Minerva Piquero atraviesa uno de los momentos más sinceros de su carrera. La periodista y presentadora, actualmente vinculada a Telemadrid, acaba de publicar No estoy loca, un libro en el que habla abiertamente de la menopausia, del desconocimiento que existe alrededor de esta etapa y del duro proceso físico y emocional que ella misma vivió durante años sin saber realmente qué le estaba pasando.
En esta entrevista concedida a Infobae, Piquero también recuerda el acoso que sufrió en redes sociales tras reaparecer públicamente con un notable aumento de peso derivado de distintos problemas de salud y de una perimenopausia agresiva.
La comunicadora reivindica la importancia de hablar sin miedo de salud hormonal, crear “tribu” entre mujeres y dejar de esconder una realidad que, como recuerda, “nos va a llegar a todas”.
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¿Por qué decidiste escribir No estoy loca?
Porque la menopausia sigue siendo un tema muy tabú. El estigma social y cultural es enorme. Muchas mujeres me decían: “Nadie me lo contó”. Y eso me impresionó muchísimo. Hay muchísimo desconocimiento y creo que lo peor en cualquier cosa de la vida es precisamente no entender qué te está pasando.
¿Qué querías transmitir con el libro?
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Que esto no es solo “una cosa de mujeres”. El libro nace desde las mujeres, pero es para todos. Necesitamos que los hombres de nuestra vida entiendan lo que ocurre en este proceso, porque la menopausia afecta a nivel físico, emocional y también neuronal. Hay cambios de humor, ansiedad, inseguridades… y muchas veces ni nosotras mismas entendemos qué nos pasa.
El prólogo lo firma Christian Gálvez. ¿Por qué quisiste contar con él?
Porque Christian es una persona muy sensible y muy comprometida. Cuando le propuse escribirlo me dijo: “Pero yo no tengo ni idea de esto”. Y precisamente por eso me parecía perfecto. Quería que un hombre se acercara a este tema desde la empatía y la curiosidad.
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“Había memes, burlas y comentarios muy crueles”
En el libro hablas también del acoso que sufriste tras reaparecer públicamente con un cambio físico evidente. ¿Cómo lo viviste?
Fue muy duro. Yo venía de varios problemas de salud: problemas de tiroides, una histerectomía, operaciones de tobillo… y además estaba atravesando una perimenopausia muy agresiva sin saberlo. Mi cuerpo cambió muchísimo en muy poco tiempo y yo no entendía qué me estaba pasando.
¿Cuándo empezó todo?
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Fui a un acto de trabajo y me hicieron una fotografía. A los dos días empezó “el infierno”. Había memes, burlas y comentarios muy crueles sobre lo gorda que estaba. Recuerdo mensajes diciendo que “me había comido a mi abuela”. Nadie preguntaba si estaba bien o qué me estaba ocurriendo. Era machacar y machacar constantemente.
¿Te afectó mucho personalmente?
Muchísimo. Lo peor era sentir que la gente solo veía el físico y no todo lo que había detrás. Yo estaba sufriendo muchísimo a nivel hormonal, físico y emocional, pero eso daba igual. Solo importaba el cambio de imagen.
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¿Llegaste a pensar que aquello podía afectar a tu carrera?
Sí. Yo ya no estaba haciendo televisión en ese momento y pensé que no volvería. Creía que esas imágenes me iban a perseguir siempre. Por eso estoy tan agradecida a Telemadrid y a las personas que confiaron en mí después. Apostaron por la profesional que seguía siendo.
“Muchas mujeres me dijeron: ‘Qué alivio saber que no estoy sola’”
¿Qué es lo que más te sorprendió al hablar con otras mujeres para el libro?
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Que todas coincidían en lo mismo: el desconocimiento. Muchas me confesaban que era la primera conversación seria que tenían sobre hormonas o menopausia. Y casi todas me decían: “Qué alivio saber que no solo me pasa a mí”.
Hablas mucho de crear “tribu”. ¿Es importante apoyarse entre mujeres?
Muchísimo. Hay un sentimiento de hermandad muy fuerte. Compartir lo que te pasa ayuda muchísimo y hace que dejes de sentirte rara o rota. Yo siempre digo: “Bienvenidas a la tribu”.
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¿Has recibido apoyo de compañeras de profesión?
Muchísimo apoyo. Muchas compañeras se me han acercado para contarme sus experiencias personales. Algunas me decían: “A mí también me pasó”. Otras reconocían síntomas que nunca habían relacionado con la menopausia. Creo que, por fin, estamos empezando a hablar de esto con naturalidad.
¿Qué consejo le darías a las mujeres que están atravesando esta etapa en silencio?
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Que se escuchen y se cuiden. Las mujeres pasamos la vida cuidando de todo el mundo menos de nosotras mismas. Hay que parar un momento, escuchar al cuerpo y pedir ayuda si hace falta. Y, sobre todo, hablarlo, porque compartirlo hace el camino mucho más fácil.
Después de todo lo vivido, ¿cómo te sientes ahora?
Más fuerte. Siempre digo que la mujer que sale de este proceso es más sabia, más segura y más poderosa. Es una transformación dura, sí, pero también puede ser una oportunidad para redescubrirte.