La ciencia explica cuánto debe durar un abrazo: “Reduce el exceso de cortisol y aumenta la liberación de oxitocina”

El contacto físico activa el sistema parasimpático, el responsable de la calma y la tranquilidad

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Un abrazo entre amigas (AdobeStock)
Un abrazo entre amigas (AdobeStock)

Los likes en una publicación nunca podrán sustituir la calidez del contacto humano. Como animales sociales, necesitamos dar y recibir afecto para salvaguardar nuestro bienestar emocional y nuestra salud mental. En un tiempo marcado por el estrés y la hiperconectividad digital, parece haberse olvidado la importancia de un abrazo.

La ciencia se ha propuesto estudiar la importancia del contacto físico, en el que no solo importa el qué sino también el cuánto. El doctor Mora, psiquiatra, ha respondido a través de sus redes sociales a una curiosa pregunta: ¿cuánto debe durar un abrazo? Para que realmente este tenga beneficios sobre nuestra salud mental, no vale cualquiera.

La pregunta no es trivial. En los últimos años, diversas investigaciones en psicología y neurociencia han analizado cómo el contacto interpersonal influye en el bienestar emocional. Los abrazos, según explica Mora, desencadenan varios procesos en el organismo que contribuyen a reducir el estrés y reforzar la sensación de seguridad.

El efecto de un abrazo en la salud mental

“Un buen abrazo hace tres cosas”, explica el divulgador en su cuenta de TikTok (@doctormora_). En primer lugar, señala que “activan el sistema nervioso parasimpático, el responsable de la calma y la tranquilidad”. Este sistema es el encargado de contrarrestar la respuesta de estrés del cuerpo, reduciendo el ritmo cardíaco y favoreciendo la relajación.

Además, el abrazo también tiene un impacto directo en la química del cerebro. Según recuerda Mora, “aumenta la liberación de oxitocina, la hormona de las relaciones sociales, del vínculo y del amor”. La oxitocina es conocida popularmente como la “hormona del apego” y está relacionada con la confianza, la cercanía emocional y la construcción de vínculos afectivos.

El tercer efecto señalado en el vídeo tiene que ver con el estrés. “Reducen el exceso de cortisol”, explica el médico. Esta hormona, producida por las glándulas suprarrenales, se eleva cuando el organismo percibe una amenaza o presión prolongada, y niveles elevados de forma continuada se asocian con ansiedad, problemas de sueño o fatiga.

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El tiempo que debe durar un abrazo

Sin embargo, no cualquier abrazo produce estos efectos. La duración es clave: 20 segundos. El médico insiste en que el contacto debe mantenerse lo suficiente para que el organismo pueda activar todos estos mecanismos. “Un buen abrazo tiene que durar al menos 20 segundos para conseguir todos esos efectos”.

La idea ha resonado especialmente en redes sociales, donde el contenido relacionado con bienestar emocional y salud mental gana cada vez más protagonismo. Más allá de la viralidad, el mensaje conecta con una realidad ampliamente documentada: el contacto físico tiene efectos medibles sobre el bienestar psicológico. Gestos como abrazar, coger la mano o una palmada en la espalda pueden aumentar la sensación de apoyo y disminuir la percepción de amenaza en situaciones estresantes.

El auge de este tipo de contenidos también refleja un interés creciente por incorporar pequeños hábitos cotidianos que favorezcan la salud mental. Frente a soluciones complejas, muchas propuestas virales se centran en acciones sencillas que pueden integrarse fácilmente en la vida diaria. En esa línea, Mora lanza una invitación directa a su audiencia: “Reivindiquemos los abrazos, pero los abrazos de verdad”.