Manu Ginóbili se retira y ya es un prócer del deporte argentino ¡y el mundo!

A los 41, después de una carrera brillante que incluyó un oro olímpico y cuatro títulos en la NBA –el único extranjero que lo logró–, el bahiense decidió alejarse de las canchas. Considerado uno de nuestros más geniales deportistas, cosechó todos los elogios posibles. Sin él, ya nada será igual.
Manu Ginóbili con la camiseta de San Antonio

Emanuel David Ginóbili (41) está a la altura de los próceres del deporte nacional. Triunfó en Europa y en los Estados Unidos, la Meca del básquetbol, y en todo el mundo representando a la Argentina.

A su innegable talento le sumó una tenacidad a toda prueba y un espíritu competitivo que lo elevó, incluso, por encima de sus colegas más prestigiosos.

Divirtió y se divirtió dentro de la cancha. Fue líder, referente, joven explosivo y veterano pleno de sabiduría. Y, por sobre todas las cosas, nunca permitió que el lucimiento personal (tentación de todo superdotado) estuviera por encima del bienestar general de un equipo.

Manu Ginóbili en su infancia

El combo casi ideal lo completa su estilo de vida: devoto padre de familia, cultor del perfil bajo, alejado de todo aquello que pudiera generar escándalo.

Manu, el único, anunció su retiro del básquet el lunes 27 de agosto. Lo hizo desde San Antonio, la ciudad texana que lo acoge desde 2002. A los 41, luego de 23 de carrera (debutó en Andino de La Rioja en 1995) y con todos los honores posibles, puso fin a una campaña ilustre.

Manu Ginóbili en sus últimos encuentros en la NBA

Apuntes para dimensionar su status: campeón olímpico con la selección (en Atenas 2004, única medalla argentina de oro en básquet en la Historia; en Beijing 2008 ganaría la de bronce); subcampeón mundial en Indianápolis 2002; rey de la Euroliga jugando para el Kinder Bolonia de Italia (2001); ganador de cuatro títulos con los Spurs en la NBA (2003, 2005, 2007 y 2014); y muchísimos halagos más.

Manu Ginóbili con su medalla de oro olímpica ganada con la camiseta argentina.

De su mágica zurda salieron las jugadas más inverosímiles. Completísimo, anotaba, defendía y hacía jugar a los demás desde su 1.98 metro. Se transformó en un emblema de Bahía Blanca (su ciudad natal, denominada desde siempre como "la capital del básquet") y de San Antonio (su hogar adoptivo, donde es héroe).

Manu Ginóbili y sus hijos los mellizos Dante y Nicola y el pequeño Luca, hoy de 4 años.

Lleva toda una vida junto a su mujer, Marianela, con quien tuvo a los mellizos Dante y Nicola (8) y al pequeño Luca (4). Y mantiene una gran relación, a la distancia, con sus hermanos mayores, Leandro y Sebastián, también basquetbolistas profesionales e inspiración en sus primeros años.

Con su mujer Marianela en las últimas vacaciones

Después de mucha reflexión y tras disfrutar de unas vacaciones familiares en Seattle y Canadá, se inclinó por el adiós, algo que muchos vaticinaban. "Fue un viaje fabuloso, que superó cualquier tipo de sueño", escribió el propio Manu en su cuenta de Twitter. Celebrado con emoción por compañeros y rivales, está listo para ingresar en la leyenda. Gracias por todo, Manu.

Por Eduardo Bejuk
Fotos: AFP y Archivo Atlántida

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