Una porción del mar llegó a Retiro para concientizar sobre el daño que el plástico genera en los océanos

La instalación, un tanque de 7 metros de largo, está en el hall de entrada a la estación Mitre y demuestra cómo los desechos polucionan el agua

El tanque, de 7 metros de largo, demuestra cómo se contamina a diario el mar argentino a través de los desechos plásticos.
El tanque, de 7 metros de largo, demuestra cómo se contamina a diario el mar argentino a través de los desechos plásticos.

Una caminata por la playa siempre es sinónimo de placer, disfrute y relax, en la que los sentidos son estimulados por el paisaje. Los pies en la arena, los ojos en el horizonte donde el sol se funde con el mar, el aire fresco y húmedo entrando en contacto con la piel y llenando los pulmones. Pero por una poderosa razón, esto no termina de ser ideal: el plástico.

En 2010, científicos del Centro Nacional de Análisis y Síntesis Ecológicos de Estados Unidos y la Universidad de Georgia en Grecia llegaron a la conclusión de que 8 millones de toneladas de residuos plásticos se vierten por año en los océanos. Además, proyectaban que para 2015 esa cifra aumentaría a 9,1 millones de toneladas.

Adicionalmente, un reporte del World Economic Forum publicado en 2016, augura que para 2050 "habrá más plásticos que peces en el mar".

El panorama es desolador para el ecosistema y para generar conciencia acerca de este catástrofe ambiental, Corona decidió poner de relieve la magnitud del asunto a través de una instalación en el hall principal de la estación Mitre, en Retiro.

Se trata de un tanque de 7 metros de largo que recrea una porción del océano y que revela los más de 400 mil kilos de residuos plásticos que son arrojados al mar argentino. Durante 15 días, ingresará en el tanque, de manera proporcional, la cantidad de plástico que se desecha por día, a la vista de todos, en uno de los lugares más transitados del país.

Durante 15 días, ingresará en la instalación, de manera proporcional, la cantidad de plástico que se desecha por día.
Durante 15 días, ingresará en la instalación, de manera proporcional, la cantidad de plástico que se desecha por día.

El objetivo de Corona es generar un cambio en la forma de tratar al plástico, para entender cómo afecta al ambiente: bolsas, tapitas, recipientes de comidas y otros elementos más grandes llegan a los océanos y sufren un proceso de degradación que lo hace imperceptibles, aunque permanecen allí, contaminando el agua.

El plástico no pertenece a los océanos, es el leit-motiv de la campaña

A su vez, Corona asumió el compromiso de cuidar las playas argentinas para reducir la contaminación marina. Por eso, durante enero y febrero la cerveza invitó al público a sumarse y participar de la limpieza en las playas: Mar del Plata, Quequén, Rosario y Corrientes fueron algunas de las ciudades que cuentan con esta acción.

En cada uno de los "clean-ups", además se dieron charlas acerca de la problemática y tips para implementar pequeños cambios de hábito que contribuyan a cuidar el océano de la contaminación plástica.