Una investigación revela una nueva estrategia para reducir el daño hepático por cirroris

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Alicante, 9 jun (EFE).- Un estudio liderado por la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche (Alicante) ha demostrado en ratones que distintos tratamientos capaces de modificar la actividad de determinados genes logran reducir la inflamación hepática, limitar la fibrosis que impide al hígado funcionar correctamente e, incluso, revertir parcialmente el daño asociado a la cirrosis.

El trabajo, publicado en la revista Hepatology Communications (de la Sociedad Americana de Hepatología) y del que ha informado este martes la UMH en un comunicado, tiene el objetivo de encontrar nuevas estrategias capaces de reparar el hígado dañado y frenar la progresión de la enfermedad de la cirrosis.

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Aunque existen tratamientos para controlar las causas que originan la cirrosis -como el consumo de alcohol , las dietas grasas o las infecciones víricas-, en la actualidad no hay terapias capaces de revertir de manera eficaz la fibrosis hepática avanzada, señala la nota de prensa.

La investigación encabezada por la UMH se centra en la epigenética, la rama de la genética que estudia cómo se regula la actividad de los genes sin modificar la secuencia del ADN.

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"La idea es actuar sobre las señales químicas que indican a las células qué genes deben activarse o silenciarse en cada momento”, ha revelado la experta del Departamento de Medicina Clínica de la UMH Rubén Francés Guarinos, colíder del estudio. “Es una forma de modificar el comportamiento celular sin alterar la información genética”, ha especificado.

En concreto, los investigadores abordaron el papel de la proteína LSECtin, una molécula con función protectora presente en determinadas células del hígado.

En condiciones normales, esta proteína ayuda a mantener equilibrada la respuesta inmunitaria y evita una inflamación excesiva.

Sin embargo, durante la progresión de la cirrosis, los niveles de LSECtin disminuyen. Como consecuencia, determinadas células inmunitarias proinflamatorias -especialmente los linfocitos Th17- proliferan y mantienen un estado inflamatorio persistente que favorece la formación de nuevas cicatrices fibrosas y acelera el deterioro del órgano.

“Observamos que, al restaurar la expresión de LSECtin mediante compuestos epigenéticos, conseguíamos reducir esa respuesta inflamatoria y frenar la progresión de la fibrosis”, ha revelado la investigadora de la UMH Esther Caparrós Cayuela, colíder del trabajo.

Para ello, el equipo utilizó un modelo experimental de cirrosis inducida en ratones y evaluó distintos inhibidores de enzimas epigenéticas relacionados con modificaciones químicas del ADN y de las histonas, proteínas que ayudan a organizar el material genético dentro de las células.

Aunque el estudio no tiene todavía aplicación directa en pacientes, los resultados obtenidos en ratones mostraron que varios de estos tratamientos recuperaban niveles de LSECtin similares a los de animales sanos, afirma el comunicado de la UMH.

También reducían la acumulación de tejido cicatricial, limitaban la expansión de células inmunitarias proinflamatorias y mejoraban distintos parámetros relacionados con la función hepática.

"Dado que la restauración de LSECtin mejora la cirrosis, este descubrimiento abre una vía de tratamiento completamente nueva para mitigar el daño en las enfermedades hepáticas crónicas”, ha destacado la experta.

De hecho, el Grupo de investigadores de la UMH ha registrado una solicitud de patente para el uso de uno de estos compuestos epigenéticos como tratamiento antifibrótico.

El estudio ha sido liderado por el Grupo de Inmunobiología Hepática e Intestinal del Departamento de Medicina Clínica de la UMH, integrado en el Instituto de Investigación, Desarrollo e Innovación en Biotecnología Sanitaria de Elche (IDIBE UMH) y en el Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Hepáticas y Digestivas (CIBERehd) del Instituto de Salud Carlos III, en colaboración con el Laboratorio de Hepatología del Programa de Tumores Sólidos del CIMA-Universidad de Navarra y el Instituto de Investigaciones Sanitarias de Navarra. EFE

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