANDES. "De entrada me golpeaba un poco cuando me incluían en la lista de los deportistas más importantes de la historia argentina. Ahora lo tomo un poco más naturalmente. De todos modos, no pienso en eso. En algún lado tengo un mueble con muchos de los premios, pero cada vez les doy menos importancia. Calculo que en mi próxima casa no ocuparán un lugar relevante. En cuanto a las camisetas, guardo una de cada temporada. ¿Por qué? No lo sé. Están por ahí dando vueltas. Supongo que en varios años, cuando ya haya pasado bastante tiempo de todo esto, cobrarán algún sentido… ¡o no! A mí me gusta ver a atletas hacer cosas únicas que parecen imposibles para el resto, pero no soy fanático de nadie. A (Roger) Federer, a Leo Messi, a (Usain) Bolt y obviamente, en su momento, a (Michael) Jordan. Tipos distintos".

¿FUTURO DT, MANAGER, INTENDENTE…? "Técnico seguro que no; el resto no sé. Lo único que sí haré es tomarme uno o dos años de relax. Después veré si mi cabeza me deja concederme más tiempo o defino un poco el camino a seguir. Me encantaría estar un poco acá, un poco allá y otro poco más allá. Tengo tantos lugares por conocer…".

Manu durante una producción para el equipo de San Antonio. Con los Spurs logró cuatro anillos.

MANU A LOS 50. "Me imagino disfrutando de mi hermosa familia, de mis amigos y de la vida en general, viajando bastante y conociendo gente interesante de quien aprender… Ah, y seguro, un poco más rengo que ahora (risas)".

Por Leo Ibáñez
Fotos: AFP, Instagram y Archivo Editorial Atlántida

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