En el predio de la Asociación Argentina de Polo, en Pilar, padre e hijo están atentos a la bocha. Pablo MacDonough –su rival en La Dolfina Valiente– intenta seguirles los pasos.
En el predio de la Asociación Argentina de Polo, en Pilar, padre e hijo están atentos a la bocha. Pablo MacDonough –su rival en La Dolfina Valiente– intenta seguirles los pasos.

Sábado 15 de septiembre. ¡La tercera es la vencida! Adolfito Cambiaso (12, el famoso Poroto) toma el taco, elige la fusta y se acomoda los lentes, antes de subirse a la yegua con la que debutará en un torneo de alto hándicap. Será junto a su papá, Adolfo Cambiaso (43), en la cancha 1 del predio de la Asociación Argentina de Polo, en Pilar, para disputar la primera semifinal del Abierto del Jockey Club. ¿Por qué la tercera? Es que el mal tiempo obligó a suspender la fecha del martes, y en la del jueves el conjunto tuvo que incluir a Iñaki Laprida, porque Poroto volaba de fiebre.

El debut a los doce en un torneo de alto handicap convierte a Poroto en récord mundial.
El debut a los doce en un torneo de alto handicap convierte a Poroto en récord mundial.

"Hasta anoche estaba con 38 grados. Casi no juega. Por suerte le bajó… y la madre aflojó", detalla el papá sobre el permiso otorgado por María Vázquez (43), quien lamentó perderse el partido porque tenía un ensayo de baile –no lo confirma, pero algunos dicen que podría volver al Bailando–.
"Si fuera por Poroto, jugaba con fiebre. Le bajó, aunque no al cien por ciento. Hoy le faltó fuerza, pero se la re bancó. Se ubica muy bien en la cancha. No te das cuenta de que ahí hay un chico de doce años", analiza el eterno 10 goles de hándicap, cuando la victoria de La Dolfina Brava 1 ya está consumada. El combinado que lideró y se completa con Diego Cavanagh –de 8 goles– y Cristian Laprida (h) –8–, además de Poroto –1 de hándicap– le ganó por 10 a 5 a La Dolfina Valiente, el conjunto de los habituales laderos de Cambiaso: David Stirling –10–, Pablo MacDonough –10– y Juanma Nero –10–, con Bob Jornayvaz –1 gol– que es su patrón en los Estados Unidos. Entonces, el padre de la criatura le contesta a GENTE, con la mira en la final del sábado 22 contra el ganador de Las Monjitas vs Pilará.

Poroto, post partido, el más solicitado para firmar bochas. Con la victoria consumada, el heredero después de gritarle “¡tranquilo!” a su papá en la cancha.
Poroto, post partido, el más solicitado para firmar bochas. Con la victoria consumada, el heredero después de gritarle “¡tranquilo!” a su papá en la cancha.

–¿Qué hablaron en la previa?

–Algo de táctica y caballos. Le contestaba lo que me preguntaba, no más. Quiero que sea algo natural. Que busque su forma de jugar y yo lo acompañe. Me preguntó algunas cosas al armar sus listas de caballos, pero las definió solo. La clave es que haga aquello en lo que se sienta seguro. Fue una mujer, Andrea Ferreira –sponsor de La Brava–, quien nos incentivó para que juguemos juntos. A María al principio no le gustaba la idea porque es muy chiquito, pero sabe que yo no lo voy a arriesgar. Poroto tiene cabeza para ubicarse en la cancha. Este es un deporte tan peligroso a los 12 como a los 18… ¡y más!

Poroto, en cancha.
Poroto, en cancha.

–¿Qué significa el récord mundial de que haya superado a Nicolás Pieres, que debutó con 15 años?

–No me fijo en eso. Como padre, me divertía jugar con mi hijo. Nos dimos el gusto de hacerlo en un Abierto. Es increíble. No es un amistoso. Y llegamos a la final del Jockey. ¡No es poco!

Por Ana van Gelderen.

Fotos: Fabián Mattiazzi.

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