“Hemos consolidado un proceso de mejora continua que apunta a profundizar competitividad y eficiencia y para potenciar nuestra presencia tanto en el mercado local como en el internacional”
“Hemos consolidado un proceso de mejora continua que apunta a profundizar competitividad y eficiencia y para potenciar nuestra presencia tanto en el mercado local como en el internacional”

Eduardo Sancho habló de los problemas que enfrenta la industria y de las últimas medidas tomadas por el Gobierno como la eliminación definitiva del impuesto al champagne y  el pedido al Gobierno para que las cooperativas no sean incluidas en el pago del impuesto a las Ganancias en el 2019.

– ¿Qué significa para Fecovita y para Mendoza la inauguración de esta nueva planta?

– Es un hito en nuestra historia ya que esta planta ubicada en el departamento de San Martín de fraccionamiento de vinos en Tetrapack es la más moderna del mundo. Acá incorporamos un centro de distribución con tecnología de vanguardia, único en su tipo en la industria vitivinícola, que hará mucho más efectiva la logística de nuestro productores. Para Mendoza es una inversión que no se ve desde hace años en la provincia.  Como parte de su estrategia de reconversión hemos consolidado un proceso de mejora continua que apunta a profundizar competitividad y eficiencia y para potenciar nuestra presencia tanto en el mercado local como en el internacional, con productos en todos los segmentos. Hoy comercializamos alrededor de 270 millones de litros al año y tenemos una participación de alrededor del 30% del mercado local y exportamos a más de 30 países.

– ¿Por qué invirtieron 40 millones de dólares para mejorar la producción y distribución de un vino que tiene mas de 120 años?

– Lo que pasa es que Toro es la marca de vino más vendida en la Argentina y la segunda en el mundo, lo que representa 180 millones de unidades al año. Es el vino del laburante argentino por eso el slogan "Donde hay un laburante hay un Toro ". Es ese trabajador que es constante, decidido, que busca el bien común, y aquel para quien el trabajo duro es el único camino hacia la prosperidad. Al año se comercializan más de 190.000.000 de unidades en sus distintas presentaciones. Es un auténtico orgullo poder concretar esta inversión que refuerza el compromiso cotidiano de los 5.000 pequeños y medianos productores integrados en nuestra estructura cooperativa, y que a su vez representan un pulmón vital e indispensable de las economías regionales de nuestro país. Inversiones de esta envergadura les permiten a nuestros productores ganar en eficiencia y competitividad para salir al mundo con el fruto de su trabajo. Pero además con esta nueva planta no solo aumentamos el fraccionamiento sino también mejoramos la distribución de nuestros vinos.

– ¿Cuál es el argumento para una defensa tan fuerte que hacen ustedes del modelo cooperativista que no le gusta tanto a este Gobierno?

– Lo primero que hay que decir es que las cooperativas no tienen que pagar el impuesto a las Ganancias porque todo lo que generan lo redistribuyen entre sus socios. Nosotros todo lo que ganamos lo reinvertimos no distribuimos utilidades como las empresas por lo tanto no tenemos que pagar el impuesto a las Ganancias es así de simple. Lo segundo es que una vitivinicultura sin productores no es posible y nuestra esencia debe ser el asociativismo como herramienta para darle futuro a las miles de familias que formamos esta trama social. Fecovita nuclea a 29 cooperativas de las zonas vitivinícolas más apreciadas de Mendoza con el propósito de generar un futuro sustentable para 5.000 productores asociados, con 25.000 hectáreas de viñedos, mediante la inversión genuina, el aporte de la tecnología, la mejora continua de la calidad y la proyección internacional de sus productos, de la mano de marcas emblemáticas.

Eduardo Sancho junto al ministro de agroindustria Luis Miguel Etchevehere
Eduardo Sancho junto al ministro de agroindustria Luis Miguel Etchevehere

– ¿Este modelo cooperativista sirve para financiar al productor ?

– Si por supuesto. Nuestro ADN es la solidaridad que busca el desarrollo, que promueve el arraigo de las familias a lo largo y a lo ancho de nuestra provincia. Es la cooperación para llevar tecnologías a las pequeñas unidades productivas y mejorar su rentabilidad. Esa tecnología que las grandes empresas incorporan con facilidad y que para el pequeño productor es imposible adquirir en soledad. Estamos convencidos de que la tecnificación y transformación de nuestros viñedos es el futuro de la sustentabilidad de nuestras familias, y sabemos que la única forma es asociarse para competir y este sueño se concreta gracias a la sinergia público-privada por eso nosotros financiamos al productor. El crédito lo tomamos nosotros pero se lo prestamos a ellos a tasa cero y a pagar en 12 cuotas a lo largo del año. Somos nosotros los que afrontamos el riesgo crediticio.

– ¿Con mayor innovación tecnológica se puede recuperar el consumo de vino?

– Si, tenemos que seguir innovando si queremos recuperar el consumo de vino. Los últimos datos nos marcan que entre septiembre del año pasado y septiembre de este año el consumo cayó el 15%, claro está que el vino está atado a la caída del consumo en general por eso apostamos a mejorar la calidad y en ese sentido compartimos la decisión del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) de flexibilizar el consumo, por ejemplo permitiendo la venta de vino tirado en tanques de 20 litros que ya se está implementando y que tiene buena aceptación en distintos lugares y le vamos a salir a competir con esto a la cerveza. El mercado está cambiando y no descartamos en el futuro vender vino en lata como las gaseosas para competir en otro tipo de mercado.

– ¿Cómo analiza la decisión del Gobierno de incorporar en el Presupuesto 2019 definitivamente la que las empresas no pague más el impuesto al champagne del 12 por ciento?

– Sin dudas una gran noticia para nuestro sector y un gran progreso en esta idea de ir sacando impuestos que afectan la producción. En primer lugar debo destacar el gran trabajo de concientización que hizo nuestro Gobernador Alfredo Cornejo frente a los legisladores. En segundo término hay que aclarar que es un impuesto viejo y lo más importante es que el champagne fue reemplazado por el espumante por lo tanto no se puede aplicar un impuesto a un producto que no existe . Además hay que aclarar que cuando se dispuso su aplicación era un impuesto a los bienes suntuarios y hoy esos productos son consumidos por una gran parte de la población.

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