Antonio Laje analiza la crisis económica (Foto: Fabián Uset/GENTE)
Antonio Laje analiza la crisis económica (Foto: Fabián Uset/GENTE)

En la peor crisis del gobierno de Mauricio Macri, con el dólar rozando los 40 pesos, el riesgo país superando los 800 puntos y la posibilidad latente de un nuevo default, el mensaje que brindó el Presidente el lunes 3 de septiembre llegó a los 25 puntos de rating, sumando todos los canales. "Pero el de Dujovne (Nicolás, ministro de Economía) tuvo más", revela Antonio Laje, el periodista que comanda Buenos días, América desde la pantalla de la primera mañana de América TV y A24, en simultáneo. El también piloto de avión (por las tardes ése es su trabajo) analizó el difícil momento, que el Gobierno palió aplicando retenciones de cuatro pesos por dólar a las exportaciones y la reducción de 20 a 10 ministerios, entre otros ajustes (ver recuadro).

Me parece que ahora se dan cuenta de que sí es un fracaso

–¿Estas medidas eran lo que el Gobierno debía hacer?

Debe ser la primera vez que Macri reconoce que hay una crisis. Hace apenas una semana, Marcos Peña dijo que no había ningún fracaso económico. Y me parece que ahora se dan cuenta de que sí es un fracaso. Claro, siempre responsabilizan a todo el contexto exterior, a los gobiernos anteriores.

–El tema de los cuadernos lo mencionó varias veces.

–Eso genera mucha incertidumbre a nivel financiamiento. Los bancos no pueden financiar a empresas sospechadas de corrupción. Eso, es cierto, juega en contra. A la larga, terminar con eso será una buena noticia, pero hay que pasar el trago.

El problema real es que Macri no entiende que esta crisis es auto generada

–¿Quién tiene la culpa de esta crisis?

–Macri le echó la culpa al clima, a Turquía, a Estados Unidos, a China. Lo único cierto es la sequía. El resto pasó en toda la región, y no tienen esta crisis. El problema real es que Macri no entiende que esta crisis es auto generada. Obviamente, recibió el país destruido. Pero no lo explicó, y fue un grave error. En dos años y medio no hizo nada. Y éste es el resultado. Cuando un gobierno, en estas circunstancias, no ajusta, lo hace el mercado. Por supuesto, hablamos de una economía libre como pretende llevar adelante el Gobierno. Con una política intervencionista, como fue la de Cristina, los mercados no ajustan porque el partido no se juega en el mercado. Por eso el kirchnerismo le pedía plata a Venezuela al 14 por ciento de interés. Esto que sucede es lo que pasa en nuestro país, sistemáticamente.

–¿Por qué?

–Nadie hace los ajustes ni las reformas que se deben. Entonces, se llega a estas grandes devaluaciones. ¿Macri la tenía que hacer? Sí, porque el país estaba en una crisis terminal. Mejor dicho: está en una crisis gravísima. Las medidas que se tomaron ahora fueron empujadas por la urgencia, porque no quedaba otra. No son la bala de plata del Gobierno: son la única bala que le quedaba.

–¿No había opción?

–No les podía pedir plata a los gobernadores: más no le iban a prestar. Y no se podía pelear con ellos, porque los necesita para el acuerdo con el Fondo Monetario. El FMI va a pedir que algo se pueda conciliar con la oposición. Entonces, o se recorta –y no se puede recortar más– o se generan los ingresos necesarios para equilibrar las cuentas. Por eso se pusieron las retenciones. Todo lo que dijeron que no harían, lo terminaron haciendo. Está bien… Con un dólar a 40, a los sectores afectados por las retenciones les dio una sobreganancia: hace una semana estaba a 30. Es lo que hay que hacer, y lo que se puede. Antes de que se hunda el barco, hay que emparcharlo. No es lo ideal, no es lo bueno.

–¿Pero alcanza con esto?

–Sirve si se hacen las reformas necesarias: la laboral, la del sistema financiero y la tributaria. Hoy, si alguien tiene una empresa, un comercio o una pyme en la Argentina, no es competitivo. No se puede producir con una tasa del 60 por ciento y un 50 por ciento de impuestos sobre cualquier producto que se empiece a producir. Tener un empleado tiene una carga tributaria altísima, y eso no es el salario. Entonces, cuando se quiere recuperar la competitividad, la solución argentina es devaluar. Macri dice que llegó el momento de esas reformas. Ojalá sea así. Pero hasta ahora no hizo nada.

–La devaluación ya está, y al bolsillo de la gente lo liquida.

–Sí. Cada devaluación va a los precios, seguro, hasta que la gente ya no pueda comprar más. Yo creo que estamos en un nivel donde el ajuste lo hará la recesión. Lamentable, porque el costo es muy alto: más pobreza, más desocupación.

–¿La recesión será lo que baje la inflación, entonces?

–Es que en la medida que la gente no compre, no digo que bajen los precios, pero no podrán trasladar la devaluación, porque si no hay plata nadie va a poder vender. Lamentablemente, vamos a enfrentar nueve meses complicados. A partir del año que viene, si no hay una sequía o una inundación graves, vendrán dos cosechas importantes, que hacen mover las economías regionales hasta que se arme la rueda.

El nuevo gabinete del gobierno de Mauricio Macri (Foto: Presidencia de la Nación)
El nuevo gabinete del gobierno de Mauricio Macri (Foto: Presidencia de la Nación)
Antonio Laje analiza la crisis económica (Foto: Fabián Uset/GENTE)
Antonio Laje analiza la crisis económica (Foto: Fabián Uset/GENTE)

–Estamos como en 1920, cuando se decía que una cosecha nos iba a salvar.

–Es que la Argentina es cíclica, porque nunca se hacen las reformas debidas, y a nadie le gusta vivir con lo que gana, y se termina gastando de más. Hasta que viene la hiperinflación, o un corralito, o esto… Algún día aprenderemos a gastar sólo lo que tenemos.

–¿Cómo vio el papel que tuvieron este fin de semana el radicalismo y Lilita Carrió, los socios del PRO en Cambiemos?

–Por la presentación de los ministerios, es que se achicaron pero no hubo cambio de gente. Y ahí juega la pelea entre Carrió y los radicales. A Carrió no la puedo explicar. Fue una de las trabas para que Ernesto Sanz entrara al gabinete. Fue una pelea de egos todo el fin de semana. Yo creo que en el Gobierno al final dijeron: "Ahora presentamos esto y después movemos algunas fichas". Me parece que no terminó acá. Pero no se debería estirar mucho más si viajás a ver al Fondo Monetario. Sobre todo en el caso de Dujovne. Además, los radicales también se preguntan qué lugar ocupan. Razonan: "Si no nos pusieron hasta ahora, ¿por qué justo en la crisis?". Plantean algo lógico.

–¿Pedían un gabinete más político?

–Es que el Gobierno tiene que salir, sí o sí, a conciliar con el sector más racional de la oposición. Si no, desde el exterior hay cosas que no nos van a dar. Deben ver un acuerdo con los opositores, lo que hará posibles las reformas necesarias. Y eso pretenden los radicales. Pero del otro lado, Macri no les quiere dar ni la Jefatura de Gabinete ni el Ministerio del Interior. Es más, reemplaza a Lopetegui y Quintana por Ibarra, que es un hombre todavía más de su riñón. Hoy se aseguraron 280 mil millones de pesos para el año que viene con las exportaciones y las retenciones, pero si no hay reformas, no les va a alcanzar dentro de un año y medio o dos. Porque en la medida que haya inflación, el dólar también va a quedar retrasado. Y se arma una carrera.

–¿De todas formas, se alcanzará el déficit cero?

–Sí, pero sin contar el pago de los servicios de la deuda. Después hay que salir a pagar los intereses, por ejemplo. Acá ya estaba acordado el presupuesto con las provincias, con un recorte de 300 mil millones de pesos: 200 mil los ponía el Estado nacional y 100 mil las provincias. Cuando se disparó el dólar a 38 o 39, las provincias dijeron: "No me vengas a pedir un peso más". Ahí salió Macri a solicitarle al Fondo un desembolso anticipado, pero le tenía que dar algo. Y fue que en vez de 1.3 de déficit, lo iba a llevar a cero.

por Hugo Martin