A pesar del sacrificio, el esfuerzo y la dedicación, varios pilotos tuvieron la oportunidad de divertirse en la largada simbólica. Si bien muchos ya estaban concentrados en lo que representa el duro recorrido sudamericano, en Asunción hubo tiempo para que los protagonistas se distiendan.

La eufórica reacción del público animó a los competidores para que la interacción sea conjunta. Los autos, las motos y los quads fueron los que se llevaron la ovación de los fanáticos.