Un profesor de la UAM alega trastorno bipolar para rebajar su condena por acoso y agresión sexual a subordinadas

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Un profesor de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) ha alegado padecer un trastorno bipolar durante el juicio celebrado en la Audiencia Provincial de Madrid con el objetivo de obtener una reducción de la pena de prisión por los delitos de acoso sexual, agresión sexual y abuso sexual cometidos contra tres subordinadas de la universidad.

El proceso judicial ha quedado prácticamente resuelto después de que el acusado reconociera los hechos que se le imputaban. Este reconocimiento permitió que la fiscal y la defensa alcanzaran un acuerdo de conformidad, una fórmula habitual en el ámbito penal que evita la celebración completa del juicio cuando el acusado admite su responsabilidad.

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En un primer momento, el Ministerio Fiscal solicitaba una condena de trece años de prisión, al considerar acreditados varios delitos de naturaleza sexual cometidos en el contexto de la relación docente con las estudiantes afectadas. Sin embargo, tras el acuerdo alcanzado entre las partes, la pena que finalmente se impondrá en sentencia será de cuatro años y medio de cárcel.

La rebaja se fundamenta en la aplicación de dos circunstancias atenuantes: por un lado, la reparación del daño, al haber indemnizado el acusado a las víctimas, y por otro, una alteración psíquica derivada del trastorno bipolar que padece. La defensa sostuvo ante el tribunal que la enfermedad mental del profesor, que tacha de "grave" e "incurable" afectaba parcialmente a sus capacidades volitivas y de control de impulsos en el momento de los hechos.

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INFORME PSIQUIÁTRICO Y POSIBLE SUSPENSIÓN DE LA PENA

Para reforzar esa tesis, el abogado defensor presentó un informe pericial psiquiátrico en el que se detallan las patologías mentales que sufre el acusado y el tratamiento médico al que está sometido.

Además, la defensa ha solicitado la suspensión de la ejecución de la pena de prisión, argumentando que el estado de salud mental del profesor aconsejaría una medida distinta al ingreso efectivo en prisión.

Según se informó durante la vista, el acusado deberá someterse en los próximos días a un nuevo examen médico forense para que los magistrados puedan valorar con mayor precisión el alcance real de su enfermedad y decidir si procede o no conceder la suspensión de la condena.

En relación con la primera víctima, el acuerdo contempla una condena por acoso sexual de ocho meses de multa, con una cuota diaria de ocho euros, además de cuatro años de prisión por un delito continuado de agresión sexual.

Respecto a las otras dos afectadas, el profesor ha sido condenado también por delitos de acoso sexual, así como por agresión sexual y abuso sexual. Por estos hechos se le impone, entre otras penas, seis meses de prisión.

Además de la condena principal, la sentencia incluirá una medida de libertad vigilada durante cinco años, destinada a controlar y supervisar la conducta del condenado una vez cumplida la pena privativa de libertad. También se le impondrá la inhabilitación para ejercer como profesor durante tres años, lo que le impedirá desempeñar funciones docentes en centros educativos o universitarios durante ese periodo.

La resolución definitiva del caso quedará pendiente de la sentencia que dicte la Audiencia Provincial de Madrid y, especialmente, de la decisión sobre si el acusado deberá ingresar en prisión o si, por razones médicas y psiquiátricas, podrá beneficiarse de la suspensión de la ejecución de la pena.

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