Después de un gran 2018, el director de Sandro y El marginal 2 prepara la serie sobre Carlos Tévez, que se grabaría el año que viene: “Me interesa su preadolescencia, no hacer otra biopic de un futbolista”.
Después de un gran 2018, el director de Sandro y El marginal 2 prepara la serie sobre Carlos Tévez, que se grabaría el año que viene: “Me interesa su preadolescencia, no hacer otra biopic de un futbolista”.

Adrián Caetano tuvo un gran año. La biopic de Sandro y El Marginal 2 fueron aclamadas por la crítica y seguidas por una legión de fanáticos. El director y guionista uruguayo, que comenzó su carrera en la pantalla grande hace exactamente 20 años con Pizza, birra, faso, tuvo un breve paso por Los Ángeles, la meca del cine. Y allí, estuvo a punto de filmar una súper producción con Mickey Rourke y Antonio Banderas.

Sin embargo, ya no sueña con Hollywood: "Ya no, estoy viejo (ríe). No tengo ganas. Es demasiado esfuerzo para no sé qué… Además, por definición sé que los productores yanquis son insoportables. Acá son divinos al lado de ellos. En algún momento viví en Los Angeles y estuve a punto de hacer una película. Hasta me junté con Rourke y Banderas en sus casas. No me acuerdo tanto de las charlas, porque yo lo vivía como un trabajo".

El 2018 fue muy prolífico para Caetano. Junto a la productora Underground, de Sebastián Ortega, dirigió El marginal 2, precuela de la aclamada serie que transcurre en un penal. Arrancó con Sandro (Telefe), que rompió la modorra de la pantalla chica a partir de marzo.
El 2018 fue muy prolífico para Caetano. Junto a la productora Underground, de Sebastián Ortega, dirigió El marginal 2, precuela de la aclamada serie que transcurre en un penal. Arrancó con Sandro (Telefe), que rompió la modorra de la pantalla chica a partir de marzo.

–¿Y qué pasó?

–Me contactaron en Cannes, donde había ido con Crónica de una fuga… Habrá sido el 2007, 2008. Iba a ser una película re grande, carísima, sobre una novela de Laura Restrepo que se llama Leopardo al sol. Estábamos ahí nomás de hacerla, pero el productor era un fantasma. Antonio Banderas le dijo que sí, Mickey Rourke que sí, todos le dijeron que sí, y en el momento de hacerla tenía que sacar diez palos verdes del bolsillo. Le quedó grande la película. Una pena, porque había una gran alusión a Pablo Escobar, y nadie había hecho nada sobre él. Habría sido un suceso. Es la gran película que no llegué a hacer nunca.

Por Hugo Martin.
Fotos: Maximiliano Vernazza y archivo Atlántida.

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