El ex duque de Palma retirándose tras conocer la decisión final del Tribunal Supremo en la Audiencia de Palma de Mallorca.
El ex duque de Palma retirándose tras conocer la decisión final del Tribunal Supremo en la Audiencia de Palma de Mallorca.

A las 8:13 horas del lunes 18 de junio comenzó un nuevo capítulo para la realeza española, que algún dramaturgo podría titular "Para la Justicia, no hay corona que valga". O al menos eso es lo que está descubriendo en estos momentos Iñaki Urdangarin (50), marido de la infanta Cristina (52), quien lleva un puñado de horas habitando la prisión de Brieva, en Avila, como un preso más. Eso sí, lo hace dentro de la celda que ocupó el ex director general de la Guardia Civil, Luis Roldán, situada en un pequeño módulo para hombres, que hasta su llegada llevaba cuatro años vacío.

¿Por qué? Porque está ubicado en el medio de una cárcel de mujeres que jamás se cruzarán con él. Esta atípica situación le brinda una enorme seguridad, pero a la vez le supone un precio que cada día será más alto: el del aislamiento.

LA CAIDA DEL NOBLE. El apuesto jugador de la selección española de handball que supo conquistar a la infanta Cristina en 1996, hija del entonces rey de España, fue quien zarandeó los cimientos de la familia real al estallar el caso Nóos. Básicamente, se lo acusaba del desvío de fondos públicos del Gobierno balear al Instituto Nóos, una fundación supuestamente sin fines de lucro que era presidida por él y gestionada por su ex socio, Diego Torres.

Por unanimidad, la sentencia dejó al marido de la Infanta como el condenado a la pena más alta. Los cinco magistrados consideraron que él "se valió de su situación de privilegio como consecuencia de su matrimonio" para obtener en 2005 y 2006 contratos a favor del Instituto.
Este 2018, en la sentencia en Palma de Mallorca, el Tribunal Supremo consideró que Urdangarin cometió delitos de malversación, prevaricación, fraude a la Administración, dos delitos fiscales y tráfico de influencias.

La imagen de la pareja junto al entonces rey Juan Carlos en la gala de los Laureus World Sport Awards de 2006.
La imagen de la pareja junto al entonces rey Juan Carlos en la gala de los Laureus World Sport Awards de 2006.

Respecto a su mujer –la hermana del rey Felipe VI, que lleva meses sumida en una depresión profunda–, la Sala mantiene su responsabilidad como partícipe a título lucrativo en los delitos de malversación de caudales públicos y de fraude a la Administración cometidos por su marido.

Sin embargo, el alto tribunal decidió que Iñaki –a quien se le imputa una evasión de más de 6 millones de euros– asuma en su totalidad el pago de lo defraudado por los delitos fiscales. Eso en lo judicial. En lo público, sufrió que su hermano mayor desposeyera a la Infanta del título de duquesa de Palma. En silencio, y desde Ginebra, adonde se mudó, es ella la que hoy mantiene la economía familiar –incluyendo a sus cuatro hijos, Juan, Pablo, Miguel e Irene–, y quien nunca ha dejado a su marido. Además, Cristina tuvo que afrontar una multa de 136.950 euros, por ser "partícipe a título lucrativo".

La reina Sofía y el rey Juan Carlos rodeados por Felipe y la princesa Letizia, la infanta Elena y Jaime de Marichalar, y la infanta Cristina con Iñaki Urdangarin.
La reina Sofía y el rey Juan Carlos rodeados por Felipe y la princesa Letizia, la infanta Elena y Jaime de Marichalar, y la infanta Cristina con Iñaki Urdangarin.

¿IÑAKI TIENE CORONITA PRESIDIARIA? Tres datos así lo demuestran: 1. La Audiencia Provincial de Palma le brindó cinco días para elegir a qué centro penitenciario quería ir (tenía ochenta y dos opciones). 2. Será el único habitante de un patio de veinticinco metros de largo por siete de ancho, de una sala de televisión y de un cuarto destinado a ser un gimnasio (aunque aún carece de equipamiento deportivo). 3. Su condena es de cinco años y diez meses, cuando en 2016 la Fiscalía pedía diecinueve años y medio.

Durante su primer día en prisión, Iñaki se sometió sin peros a un reconocimiento médico y a una entrevista con trabajadores sociales y psicológos. También estampó sus huellas dactilares en una ficha y le tomaron fotos antes de almorzar porotos, pescado y yogur en su celda. ¿Qué hay en su mesa de luz? Por ahora, un folleto con sus derechos y deberes, que entre otras cosas enumera que tiene permitido un máximo de diez llamadas telefónicas de cinco minutos a la semana. Ahora todo es noticia… ¿pero cuánto más durará la novedad? ¿En qué momento de estos 70 meses su rutina quedará atrapada entre las frías paredes de la celda que lo alberga?

“La Justicia es igual para todos”, dijo Juan Carlos I. Y así parece, porque el marido de Cristina de Borbón ha dado sus últimos pasos en libertad. Debajo, un lateral de la prisión de Brieva, en Avila, donde pasará casi setenta meses en aislamiento.
“La Justicia es igual para todos”, dijo Juan Carlos I. Y así parece, porque el marido de Cristina de Borbón ha dado sus últimos pasos en libertad. Debajo, un lateral de la prisión de Brieva, en Avila, donde pasará casi setenta meses en aislamiento.

Mientras, su familia directa continuará viviendo en Ginebra, y su familia política –que hace rato excluyó a los Urdangarin-Borbón del Palacio– seguirá brillando en eventos y fotos familiares idílicas porque, como dicen, el show debe continuar.

Por Kari Araujo.
Fotos: AFP y archivo Atlántida.

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