“De chica la escuchaba en cada casamiento y fiesta, luego descubrí a la artista idolatrada. Era el único personaje que había soñado interpretar”, afirma Brenda Asnicar, aquí en la piel de la estrella de la cumbia que muriera a los 35 años para convertirse en un ícono de la música popular.
“De chica la escuchaba en cada casamiento y fiesta, luego descubrí a la artista idolatrada. Era el único personaje que había soñado interpretar”, afirma Brenda Asnicar, aquí en la piel de la estrella de la cumbia que muriera a los 35 años para convertirse en un ícono de la música popular.

Confiesa Brenda Asnicar (27): "Pasé muchos meses en mi casa esperando que llegara algo que, de verdad, tuviera un sentido, respetara mi visión. Me venían ofreciendo distintas cosas que no me representaban. Hasta que me confirmaron este papel de Gilda y salté de felicidad", redondea.

Se trata de  miniserie de 13 capítulos llamada Gilda: amar es un milagro, que dirigirá Benjamín Avila (46, tucumano) y narrará la historia íntima, la transformación y los desafíos de la maestra jardinera casada y con dos hijos que a fuerza de sueños logró hacerse un lugar en la bailanta, un mundo de hombres, y se convirtió en un ídolo popular.

“Pasé muchos meses en mi casa esperando que llegara algo que, de verdad, tuviera un sentido, respetara mi visión. Me venían ofreciendo distintas cosas que no me representaban. Hasta que me confirmaron el papel de Gilda y salté de felicidad”
“Pasé muchos meses en mi casa esperando que llegara algo que, de verdad, tuviera un sentido, respetara mi visión. Me venían ofreciendo distintas cosas que no me representaban. Hasta que me confirmaron el papel de Gilda y salté de felicidad”

–¿Qué ha significado Gilda en su vida?

–Ella siempre estuvo en el inconsciente de los argentinos. Yo nací en el '91 (el 17 de octubre, en el barrio de Florida), así que pude sentir su furor. Amame suavecito y Pasito a pasito eran los himnos en casamientos y fiestas. Transcurrida una docena de años de su muerte, entendí quién era y descubrí cuánta gente la idolatraba. Ahí pensé en que merecía una película.

–Y llegó nomás…

–Sí, con el tiempo me enteré de que había personas intentándolo rodarla. Entre ellas, Natalia Oreiro. Y luego, la historia conocida: brilló en el filme, desistió de la serie y llegué yo… Y pensar que Nati siempre representó aquello que yo quería ser. Por su simpatía, lo respetuosa, profesional, dedicada. Cuanto transitaba en televisión y cine eran deseos a consumar para mí.

No es mi despedida. Uno de los cuatro discos de Gilda editados en vida. Pos mortem le siguieron otros diez. Su llama nunca se apaga.
No es mi despedida. Uno de los cuatro discos de Gilda editados en vida. Pos mortem le siguieron otros diez. Su llama nunca se apaga.

–¿Qué sucedió cuando vio su película?

–Comprendí el valor de que ella y Lorena (Muñoz), dos mujeres, hubiesen contado la historia… ¡¿Viste qué diosa, Nati, recién en el clip, bendiciendo mi protagónico?! Con mi llegada a la serie todo cierra, porque Gilda, una de las mujeres argentinas más influyentes, es el único personaje que hasta ahora soñaba con interpretar, sorprende.

–Encarnarla, para usted, ¿será recrearla o imitarla?

–Yo intentaré ser lo más fiel posible a lo que fue. Si bien en esa época no había redes sociales y no existe tanto material, me vi cada video, foto y entrevista existente. Lo físico es importante para un artista porque, una vez que te vestís como el personaje, te ayuda a prepararte. Pero también…

Brenda lookeada como Gilda.
Brenda lookeada como Gilda.

–¿También?

–A mí me sirvió la observación, conocer a su familia, su hijo, su nieta, comprobar todo lo que se habla de ella como persona: lo buena, dulce, iluminada y comprometida con sus fans y con lo social que a través de su música y de ella misma, conquistó al público. Hoy hablamos de empoderamiento femenino, pero Gilda se había empoderado hace más de dos décadas, cuando decidió dedicarse a cantar sin cambiar lo que era.

Por Leo Ibáñez
Fotos: Constanza "Coti" Niscovolos, Gisela Vola, Maximiliano Vernazza y Archivo Editorial Atlántida

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