
El Gobierno da la máxima importancia a la declaración del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ante el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama para responder a las sospechas de que lideró una organización criminal de tráfico de influencias y espera que pueda defenderse y explicar la legalidad de sus actividades.
En Moncloa están a la espera de que Zapatero se siente ante el juez y confían en que sus explicaciones sirvan para contrarrestar todos los "indicios" en su contra, según trasladan fuentes gubernamentales, que están encontrando dificultades para sostener su defensa.
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El propio expresidente publicó un vídeo el día de su imputación en el que negó los hechos, pero a lo largo de toda esta semana están siendo el Gobierno y el PSOE, incluido el presidente Pedro Sánchez en primera persona, los encargados de arroparle.
La tarea no es sencilla ante un auto de imputación "serio" --como admiten en el Ejecutivo-- que describe supuestos delitos muy graves y se sustenta en una investigación de varios meses llevada a cabo por un juez con fama de meticuloso.
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En el Gobierno admiten que esta investigación nada tiene que ver con otras que afectan al entorno del Gobierno, como la del hermano del presidente, David Sánchez, y especialmente a las pesquisas del juez Juan Carlos Peinado contra Begoña Gómez, esposa del jefe del Ejecutivo que suponen "una aberración jurídica" para un miembro del Consejo de Ministros.
LE DEFENDERÁN HASTA QUE HAYA PRUEBAS
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Cuando se refieren a estas investigaciones, tanto Sánchez como sus ministros dan por hecho que "no hay caso" y señalan que el tiempo pondrá las cosas en su sitio, pero al defender a Zapatero toman más cautelas. Reivindican su legado, piensan que es inocente y una persona "honorable" y le seguirán respaldando, eso sí, hasta que aparezcan pruebas en su contra.
Ese es el principal argumento que esgrimen los socialistas para apoyarle. El auto presenta indicios y el juez se ha esforzado en motivarlos, pero no existen pruebas concluyentes en su contra. No hay mensajes, audios o imágenes que le incriminen sino testimonios de terceras personas que aluden a presuntos comportamientos irregulares.
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En cualquier caso, el proceso acaba de comenzar y las pruebas pueden aparecer más adelante. En concreto, en el Gobierno hay mucho interés en conocer el detalle del informe de la UDEF que ha motivado el primer auto del juez Calama, pero la sensación es de cierta ansiedad ante lo que está por venir. "No sabemos lo que hay detrás", señala un ministro admitiendo que solo conocen una parte de una investigación que puede ser mucho más profunda.
ESPERAN QUE SE DEFIENDA COMO EN EL SENADO
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Zapatero está citado el martes 2 de junio a comparecer como imputado por presuntos delitos de tráfico de influencias, organización criminal y falsedad documental en el 'caso Plus Ultra' y el juez le sitúa en la cúspide de una trama para obtener beneficio económico valiéndose de sus contactos con altos cargos.
Calama cifra en dos millones de euros la cantidad obtenida en comisiones y le hace responsable de crear una "estructura societaria y financiera internacional indiciariamente diseñada para canalizar fondos de origen ilícito".
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El expresidente ya dio sus primeras explicaciones públicas el pasado 2 de marzo en el Senado, donde fue a llamado a comparecer tras la detención de su amigo Julio Martínez Martínez, fundador de la empresa Análisis Relevante, que realizó pagos a Zapatero y a la empresa de sus hijas. El Gobierno espera que su defensa ante el juez siga la misma línea que desplegó ante los senadores, según apuntan fuentes gubernamentales.
EL JUEZ CREE QUE INFLUYÓ EN EL RESCATE Y ZAPATERO LO NIEGA
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En la Cámara Alta, Zapatero negó cualquier tipo de "relación" con el rescate de 53 millones de dinero público a la aerolínea 'Plus Ultra' y aseguró que nunca habló sobre este asunto con Pedro Sánchez ni con ningún integrante del Ejecutivo.
Sobre si conoce al presidente de Plus Ultra, Julio Martínez Sola, explicó que puede ser que le haya saludado alguna vez porque lo hace con "miles de personas", pero aseguró que no ha tenido nunca "ninguna comunicación ni ninguna reunión con él".
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"No he tenido nunca relación con Plus Ultra, de ningún tipo, ni nadie me ha pedido nunca para Plus Ultra", proclamó en varias ocasiones Zapatero.
Esta declaración contrasta con las conclusiones a las que llega el juez Calama, que considera que los directivos de Plus Ultra intentaron obtener el rescate concedido por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) por mecanismos ajenos a la legalidad.
Calama sospecha que se articularon dos líneas de influencia diferenciadas: una a través del entonces ministro de Transportes, José Luis Ábalos, y otra a través de Zapatero, y que habrían operado de manera simultánea, pero la del expresidente habría adquirido un "papel predominante" y permitido a la aerolínea lograr sus objetivos.
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