Karol Sevilla sobre el escenario del Luna Park
Karol Sevilla sobre el escenario del Luna Park

Veintidós mil seiscientas cincuenta personas gritaron este fin de semana al ver la menuda figura de Karol Itzitery Piña Cisneros (18) –conocida artísticamente como Karol Sevilla– sobre el escenario del mítico Luna Park. Segura, sonriente y cálida como siempre, se llevó puesto el show desde el instante en que sonó Alas, el hit que marca el inicio de Soy Luna en 150 países desde hace tres temporadas.

"¿Están listos para saltar y bailar?"
, preguntó con suma energía; los espectadores contestaron al unísono: "¡Siií!". Nadie imaginaba que ella, al cabo del quinto show de su intenso fin de semana, no estuviera tan lista.

"El domingo me empezaron a doler mucho las piernas de tanto patinar. Le dije a mi mamá que no aguantaba más. Una kinesióloga fue a verme y me dijo que tenía mucha retención de líquido en los gemelos, y que por eso estaba tan agotada… Pero me empezó a sobar y después todo salió perfecto", les confió a sus karolitas y karolitos (como les dice a sus más de siete millones de seguidores de Instagram).

También les cuenta que se cuida de comer golosinas mexicanas, para llegar al show sin granitos, que usa lentes de contacto porque tiene miopía y que Enfermito (un oso de peluche) siempre viaja con ella.

En los próximos meses, su voz resonará por el mundo y su pasaporte conseguirá muchos más sellos, porque el Soy Luna en vivo terminará sus 14 funciones en el Luna Park el próximo domingo 24 y luego recorrerá seis provincias argentinas y otros seis países antes de cerrar el tour, el 13 de octubre, con un show en Dallas, Estados Unidos.

¿Si ella soñaba tanto? "No. Tenía ilusión de que Soy Luna fuera un éxito, pero nunca imaginé algo así. Este proyecto cambió mi vida, y cada día ¡vivo cosas increíbles!".

Por Kari Araujo.
Fotos: Maximiliano Vernazza y Tiff.