El papa pide que España sea "un espacio acogedor para todos"

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Barcelona, 9 jun (EFE).- El papa León XIV ha pedido que España sea "un espacio acogedor para todos, donde cada uno es respetado en su dignidad de persona y amado por lo que es", en la homilía que ha pronunciado al final de la vigila de oración con los jóvenes en el estadio Olímpico Lluís Companys de Barcelona.

Después de responder a tres preguntas de los jóvenes y tras la lectura del Evangelio, el pontífice ha pronunciado una homilía en la que ha pedido interrogarse: "¿Dónde debemos renovarnos, en qué dirección queremos ir, qué sociedad queremos construir?".

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Y entonces ha llamado a caminar "juntos en la fe que armoniza la diversidad de nuestras ideas y sensibilidades, para buscar la verdad que nos guía hacia el bien común, para que este país sea un espacio acogedor para todos, donde cada uno es respetado en su dignidad de persona y amado por lo que es".

El papa ha hablado de "las noches", los momentos duros que todos atravesamos, y ha asegurado que "son un lugar de bendición, un espacio para renacer, un vientre que siempre alumbra vida nueva".

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"Estas noches nos despojan y nos devuelven a lo esencial; nos quitan las máscaras humanas y religiosas que usamos de día, para que no nos reconozcan o para dar una imagen de nosotros diferente de lo que somos", ha asegurado el papa.

Robert Prevost, que como en todas sus alocuciones desde que llegó a la Ciudad Condal ha alternado en su homilia el catalán y el español, ha dicho que este “espacio vacío” que la noche crea, "aun cuando se presenta bajo la forma del sufrimiento o de la insatisfacción, de la desilusión o de la incredulidad, puede ser ocasión para recibir una nueva vida, para cambiar y renovarse, para renacer de lo alto”.

El papa había escuchado antes los testimonios de tres jóvenes sobre un mundo que vive solo de superficialidad, sobre la salud mental y sobre la violencia contra las mujeres y el perdón

Y entonces también ha pedido en su homilía que no se juzguen "las noches, ni las noches de nuestra vida, ni las de la Iglesia, ni las de la sociedad que nos rodea".

Y ha concluido pidiendo "seguir interpelando al Señor, abrirnos al viento del Espíritu para acoger la noche, ya no como el signo de un fracaso sino como el inicio de una nueva vida". EFE

(Foto) (Vídeo)

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