Las inversiones de impacto valoran tanto la rentabilidad como el beneficio en la sociedad y el medio ambiente.
Las inversiones de impacto valoran tanto la rentabilidad como el beneficio en la sociedad y el medio ambiente.

Los principales referentes del sector se reunieron con el objetivo de delinear los desafíos y oportunidades de la Argentina para desarrollar el mercado de inversión de impacto. Durante el evento, organizado por el Grupo de Trabajo en Argentina (GdTA), se presentaron nuevos vehículos que buscan impulsar inversiones por un total de 150 millones de dólares: fondos de inversión, aceleradoras y bonos de impacto social que buscan cambiar la forma de hacer negocios.

Las inversiones de impacto, a diferencia de las tradicionales, ponderan de igual manera el resultado financiero, el riesgo y el impacto positivo en la sociedad y el medio ambiente. Este cambio de paradigma que comenzó en las finanzas globales en el 2001, hoy encuentra a la Argentina con condiciones propicias para el desarrollo de esta manera diferente de hacer negocios, según describieron referentes del sector.

En 2016, actores clave del sector financiero, corporativo, organizaciones de la sociedad civil, academia, Gobierno y empresas de beneficio e interés colectivo anticiparon este escenario y se unieron para formar el Grupo de Trabajo de Inversión de Impacto en Argentina con el objetivo de fortalecer el desarrollo del mercado en el país. En este marco, la Mesa Ejecutiva del GdTA, integrada por Organización Román, Mercado Libre, Banco Galicia, Natura, Fundación Avina, BID/FOMIN, Alic y Acrux Partners, organizaron este evento en la Universidad Torcuato Di Tella donde reunieron a los principales referentes del sector y presentaron los desafíos y oportunidades de las inversiones de impacto en Argentina.

María Laura Tinelli, directora de Acrux Partners, presentó el primer reporte que describe la situación nacional y enumeró recomendaciones para cada sector. Asimismo, invitó a todos los actores a informarse y sumarse como agentes de cambio. Por su parte, Susana García Robles, oficial principal de inversiones a cargo del Grupo de Financiamiento en Etapas Tempranas del FOMIN/BID (Fondo Multilateral de Inversiones/Banco Interamericano de Desarrollo), que lleva más de 20 años invirtiendo en fondos de capital emprendedor y de impacto en la región, brindó una visión regional y destacó el lugar que ocupa el país en el actual contexto y las oportunidades que se abren de cara al empuje conjunto de los diferentes actores del sector.

NUEVOS FONDOS DE INVERSIÓN DE IMPACTO

NXTPLabs fue seleccionado por el FOMIN como administrador del primer fondo de inversión de impacto para Argentina, Paraguay y Uruguay. Con un monto de USD 120 millones, busca facilitar el flujo de capital hacia inversiones en compañías en etapa temprana, con un modelo de negocios probado que estén buscando generar impacto social y medioambiental en estos países.

Esta acción movilizó a actores claves del sector financiero local e internacional a explorar la opción de desarrollar inversiones en este sentido. "No necesitamos sacrificar retorno por impacto", aclaró Gonzalo Costa, socio fundador de NXTP. "Con este nuevo fondo vamos a poder invertir en 30 compañías tecnológicas puramente de impacto".

El Grupo Pegasus presentó su fondo de inversión de impacto por un monto de USD 30 millones, orientado a resolver los problemas de la clase media emergente (salud, vivienda, discapacidad, adultos mayores) y cuestiones medioambientales (reciclaje, energías renovables y nuevas tecnologías aplicadas a la fabricación de productos sustentables). "Los desafíos que plantea el mundo no fueron resueltos por la economía tradicional ni la filantropía. Nosotros tenemos que construir este camino para que en un futuro todas las inversiones sean de impacto", dijo Fernando Chuit, director de Impact Investment de Pegasus.

VÍNCULO DE IMPACTO SOCIAL

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires se encuentra en proceso de desarrollar el primer Vínculo de Impacto Social para Argentina (conocidos en el mundo como bonos de impacto social). Este instrumento funciona como un esquema de pago por resultados donde el inversor asume el riesgo de adelantar el capital y monitorear el desempeño de los proveedores de servicio para la consecución de resultados, pautados de antemano. El Gobierno se compromete a pagar el capital invertido más una prima de riesgo cuando se alcanzan estos resultados.

"Creemos que el rol del Estado debe ser el de articulador, porque el impacto es mayor cuando sumamos a organizaciones de la sociedad civil e inversores para trabajar en conjunto. Este vínculo se desarrolló con esa lógica", explicó Adolfo Díaz Valdez, director general de Planificación Estratégica del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Los desafíos que plantea el mundo no fueron resueltos por la economía tradicional ni la filantropía

Asimismo, Pablo Simón, fundador de Vira, dijo: "Estamos ante un entorno de oportunidades para construir soluciones que a través de la tecnología sean replicables y escalables. Creo que es necesario que frente a este escenario, el sector privado comprenda que su función también es social".

Paula Cardenau, co fundadora de Njambre, se refirió a los desafíos de las empresas de impacto para conseguir inversiones: "Claramente existe una oportunidad en materia de inversiones, pero este camino es desafiante y debemos comenzar a construirlo", explicó.

El Grupo de Trabajo de Inversión de Impacto en Argentina fue creado el 10 de marzo de 2016, con el objetivo de marcar el rumbo y consolidar el desarrollo del mercado de inversión de impacto en Argentina, Paraguay y Uruguay, donde busca generar un cambio de paradigma en la forma de hacer negocios. Tras su formación, la mesa ejecutiva Argentina enfoca sus esfuerzos en: el desarrollo de reportes y contenido para promover la inversión de impacto; fomentar el aumento de capital y los instrumentos disponibles para la inversión de impacto; desarrollar el marco regulatorio apropiado para fomentar para los negocios con impacto y su financiamiento; capacitar a los actores relevantes, y facilitar la sistematización de la medición de impacto.