La pintora cordobesa María José Ruiz realiza el retrato oficial de la visita de León XIV

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Córdoba, 9 jun (EFE).- La pintora cordobesa María José Ruiz López ha realizado por encargo de la Conferencia Episcopal Española el retrato oficial de León XIV con motivo de su visita a España.

La obra, ejecutada en seis semanas, es un óleo sobre lienzo de dos metros de altura en el que el Pontífice aparece representado a tamaño natural, buscando transmitir una sensación de cercanía y presencia real.

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La elección del nártex de la Archibasílica de San Juan de Letrán como marco arquitectónico, según ha explicado la autora en un comunicado, responde a tres ejes simbólicos fundamentales.

En primer lugar, constituye un homenaje a León XIV por haber asumido este nombre pontificio en continuidad con la figura y el legado de León XIII. Por ello, la autora ha querido situarlo en el templo que custodia el sepulcro de aquel ilustre predecesor, estableciendo así un vínculo simbólico entre ambos pontificados.

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En segundo lugar, al tratarse de una obra destinada a la Conferencia Episcopal Española, la elección de la catedral de Roma recuerda la condición del Papa como obispo de Roma y subraya el vínculo que lo une al conjunto de los obispos españoles.

Finalmente, la recreación de la monumental arquitectura de Borromini y Galilei reivindica el papel histórico de la iglesia como gran mecenas de las artes y pone en valor el encuentro entre fe y belleza.

La obra incorpora además una reflexión sobre "la creación artística en un tiempo marcado por el desarrollo de la inteligencia artificial, cuestión abordada por el propio Pontífice en su reciente encíclica Magnifica Humanitas".

Así, "frente a las tecnologías capaces de generar imágenes inmediatas, el retrato reivindica el valor insustituible de la mirada, la sensibilidad, la experiencia y la mano humana".

El "verdadero corazón simbólico del retrato se encuentra bajo los pies del Pontífice", donde María José Ruiz ha recreado la playa de Hipona, escenario de la reflexión de San Agustín en torno al misterio de la Trinidad.

Sobre la arena aparecen las huellas de un niño, un pozo colmado de agua y una vieira, elementos que evocan visualmente aquel célebre episodio. La vieira remite además al Apóstol Santiago, Patrón de España.

La "principal metáfora visual de la obra reside en la transformación progresiva del frío mármol en arena cálida" y "con ella he querido evocar los más de veinte años" que León XIV dedicó en Perú al acompañamiento de las comunidades más vulnerables. EFE

(Foto)

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