La sede del Banco Central, en la City porteña (Manuel Cortina)
La sede del Banco Central, en la City porteña (Manuel Cortina)

Los inversores se manejan con la actitud de un conductor en una ruta con niebla. Miran la parte más cercana del camino, porque si levantan la vista solo hay bruma. El mercado es el día a día. Lo único que luce como un faro es el dólar que permanece intacto. Por eso, el dólar bajó, mientras subía el riesgo país y la bolsa se desplomaba.

"Está todo muy confuso. Los inversores consultan y dudan. Están sintiendo más que antes los nervios que provocan las PASO. La inseguridad va creciendo. Si hacés una encuesta, para ellos hay un empate técnico; no saben quién ganará las elecciones y eso transforma cualquier jugada de riesgo en una timba", señaló José Nápoli, de Nápoli Inversiones SA.

La intervención del Banco Central en el mercado cambiario mayorista no se limitó a la venta de dólar futuro, sino que aparecieron bancos oficiales ofreciendo divisas. De esta manera, el monto de negocios se elevó a USD 801 millones y el dólar cerró con una leve baja de 7 centavos a $42,46.

En bancos y casas de cambio, donde opera el público, la divisa cedió 9 centavos a $43,61.

El movimiento estuvo en línea con la debilidad del dólar en el mundo. Frente a las seis principales monedas, perdió nada menos que 0,52%. También bajó ante el real, el sol peruano y el peso mejicano. La única moneda doblegada por el dólar en la región fue el peso chileno.

El riesgo país, a pesar de que los bonos locales mantuvieron su paridad, sucumbió por la fuerte suba del Bono del Tesoro de los Estados Unidos. La renta de los títulos norteamericanos bajó a 2,02% (-0,10 puntos) producto de la fuerte suba del precio. Por eso el riesgo país local aumentó 1,41% a 792 puntos básicos.

En el exterior, los mercados se complicaron cerca del cierre cuando EEUU anunció el derribo de un dron de Irán que estaba a 1 kilómetro de una nave norteamericana en el estrecho de Ormuz. El incidente sucedió 48 horas después de que los iraníes detuvieran a un barco petrolero de bandera panameña. Las sanciones a Irán van en aumento. Por caso, en Brasil hay naves de esa nacionalidad varadas por la prohibición de venderles combustibles. Esto sucede en otros puertos del mundo y ocasionan problemas operativos.

La noticia se conoció poco antes del cierre del mercado. El Brent, el petróleo de referencia en la Argentina y Europa, que había cerrado con una baja de 0,30%, revirtió la tendencia y en el post cierre se cotizaba a USD 62,66 por barril lo que representa una suba de 1,18%. La tendencia es subir y no se sabe cuál es el techo.

Los inversores buscaron refugio no solo en los bonos del Tesoro norteamericano, sino que compraron oro. La onza del metal precioso aumentó 1,11% a USD 1.444, 10. El valor más alto de los últimos seis años. En lo que va de 2019 el oro está 12,50% arriba.

El Banco Central parece haberle puesto freno a la baja de tasas. En la licitación de Letras de Liquidez (Leliq) captó $ 233.773 millones a 58,72% y recortó la tasa un mínimo de 0,02 puntos. De esta manera, quedaron libres casi $ 16 mil millones que estarán presentes en e mercado de divisas y obligarán al Banco Central a esforzarse más para contener al dólar.

Es que la renovación de plazos fijos se desaceleró. En los últimos 30 días, subieron 0,7% es decir menos que la tasa mensual de interés, lo que en términos reales significa que hubo retiro de depósitos, aunque en términos nominales hayan subido. Los depósitos en dólares en un mes, bajaron USD 518 millones, aunque siguen en niveles elevados de USD 33.582 millones.

Estos datos significan el desvanecimiento del carry trade, la operación que permite hacer plazos fijos y ganar con la tasa de interés que sube más que el dólar en el mes. Ahora, con más lentitud de lo que se esperaba, los inversores están yendo de pesos a dólares. La mano dura del Banco Central es la que impide que el movimiento se refleje en el precio de la divisa.

Las reservas, en tanto, cedieron USD 27 millones a USD 68.766 millones. La caída se debe a la venta de USD 60 millones diarias que hace el Tesoro y a pago de deudas a organismos internacionales y a Brasil. La caída no fue mayor por la suba del oro y el euro frente al dólar.

Fuente: Rava
Fuente: Rava

La Bolsa local no la pasó bien. Llegó a estar en el peor momento del día, a las 13.00 horas, 3,30% abajo, pero recortó pérdidas y el S&P Merval, el índice de las líderes, terminó con una baja de 1,69% con negocios por $ 724 millones.

Los más afectados fueron los bancos. Supervielle perdió 3,69%; Grupo Financiero Valores, 3,51% y BBVA Francés, 2,87%.

La renovación de plazos fijos se desaceleró. En los últimos 30 días, subieron 0,7% es decir menos que la tasa mensual de interés, lo que en términos reales significa que hubo retiro de depósitos, aunque en términos nominales hayan subido

Los ADR's argentinos -certificados de tenencias de acciones que cotizan en Wall Street- no tuvieron mejor suerte. Solo tres papeles subieron. Mercado Libre fue lo más destacado con un alza de 2,68%. Los otros dos ADR's con signo positivo fueron los de Cresud (+0,64%) e Irsa Propiedades Comerciales (+0,24%). Las bajas fueron mayoría. Las mayores pérdidas las soportaron Banco Supervielle (-3,38%), Transportadora Gas del Sur (-2,99%) y BBVA Francés (-2,93%.

La última rueda de la semana será otro tramo duro para el Banco Central. Deberá lidiar con la tendencia al alza del dólar y evitar que se le disparen otras variables. El escenario del exterior no lo va a ayudar porque la fortaleza de los bonos norteamericanos puede seguir y el riesgo país podría perforar el techo de 800 puntos por el conflicto con Irán y China. La confusión es tan grande como la cantidad de encuestas que circulan. La palabra "empate técnico" en las elecciones ha traído demasiado azar al mercado financiero.