(Adrián Escandar)
(Adrián Escandar)

Un gato negro se desliza entre las piernas de una joven. Ella se arrodilla y lo acaricia. Sonríe y mira hacia arriba. Se encuentra en el piso 10 del Edificio "de Renta" Bencich, en la terraza que desemboca sobre el epicentro porteño de Diagonal Roque Sáenz Peña y donde se encuentran los accesos a dos de las cúpulas que se imponen en el cielo porteño. Un grupo de personas, en su mayoría jóvenes, escucha atentamente la historia de una de las estructuras que definió la cara de la ciudad, y que fue levantado en tan sólo 11 meses con el sudor y las lágrimas de inmigrantes europeos que escapaban de la guerra y del hambre y encontraron en Buenos Aires una nueva oportunidad.

Voluntarios de Open House se asoman por una ventana de la cúpula del Edificio de Renta Bencich (Adrián Escandar)
Voluntarios de Open House se asoman por una ventana de la cúpula del Edificio de Renta Bencich (Adrián Escandar)

"Una de las cosas más atractivas de una ciudad es el cambio, algo que Buenos Aires tiene de sobra", dijo una vez Clorindo Testa. Ni el sol radiante ni el calor avasallador impidieron que la gente se quedara en su casa el primer fin de semana de diciembre. Algunos en ojotas, con shorts, polleras y lentes de sol, los porteños decidieron aprovechar sus días libres para conocer un poco más de su ciudad, y desentrañar los misterios y enigmas que esconden los ladrillos a sus espaldas y los adoquines bajo sus pies.

Una joven toma una fotografía desde la terraza del Edificio Bencich (Adrián Escandar)
Una joven toma una fotografía desde la terraza del Edificio Bencich (Adrián Escandar)

El sábado 3 y domingo 4 de diciembre se llevó a cabo la IV edición de Open House Buenos Aires. Este consagrado festival que ya lleva cuatro años sorprendiendo al público, ofrece una oportunidad única para conocer y disfrutar de la historia y de la arquitectura de íconos urbanos porteños cuyo ingreso es en general restringido o incluso prohibido. Cupos agotados y filas infinitas probaron que la gente está interesada en el patrimonio cultural y arquitectónico de su ciudad.

Open House permite ingresar a edificios que normalmente están cerrados al público (Adrián Escandar)
Open House permite ingresar a edificios que normalmente están cerrados al público (Adrián Escandar)

"Muchas veces pasamos por alto grandes obras de arquitectura que las tenemos a la vuelta de la esquina. La velocidad con la que se vive en esta ciudad a veces no te permite detenerte a apreciar los edificios que tenemos", afirma Santiago Chibán, arquitecto y uno de los organizadores de esta propuesta, en diálogo con Infobae. Pero la convocatoria que reunió este evento parecería indicar que esto está por cambiar.

Fachada del Palacio Piccaluga (Adrián Escandar)
Fachada del Palacio Piccaluga (Adrián Escandar)

"Como siempre, está creciendo. Este año sumamos muchos edificios, y esto nos permite tener más capacidad para que cada vez más gente pueda concurrir al evento. Los cupos generalmente vuelan, y esto nos hace pensar que a la gente le gusta poder conocer su arquitectura". Y los números parecen estar de su lado. En inscripciones previas se sumaron más de 20 mil personas, pero el número total -que incluye a los que asistieron a edificios que no requieren anotarse antes- supera los 25 mil, y muchos hasta se quedaron afuera.

El Palacio Piccaluga es una de las joyas porteñas más impactantes (Adrián Escandar)
El Palacio Piccaluga es una de las joyas porteñas más impactantes (Adrián Escandar)

Eugenia es una diseñadora gráfica de 32 años que se acercó al Teatro Colón el sábado. Es fanática de la música clásica, y acudió muchas veces a este magnífico escenario -uno de los cinco teatros de ópera más importantes del mundo, por su acústica, trayectoria y su arquitectura- para escuchar orquestas, presenciar espectáculos de Ballet y conmoverse con óperas. Pero nunca lo había recorrido: "Aprendí muchísimas cosas que desconocía. Nunca había hecho el tour antes y vale la pena. Es un emblema tan argentino y un orgullo para nuestra cultura".

Las dos cúpulas del Edificio Bencich (Adrián Escandar)
Las dos cúpulas del Edificio Bencich (Adrián Escandar)

"El público es muy variado", reconoce Chibán. "Nos sorprendimos bastante con esto. Al principio pensábamos que solo íbamos a recibir arquitectos o estudiantes de arquitectura, pero hay mucha gente de distintas ramas que disfruta del evento. Incluso la edad también es muy variada. Obviamente hay un gran número de arquitectos o estudiantes de arquitectura, pero intentamos que el enfoque de Open House no sea para ellos, sino poder abrirlo al público general".

Grupos de jóvenes se unieron a las actividades paralelas y realizaron circuitos a dos ruedas para conocer la ciudad desde una perspectiva diferente. Otros se anotaron para caminar en grupos y observar de esta manera las joyas porteñas, y de paso conocieron gente nueva, se rieron y crearon recuerdos inolvidables, tan eternos como la ciudad. Como dice Jorge Luis Borges en Fundación Mítica de Buenos Aires: "A mí se me hace cuento que empezó Buenos Aires, la juzgo tan eterna como el agua y el aire".

La maravillosa Galería Güemes es un ícono porteño (Adrián Escandar)
La maravillosa Galería Güemes es un ícono porteño (Adrián Escandar)

Y las propuestas para visitar -más de 90 edificios se sumaron este año- son tan diversas como increíbles. Hay emblemas arquitectónicos como el Palacio Barolo, o el Ex Banco de Londres, pero también proyectos como Casa Scout, de la comunidad armenia en la Argentina; la Torre Espacial, que con 200 metros es la construcción más alta del país; el edificio residencial Maure, expresión contemporánea de cómo hoy quiere vivir la gente under 40, con materiales nobles, funcional, liviano y sustentable.

El Ex Banco de Londres funciona hoy como Banco Hipotecario (Adrián Escandar)
El Ex Banco de Londres funciona hoy como Banco Hipotecario (Adrián Escandar)

El valor de esta iniciativa es incalculable, según Chibán: "Creo que a la gente le gusta que es una propuesta diferente que por un lado aporta conocimiento y curiosidad, y por otro sirve para conectarte con otros ciudadanos de otra manera a la habitual. En los encuentros entre voluntarios, propietarios, y visitantes se dan charlas muy ricas que nos hacen pensar que la transmisión de conocimiento se puede dar de otras formas y no solo a través de las tradicionales. Que el evento sea gratuito también invita a la gente a por lo menos intentarlo y participar".

Clorindo Testa fue convocado para diseñar este edificio (Adrián Escandar)
Clorindo Testa fue convocado para diseñar este edificio (Adrián Escandar)

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