Vigo, 24 may (EFE).- La flota de La Solitaire du Figaro Paprec inició este domingo la segunda etapa de la regata oceánica con salida desde el puerto de Vigo y final en Pornichet, en la costa atlántica francesa.
La inestabilidad prevista por la alerta amarilla por tormentas y viento dio paso, sin embargo, a una jornada marcada por el buen tiempo, el sol y unas condiciones ideales para la navegación.
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Cientos de embarcaciones de espectadores acompañaron a la flota durante la salida, ofreciendo una espectacular imagen de la ría de Vigo como escenario de la vela oceánica internacional.
Con la línea de salida situada frente a Punta Lagoa y un viento térmico del suroeste de unos 10 nudos de intensidad, los regatistas pusieron rumbo hacia la península del Morrazo y, a continuación, el paso obligatorio situado a la altura de la isla de Toralla.
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Desde allí, los participantes se dirigieron hacia la boca norte de la Ría de Vigo, abandonándola entre Cabo Home y la isla norte de Cíes, Monteagudo, iniciando ya el recorrido en mar abierto rumbo a Finisterre.
“Desde la primera noche los regatistas tendrán que gestionar no solo los modelos meteorológicos clásicos, sino también los efectos del relieve de la costa española y los fenómenos térmicos diurnos y nocturnos. Creemos que la flota podría estirarse más que en la primera etapa y que habrá más opciones estratégicas y diferencias entre los participantes”, explicó el director de regata, Yann Chateau. EFE
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