
Marcelino Martín Blas, jefe de la Unidad de Asuntos Internos (UAI) de la Policía Nacional en 2013, ha declarado ante el tribunal de la Audiencia Nacional que juzga la 'Operación Kitchen' que las vigilancias realizadas en el mes de julio de ese año a Rosalía Iglesias, la esposa del extesorero del PP Luis Bárcenas, no quedaron registradas en los sistemas policiales, cuando debía haber quedado rastro.
Lo ha dicho este martes durante su declaración como acusado en el juicio sobre el presunto espionaje orquestado en el Ministerio del Interior del Gobierno de Mariano Rajoy para robar información sensible a Bárcenas y menoscabar, supuestamente de esa forma, la investigación sobre la existencia de una contabilidad opaca en el seno del partido.
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Martín Blas estuvo al frente de la unidad que llevó a cabo los seguimientos a la esposa del extesorero 'popular', aunque durante su interrogatorio ha negado haber ordenado las vigilancias, haber tenido conocimiento de las mismas o haber sido informado sobre el asunto.
El exjefe de Asuntos Internos, para quien la Fiscalía pide una pena de dos años y medio de cárcel, ha explicado que en "todas las vigilancias" que lleva a cabo la unidad se tiene que elaborar un acta que, posteriormente, se imprime y se archiva en papel, quedando así "constancia de todo".
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"Tenía que haber rastro, o en el equipo electrónico o en el archivo de la unidad, y no había", ha denunciado, incidiendo en que tampoco tuvo conocimiento de que se utilizaran coches de la unidad para este fin.
SE ENTERÓ DE 'KITCHEN' CUANDO LE IMPUTARON
Así, Martín Blas ha dicho que no supo "absolutamente nada" de los seguimientos. "De esto de Bárcenas no supe nada hasta que se imputó", ha resumido el exmando policial, rechazando también que el ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional Eugenio Pino, también acusado en el juicio, le trasladara información sobre el presunto espionaje a Bárcenas.
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También ha contradicho al inspector Jesús Vicente Galán, que en el momento de las vigilancias a Rosalía Iglesias era jefe de Vigilancias y Seguimientos de la Unidad de Asuntos Internos, que en su declaración como testigo afirmó que el operativo partió de una orden de Martín Blas para "proteger" a Rosalía Iglesias porque estaba "en peligro".
"Un servicio de protección incluye el domicilio y el objetivo en desplazamiento. Se necesita que un coche esté allí permanentemente y otro coche en caso de que haya desplazamientos. Una funcionaria dice que (las vigilancias) empiezan a finales de julio, es decir, agosto, septiembre y octubre. Y en octubre ocurre lo del falso cura. ¿Y no se enteran? ¿Qué están protegiendo? A mi juicio, es una mentira ridícula", ha aducido.
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Se refiere Martín Blas al asalto de un hombre disfrazado de cura en el domicilio de los Bárcenas a finales de octubre de 2013, en el que retuvo contra su voluntad y amenazó a Rosalía Iglesias y a su hijo, Guillermo.
La semana pasada, tanto Eugenio Pino como José Manuel Villarejo desvincularon a Martín Blas de la 'Operación Kitchen'. Pino declaró que aunque Martín fue propuesto para captar a Sergio Ríos, quien fuera chófer de Bárcenas en 2013, como confidente de la supuesta trama, finalmente fue Villarejo el agente designado para ello.
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"Desde entonces, (Martín Blas) no volvió a saber nada más", señaló Pino. Más tarde, Villarejo hizo lo propio afirmando que el exmando policial "no tenía ni idea" de todo lo que rodeaba al presunto espionaje.
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