Fede Bal: "Quisiera dormirme abrazado a Laura, pero necesitamos extrañarnos"

Mientras su novia –Laurita Fernández (26)– hace radio en Buenos Aires, él se sube al escenario de Magnífica en La Feliz junto a su mamá, Carmen Barbieri. Intimo, revela detalles del amor a la distancia.
Fede Bal en la playa de Mar del Plata (Fotos: Diego García/GENTE)

Con los sentidos bien despiertos para analizar cómo rompen las olas y el paso firme en dirección al mar, Fede Bal (28) reflexiona sobre la ciudad balnearia que lo vio crecer. "Acá empezó todo. Yo me subí a un escenario por primera vez en 2012. Mis viejos vivieron su auge teatral en los noventa. Manejaron la taquilla durante años y armaron un imperio. La gente compra la pareja laboral-sentimental. Y eso es parecido a lo que pasa entre Laura (Fernández, 26) y yo con el público", asegura el actor y bailarín a las doce de un mediodía inusualmente cálido, en el balneario Honu Beach, a metros del Faro.

"Surfeo desde los 17 años. Aprendí con Martín Leguizamón, mi profesor de Etica del colegio. Soy medio perro, pero me gusta", agrega Fede, que este año integra el elenco de la revista Magnífica, protagonizada por su madre, Carmen Barbieri, en el teatro Corrientes.

Fede Bal en la playa de Mar del Plata (Fotos: Diego García/GENTE)

Además tiene en Mar del Plata a su padre, Santiago Bal, haciendo Cocodrilo, circo y varieté en el Olympia.

–¿Cómo es trabajar los tres en la misma ciudad?
–Hermoso. A papá debería verlo más; mamá me tiene en el teatro… Me gustaría que cenáramos juntos. Están bien, pero algo distanciados: tienen sus momentos. Son grandes, no puedo pedirles que se unan. Papá me cuenta que lo aplauden como nunca; todavía no pude verlo. Vamos a hacer una peli juntos. Ellos me reclaman más de Laura, pero al menos un poco se cruzaron. Con papá, en un restó; con mamá, en un desfile. No me gustan las presentaciones formales, soy poco familiero.

–Pero sí muy amiguero…
–Totalmente. Como todos los años, alquilé una casa grande para invitar amigos y elencos. Como durante el año trabajo mucho, me gusta compartir todo con ellos durante el verano.

Fede y Laurita en Mardel

–Laura te visitó más de un fin de semana…
–Claro, y es compatible. A veces, cuando uno se pone de novio, desaparece… y eso es una mierda. Me ha pasado alguna vez. Laura me aceptó como soy. En Año Nuevo festejó con mis amigos y se sintió muy cómoda: era la mujer de la casa. ¡Es tan segura de sí misma! Ella tal vez tenía algo de miedo de mi vida acá, pero se dio cuenta de que yo puedo hacer las cosas bien. Salgo de noche, como cualquiera, pero sabe que estoy con ella. Por primera vez en siete veranos, no hay un rumor que me involucre con nadie. Laura me dejó bien claras ciertas cosas.

–¿Hubo que pautar cuestiones, de cara a un verano separados?
–Por supuesto. Con mi pasado acá, y rodeado de bailarinas… Sé que soy un tipo difícil y no debe ser sencillo salir conmigo. Pero, como decía, ella está segura de mí.

–¿Los hombres pueden "rehabilitarse"?
–Si la mujer lo merece, obvio. Es cuestión de que los dos nos respetemos. Yo banco sus proyectos, y ahora ella los míos.

Martes 2 de enero, cinco y media de la tarde. La pareja que llegó a semifinales de Bailando pasea por la Rambla, en Playa Grande, a escasas cuadras de la casa que comparten. Fotos: Diego García.

–¿Se extrañan?
–¡Mucho! La escucho en la radio todas las mañanas: salgo del teatro a las tres, me voy a comer algo, me acuesto a las cinco y me duermo escuchándola, porque ella empieza el programa a las seis. Son horarios raros, por eso se me hace difícil. Pero los lunes ella viene para acá o yo voy para Buenos Aires. Vamos llevándola.

–¿Dirías que la distancia enriquece a la pareja?
–Trabajamos todo el año juntos, y creo que necesitamos extrañarnos. Quisiera dormir todas las noches abrazado a Laura, pero también está bueno sentir que nos hacemos falta. Y los lunes… ¡son una explosión de amor! Ya estamos planeando las vacaciones juntos para marzo.

–¿Y qué hay respecto a la idea de ser padres?
–No es un proyecto "para ya". Me gustaría tener un hijo a los 30 (tiene 28). Quiero ser padre joven, para compartir mucho… No sé, meterme en el mar con él y hacer tantas cosas que no pude con mi papá. Además, a Laura la veo re mamá: los nenes la aman. Lo hemos hablado. Y yo con ella siento todo lo más cercano a una familia.

–¿Este año habrá Bailando para ustedes?
–No sé si da. Yo creo que es un ciclo cumplido para mí. Queremos y tenemos otro tipo de proyectos. Le debo mucho a Marcelo, pero el Bailando siempre te engloba en peleas mediáticas… Ya está.

“Muchos me decían que la fiesta no era compatible con estar de novio. ¡Qué equivocados! Cuando amás y te aman así, todo fluye” (Fede). Fotos: Diego García.


–¿Valorás el aplauso de la gente? Después de las acusaciones mediáticas y judiciales que viviste con tu ex (Bárbara Vélez), podrías haber perdido a tu público.

–Agradezco ese aplauso todas las noches, me lo merezco. Va más allá del talento que pueda tener. Porque una chica y su madre quisieron arruinar todo lo que yo era y lo que había construido con trabajo. Quisieron dañar mi nombre y el legado de mi familia. Después de lo que dijeron de mí, podría no haber trabajado nunca más en mi vida. Todo fue con odio y basado en una mentira. Por momentos me emociona ver cómo me levanté; ya no pienso parar. Tengo toda la fuerza para demostrar que fueron una basura conmigo. A esa chica la amé, me abrí. No funcionó, no fuimos compatibles. Pero no puedo permitir que todo lo que se dijo quede en la nada. Se hacen cosas terribles por despecho… Y, sí… La gente hoy me quiere, y es porque yo abrí mi intimidad. Lo que soy.

–Muchas veces se te critica por esa exposición.
–¡Han dicho tanto sobre mí! Sí, soy popular, mediático, y no es mala palabra. La gente sabe que estuve muy mal y hoy me aplaude porque me ve de pie.

Por Ana van Gelderen

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