En la cocina del restaurante del hotel El Casco, en San Carlos de Bariloche, en 2007.
En la cocina del restaurante del hotel El Casco, en San Carlos de Bariloche, en 2007.

Mientras la familia de Anthony Bourdain espera la autorización del gobierno francés para trasladar sus restos a los Estados Unidos –país en el que se oficiará el funeral, a cargo de Ottavia Busia, la ex esposa del cocinero, con la que seguía legalmente casado–, el eco del vacío que dejó no deja de resonar.

Una postal de sus tiempos como responsable de la cocina de la brasserie Les Halles, en Manhattan
Una postal de sus tiempos como responsable de la cocina de la brasserie Les Halles, en Manhattan

El famoso cocinero Gastón Acurio expresó: "Ha partido un gran amigo del Perú. Gracias, Tony, descansa en paz"; el rockero Iggy Pop escribió: "Estoy en shock. Amaba a ese tipo. Era una luz de bondad y buenas vibras en mi vida"; la cantante y actriz Lea Michele –que perdió a su novio Cory Monteith hace cinco años por sobredosis– reflexionó: "Eres y siempre serás uno de mis ídolos… Ver tu programa siempre me dio mucha felicidad"; y el ex presidente Barack Obama –que compartió un almuerzo con él en una cantina de Vietnam en 2016– escribió en Twitter: "Taburetes de plástico, unos fideos baratos pero deliciosos y cerveza de Hanoi. Así es como recuerdo a Tony. Nos dio una lección sobre la comida y, lo más importante, su capacidad de unirnos. Nos enseñó a no temer a lo desconocido. Lo echaremos de menos".

Eso sí, su legado será eterno: las cocinas ya nunca volverán a ser un mundo distante. Juanchi Bailerón y Donato De Santis cuentan sus encuentros con el cocinero más ecléctico y masivo de los últimos años.

Bourdain en la costanera porteña con Juanchi Baleirón.
Bourdain en la costanera porteña con Juanchi Baleirón.

Juanchi Baleirón: "Fue el más punk de los chefs"
En 2007, el líder de Los Pericos disfrutó todo un día en compañía de Bourdain. Así lo recuerda: "A Tony lo agasajamos yendo a comer un choripán con chimichurri a la Costanera Sur. De ahí fuimos a nuestra sala de ensayo, que tiene un jardín en el fondo, y pusimos una buena picada que acompañamos con malbec, fernet, Gancía batido y cerveza… ¡Un sampleo de lo típico nuestro! Y como en ese momento nos dijo que no había probado la fainá ni la fugazzeta rellena, pedimos un delivery. Se divirtió tanto que suspendió algo que tenía que hacer para seguir charlando con nosotros de música –amaba el punk rock y el rock alternativo–, y de los problemas típicos de la gente que viaja permanentemente. Era uno más… Genial y adorable. ¡Un tipazo! Sin dudas, el más punk de todos los chefs".

Con Donato De Santis.
Con Donato De Santis.


Donato De Santis: "Anthony nos tocó el corazón"

El más argentino de los chefs italianos –también amigo de Asia Argento, la novia de Bourdain, "una italiana cruda, directa y sin filtro, que tiene los ideales bien colocados"–, habla de Anthony: "Se fue un traductor entre la gente común y esta profesión de locos. Fue un gran contador de historias, que trabajó en las oscuras cocinas de los 80' y que, al publicar el libro Confesiones de un chef, nos identificó a todos los cocineros de esa época tocándonos el corazón. Cuando lo conocí, en su visita a Buenos Aires del 2007, sentí que su mirada estaba decenas de años por delante de las de los veinte que nos encontrábamos en ese salón de hotel. El tipo quería expresar una visión de la cocina como mundo y buscaba encontrar un par de ojos que lo entendieran. Me dio la sensación de que era un genio incomprendido".

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