Cande Tinelli: "Atravesé mis miedos y hoy puedo contar quién soy en realidad"

Hoy, convertida en una de las influencers más importantes del país, la segunda hija de Marcelo apuesta a la música –“una pasión siempre latente”– y presentó Yo, su primer single, “mi mejor carta de presentación”. Es clara: “Todos sufrimos algún prejuicio, porque lamentablemente la crítica se hace normal en el mundo. Yo siempre tuve más ojos encima por ser quien soy.
Dos años después. Candelaria Tinellli, en 2016 participó de la composición de Tiempo de amar e interpretó Contigo, cortinas de apertura y cierre de ShowMatch (eltrece). Hoy, así se presenta en el clip de su tema debut.

Yo –"primera canción" en términos algo mezquinos– es, tal vez, la mayor transgresión en (sus) veintisiete años. "Por primer vez hablo de mí", dice Candelaria Tinelli, Lelé para los más íntimos. Y esto insumió –según describe– atravesar sus propios miedos, en un camino casi catártico que predice que el art-tattoo que la cubre pronto será sólo un mínimo detalle de su personalidad. "Siempre me gustó escribir sobre lo que pienso, lo que siento, lo que concluyo. Y Yo es una buena carta de presentación", advierte.

Entonces, "la payaso de la familia, hipersensible, introvertida y solitaria, escorpiana intensa, y loca que se anima a cualquier cosa" –como se describe– decidió comenzar por los prejuicios. "En este tema destaco la importancia de no dejarse guiar por el aspecto, por la imagen, por la superficie de lo físico", cuenta. "Se llega al corazón quitando la cáscara".

En el relato visual, y por efectos digitales, la tinta, que avanza entre el piso y las paredes, alcanza su cuerpo. “Tenía ganas de jugar con mis tatuajes, y al momento de hablar del prejuicio de la imagen –a la que apunta Yo–, encontré la ocasión perfecta”, dice Cande.

Ella lava su piel descubriendo sus tatuajes. Ese relato visual –del clip del sencillo que presenta– se sucede mientras canta: "Toma mi mano, te invito a conocer mi historia. Mi debilidad. Mi fuerza. Mi manera de querer. Mírame, no te guíes por mi piel. Quiero hacerte entender que tengo mucho más adentro. Soy cielo, soy tierra, soy un pájaro luchando por salir de la jaula. Soy calma, soy inquieta. No me juzgues cuando conozcas mis cicatrices. Soy humana. Por fuerza parezco dura, por dentro me transformo en agua. Quisiera ser tu amor que cura. Espero que ahora aprendas a amarme, amarme, amarme".

Jaula y cicatrices se hacen highlight en la charla. Y Lelé es clara. "Todos sufrimos algún prejuicio, porque lamentablemente la crítica se hace normal en el mundo. Yo siempre tuve más ojos encima por ser quien soy. Así como el pájaro del que hablo en la canción, trato de escapar de un rótulo con el que tanto luché, y la gente no lo sabe. Ser hija de un hombre tan expuesto no es fácil, pero aprendí a llevar el apellido con orgullo". Aquí inicia otra veta inédita en la vida de Candelaria. Tanto como la Lelé que irá desnudando con sus temas.

Más libre. “Toma mi mano/ te invito a conocer mi historia/ mi debilidad, mi fuerza/ mi manera de querer”, canta Lelé mientras se suceden estas imágenes en el clip dirigido por Nacho Lecouna y producido por su propio manager, Guido Iannaccio.

"Mi viejo siempre me motivó a ir a esos sitios que más me cuestan. 'Si algo te da miedo, hacelo con más ganas', me decía. 'Atravesá el temor, vivilo'. Es su gran lección", cuenta.

"Cuando la timidez me desalentaba, mamá estaba ahí con su frase: 'Que nadie apague tu propio sonido'. Y aquí estoy hoy, después de años de terapia, hablando de animarse, cruzando la barrera de mis miedos y exponiendo cicatrices. Esta soy, y me iré contando, y cantando, a través de mis temas, siempre con algún mensaje con el que alguien pueda identificarse, sentirse acompañado".

Por S.S.
Fotos: Diego Soldini y gentileza Robert Remonteo y Guido Adler.

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