Barcelona, 9 jun (EFE).- El Assolim Mataró y el Sant Andreu afrontarán desde este miércoles la Final a Cuatro de la Liga de Campeones desde polos emocionales contrapuestos: el impulso de quien llega reforzado tras conquistar la Liga y la urgencia de quien busca recomponerse mientras defiende la corona continental.
Hace apenas una semana ambos se vieron las caras en la lucha por el título doméstico, un desenlace que ha dejado lecturas cruzadas y sensaciones encontradas. Ahora, en cambio, Europa reescribe el guion: aquí no hay series ni segundas oportunidades. Un mal día puede dejarte fuera, sin red de seguridad ni posibilidad de corregir el rumbo.
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El Mataró regresa entre los cuatro mejores del continente dos años después con la sensación de haber reforzado su identidad competitiva en el momento clave. El equipo de Dani Ballart perdió el primer duelo de la final liguera, pero reaccionó con personalidad para encadenar dos victorias y levantar su tercera Liga en siete temporadas.
Su trayectoria europea también respalda la ilusión. Invictas esta temporada en 'Champions', las del Maresme superaron con solvencia al SIS Roma en cuartos de final (13-9 y 10-12), confirmando un crecimiento sostenido que ya les llevó a rozar la gloria recientemente: fueron subcampeonas en 2023 y cuartas en 2024. Esta vez, buscan dar el salto definitivo hacia su primera corona continental.
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En el agua, el equipo se apoya en la producción ofensiva de Jewel Roemer y Martina Clavería, dentro de un bloque joven que combina talento emergente con experiencia puntual como la de Clara Espar, campeona de Europa con el Sabadell.
El reto, sin embargo, es mayúsculo. En semifinales les espera el potente Olympiacos (21.00 CET), un equipo acostumbrado a este tipo de escenarios y que cuenta con un bloque repleto de campeonas del mundo con Grecia en el pasado Mundial de Singapur, además del regreso de Ioanna Stamatopoulou bajo palos, una garantía en partidos de alta tensión.
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En la otra semifinal aparece el Sant Andreu, que aterriza en Malta con una narrativa distinta: la de un equipo campeón que intenta defender su trono mientras atraviesa un momento de transición emocional tras perder su tercera final liguera consecutiva.
El equipo que dirige Javi Aznar irrumpe en la escena continental con el perfil de un "lobo con piel de cordero": vigente campeón de Europa, pero sin el cartel de gran favorito en esta edición. Su camino hasta la Final a Cuatro no ha sido un tránsito cómodo, sino una demostración de resistencia, marcada por más sufrimiento del previsto.
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De hecho, el billete a la Final a Cuatro tuvo que decidirse al límite, en una eliminatoria de cuartos de final resuelta en la tanda de penaltis ante el Vouliagmeni griego, un aviso claro de que la defensa del título exigirá carácter a un bloque liderado por la portera Martina Terré, las hermanas Ruiz y la mejor jugadora europea de 2025, Nona Pérez.
En semifinales se medirá al poderoso Ferencvaros (19.00 CET), vigente campeón de Copa y Liga en Hungría, que en su año del centenario aspira a conquistar su primera 'Champions'. El conjunto magiar llega liderado por la española Bea Ortiz, la húngara Rita Keszthelyi y la griega Eleftheria Plevritou, en un proyecto diseñado para dominar Europa. EFE
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