Inés Estévez en Ticmas (Dino Calvo)
Inés Estévez en Ticmas (Dino Calvo)

Inés Estévez vino, vio y cautivó. Fue la invitada que cerró la agenda de entrevistas de Ticmas en la Feria del Libro y las más de 80 personas que se acercaron la tarde del domingo al auditorio del hall central de la Feria siguieron expectantes cada palabra de esta artista multifacética: actriz, docente, escritora, cantante, directora.

El título de la charla era "Los libros y la noche", uno de los versos más famosos del "Poema de los dones" de Borges, pero que, al tomarlo fuera de contexto, provoca un efecto inesperadamente romántico y hace juego con la sensación de nocturnidad que puede tener la lectura, cuando todo se detiene y uno busca encontrarse en un libro, pensar en su intimidad y sus sentimientos. Así fue el encuentro con Estévez.

La cantante de "Nude" —disco nominado a mejor álbum de jazz en los Premios Gardel que se entregan en pocos días—, habló largamente sobre su manera de entender la cultura, el arte, la educación.

Estas son algunas de sus definiciones:

La entrevista a Inés Estévez fue el último encuentro en la agenda de Ticmas en la Feria del Libro (Dino Calvo)
La entrevista a Inés Estévez fue el último encuentro en la agenda de Ticmas en la Feria del Libro (Dino Calvo)

"La literatura formó parte de mi infancia y adolescencia porque en mi casa no había televisor, yo creo que por una cuestión económica antes que ideológica. Había una biblioteca que reunía los libros de la familia de mi madre, los que de la familia de mi padre, los de mi madre, los de mi padre y los de mis hermanos. Había una mezcolanza muy interesante: desde filosofía hasta poesía. Yo leía sin ninguna restricción y eso alimentó muchísimo mi capacidad de visualizar, de fantasear e imaginar".

"Los libros y la noche se corresponden uno con el otro. La noche es el momento donde todo se para, y hay un silencio que admite que uno se enfrasque en otra realidad, en algo paralelo y se pueda ir bien al carajo con total autorización".

"En mis clases de teatro lo primero que digo es que hay pulsiones vitales que, sin ellas, nos dicen, no podemos vivir: comer, respirar, dormir. Y hay otras pulsiones vitales que, sin ellas, dicen que sí podemos vivir: una es la sexual y otra es la expresivo-creativo. Yo creo que no. Con la sexualidad no me meto, pero con la expresivo-creativa sí. Somos seres expresivo-creativos y ejercemos la creatividad en el cotidiano, cuando decidimos ponerle un ingrediente particular a una comida o cuando decidimos qué nos vamos a poner o cuando decidimos cómo distribuir los muebles en un espacio. El tema es que la creatividad es muy sofocada por el sistema educativo."

Inés Estévez junto a Patricio Zunini (Dino Calvo)
Inés Estévez junto a Patricio Zunini (Dino Calvo)

"El sistema educativo, en general, uniforma e inhibe la creatividad en el ser humano. Cuando un chico viene y te dice 'Dibujame algo': ¿cómo dibujas? Dibujás como cuando dejaste de dibujar. ¿Cuándo dejaste de dibujar? A los siete u ocho años porque ingresó la calificación, ingresó el juicio crítico (bueno, malo, regular, suficiente o insuficiente) y eso es inhibitorio de la creatividad. Tenés que ser o muy valiente o muy loco para terminar siendo Picasso, para rebelarte a ese corset socioeducativo que inhibe tu ser creativo."

"En su momento me dediqué a actuar y no a cantar porque no iba a ser tomada en serio. En ese momento, si hacías televisión pertenecías a una raza, si hacías cine pertenecías a otra, si hacías teatro a otra. No estaba bien vista la diversificación; hoy en día sí, gracias a Dios, o es mi manera de verlo y me importa. Hay mucha gente diversificándose y permitiéndose mostrarse a través de muchas disciplinas. Eso es buenísimo porque enriquece."

"No estoy de acuerdo con la idea de que el arte es provocar: es conmover. Es muy distinto provocar que conmover. Conmover está relacionado con comunicarse y provocar está un poquito relacionado con violentar, con alterar un orden. La expresión creativa altera un orden, pero si lo altera en el sentido creativo es útil, le aporta algo al mundo, aunque sea una pequeña dosis de cosa buena".

Inés Estévez (Foto: Dino Calvo)
Inés Estévez (Foto: Dino Calvo)

"Tengo un conflicto con la palabra 'política'. Por un lado entiendo a todos aquellos que dicen 'Todo es política', pero está pasado por un tamiz, porque es como la gente que se dedica a la física, la química o la matemática y te dice 'Todo es matemática'. Incluso el músico te puede decir que todo es matemática. 'Política' debería ser una palabra que nos guste utilizar, pero yo la asocio con los políticos y siempre estuve descreída con los políticos. Muy rara vez, quienes han estado en el poder tuvieron una conciencia de estadistas en función del bien común. En la mayoría de los casos hay una ceguera del poder personal que le quita nobleza al rol. Por eso hoy en día los políticos sienten que ganar una elección es ganar algo, cuando en realidad es ligarte una tremenda responsabilidad".

"La vida del actor es la vida del argentino medio actual. En este país, el actor trabaja un año y tres no. Te acostumbrás a vivir con la dificultad y la imprecisión de ese horizonte que no te ofrece ninguna certeza. Y te endeudás permanentemente. Es verdad que de pronto ganás condensadamente más dinero del que la gente gana en un trabajo habitual, pero luego tal vez estás un año sin trabajar."

"Siempre que hay dificultades económicas graves, al menos en este país se generan reacciones muy positivas en la rama artística. Recuerdo que en el 2001 yo estaba por hacer 'La duda', la iba a dirigir Sergio Renán, y la di de baja porque pensé que nadie iba a poder pagar la entrada. En ese momento empezó a explotar el teatro independiente. Lo que ahora es Tolcachir, Daulte, Veronese. Los espacios de teatro alternativo explotaron a partir de la dificultad."

Inés Estévez en Ticmas (Dino Calvo)
Inés Estévez en Ticmas (Dino Calvo)

"Cuando dejé de actuar, mis objetivos eran escribir —publiqué La gracia en 2011—, dirigir —ya dirigí dos obras— y enseñar. Desarrollé un nuevo sistema de aprendizaje de la actuación y estoy dando clases hace doce años. La música me parecía una cosa muy seria. Y en un momento determinado, estando en pareja con un reconocido músico de jazz, Javier Malosetti, que me insistía para que yo cantara, armamos un dúo y empecé a cantar porque lo hacía con él y me dejaba llevar. Pero cuando dividimos aguas, me dijo 'Seguí con la banda' y la banda me pidió seguir. Pensé que íbamos a hacer un par de fechas y nos iba a ir muy mal, y a los cuatro meses estaba grabando un disco en vivo en el ND, con quince músicos en escena, que está nominado a los Gardel. Hicimos más de 100 shows en un año. Estoy fascinada con ese camino: es mi nueva pasión".

"Soy una firme defensora de la singularidad, jamás desearía que alguien siguiera mis pasos sólo por el hecho de haber pasado por su vida. Me gustaría que esa persona descubriera en sí su potencialidad y persiguiera eso y lograra ser un modelo terminado y un ejemplar único. Pero no me interesa que alguien tome algo de mí como ejemplo. Al contrario. Me parece fatal querer ser como alguien, poner a alguien de ejemplo para que otro lo imite. Es el camino más equivocado, es la base de la exclusión. En el tema de la inclusión —que no atañe solamente a los chicos con discapacidad, sino que también atañe al transgénero, al sexo no binario, al obeso, a cualquier persona que se salga de norma—, lo más importante es permitirle al otro que plasme su singularidad. El mundo está diseñado para uniformarnos, para sofocar nuestra identidad y para que todos deseemos parecernos a los demás. Pero para que haya, no tolerancia, sino aceptación, porque la tolerancia implica tensión y la aceptación es una decisión voluntaria, para que haya inclusión y vivamos en armonía en todos los planos, la base es respetar y estimular la singularidad. Sé lo más parecido a vos que te salga".

LEER MÁS: