Un domingo negro acaba con el fútbol aragonés con los descensos del Zaragoza y el Huesca

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Zaragoza, 24 may (EFE).- Matemáticamente, el Real Zaragoza y la SD Huesca ya son equipos de Primera Federación, un drama que atenaza al fútbol aragonés, que ve cómo sus dos únicos representantes en el profesionalismo dicen adiós en el mismo fin de semana.

No por esperado el descenso, sobre todo en el caso de la escuadra zaragozana, la pena en las dos ciudades resulta menor, pero lo cierto es que ambos conjuntos han completado una temporada nefasta que ha culminado con la pérdida de la categoría en ambos casos.

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Los blanquillos comenzaron mal la campaña, primero con Gabi Fernández de entrenador, con el que no sumaron una victoria hasta la séptima jornada.

Salvo los escasos momentos de reacción que tuvo el conjunto, primero con Rubén Sellés a los mandos y luego con David Navarro, el equipo de la capital aragonesa ha sido un alma en pena a lo largo de un curso infame.

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El adiós del Zaragoza al profesionalismo pone fin a 77 años ininterrumpidos entre Primera y Segunda, sobre todo en la categoría de oro, donde suma 58 temporadas y es el undécimo club en la clasificación histórica.

En ese periplo, el conjunto blanquillo ha atesorado seis copas del Rey, una Copa de Ferias, una Recopa de Europa y una Supercopa de España, además de un subcampeonato liguero.

También quedan para el recuerdo numerosas gestas, como aquel 6-3 al Barcelona de Johan Cruyff en 1994 o el 6-1 que endosó al Real Madrid de los 'galácticos' en el año 2006.

Un currículum envidiable, pero que de nada le sirve para evitar el catastrófico descenso a Primera RFEF, algo que, en el mejor de los casos, podría servir para reestructurar un club que necesita orden y figuras de referencia para afrontar su futuro.

En el Caso del Huesca, no empezó del todo mal la campaña, con un empate en casa ante el Leganés y dos victorias, logradas contra el Mirandés y el Eibar, pero poco a poco fue empeorando sus resultados, con un inicio de año atroz al caer 4-1 ante el Castellón el 3 de enero y lograr solo un punto en todo el primer mes de 2026.

Este adiós a la Segunda División remata la etapa más brillante de la historia de la escuadra altoaragonesa, que ha logrado sumar once años seguidos entre la categoría de plata y Primera División, élite en la que compitió en dos ejercicios.

Entre sus logros, además de alzarse con el campeonato de la Segunda División en la temporada 2019-2020 con Míchel al mando del equipo, el Huesca se codeó con los mejores equipos del país en las campañas 2018-2019 y 2020-2021.

Aunque los descensos de blanquillos y azulgranas son la cumbre del terrible año para el fútbol aragonés, este 2026 también lo han padecido escuadras como el Tarazona, que el sábado selló su descenso a Segunda RFEF al caer 0-2 contra el Sabadell.

Y, dentro del caos que vive el Real Zaragoza, en esta temporada también ha certificado su descenso de categoría el filial, el Deportivo Aragón, que rubricó su caída a Tercera RFEF ya a finales del mes de abril.

Con todo ello, el fútbol aragonés dice adiós a una temporada terrible, histórica por todo lo negativo que le ha tocado vivir, con la esperanza de que lo que venga en el futuro permita recuperar el profesionalismo en una comunidad que vive este deporte con pasión y, ahora, con mucho sufrimiento. EFE.

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