Una inflación por encima del 40% anual derrotó a muchas inversiones financieras.
Una inflación por encima del 40% anual derrotó a muchas inversiones financieras.

La recesión económica y la inflación impidieron retornos positivos en las inversiones financieras. Unas pocas excepciones fueron el dólar, para aquellos que atesoraron billetes antes de la devaluación de diciembre del año pasado, y algunas acciones que por su desempeño permitieron derrotar a la escalada de precios y más que duplicar su valor, como Agrometal, Mirgor, Minetti, Petrobras y Central Puerto.

El dólar es una posición muy conservadora, pero con los sobresaltos periódicos de la economía argentina ofrece buena cobertura para los ahorros. El billete verde marchó a dos velocidades. En una comparación interanual dio un salto de 64,7%, desde los $9,83 para la venta minorista del 9 de diciembre del año pasado. Pero el aumento más fuerte se concentró a mediados de aquel mes, por la eliminación del "cepo" cambiario anunciado el 16 de diciembre por el ministro de Hacienda Alfonso Prat Gay. Por eso, quienes adquirieron dólares una vez eliminadas las restricciones no pudieron cosechar una ganancia: desde el 31 de diciembre la suba de la cotización de la divisa fue de 21,9%, casi la mitad que la inflación del período.

En promedio, el panel Merval de Buenos Aires sumó un beneficio de 29,3% desde que Macri asumió la Presidencia de la Nación. Sin embargo, algunos títulos mostraron en el último año una mejora sustancial que superó a la inflación de 43% acumulada en los últimos 12 meses.

Acertaron la apuesta inversora quienes adquirieron papeles de Agrometal (+177,6%, de $7,80 a $21,65), una empresa dedicada a la fabricación de máquinas agrícolas de roturación y siembra, en un año en el que la reducción de retenciones a las exportaciones mejoró los balances agrícolas.

Excelente rendimiento lograron algunos papeles que se incorporaron al panel Merval este año. Cementos Minetti, cuya actual razón social es Holcim SA, marcó un sólido repunte de 124,6% desde los $13,80 del 9 de diciembre del año pasado a los $31 hoy. Celulosa Argentina, líder del sector foresto-industrial, avanzó 83,7% desde el 9 de diciembre de 2016 (de $9,80 a $18). San Miguel, la empresa frutícola productora, industrializadora y exportadora de limones, repuntó 77,6 por ciento.

La voluntad del Gobierno de aumentar las tarifas y los precios de los combustibles, y promover inversiones en el largo plazo para recuperar el autoabastecimiento energético fueron argumentos de peso para acrecentar el apetito comprador de títulos de empresas ligadas los mercados de hidrocarburos y electricidad.

En el sector energético se obtuvieron buenos rendimientos, pero fue un mal año para los bancos

En ese aspecto, Central Puerto trepó 139,5% (71,20 a 170,50 pesos) y Central Costanera subió 113,6% (de 4,94 a 10,55 pesos). Además destacaron Pampa Energía (+70,1%), Edenor (+69,6%) y la distribuidora Transener (+50,9%).

Un caso de espectacular rebote fue el de la petrolera brasileña Petrobras, papel que se negocia en la Bolsa de Buenos Aires, que amplió sus ganancias a 132,7% en 12 meses (de $37,10 a $86,35), luego de sondear mínimos históricos por la crisis política y económica en Brasil.

En sentido opuesto, la performance de la estatal YPF fue ruinosa para la inversión financiera: ganó 1,2% desde diciembre del año pasado. Jorge Fedio, analista técnico de Clave Bursátil, describió que "los resultados no la favorecen y la política tampoco, el sector está trabado y demasiado complicado, Vaca Muerte no da señales que alimenten expectativas. Consecuentemente, no se concreta la esperada y hasta 'cantada' reversión".

Tenaris, asociada al mercado petrolero por ser el principal fabricante de tubos sin costura del mundo, acumuló un alza de 52,7% en un año.
En el rubro financiero, los títulos de los bancos Galicia (+7,7%), Macro (+17,2%) y BBVA Francés (-11,4%) fueron claros perdedores contra la inflación. Aunque el presente no es alentador, Jorge Fedio ponderó que "los bancos tienen el gigantesco negocio de los títulos (la demanda de tasa alta por las LEBAC que también le engrosan ganancias) y ahora el blanqueo también le juega a incrementar utilidades".

Augusto Posleman, director de Portfolio Personal, consideró que "lo que está pasando con el mercado de renta variable (acciones) tiene que ver con el aumento de las tasas de interés y no tanto por los riesgos en sí de las políticas macroeconómicas. Las acciones vienen aguantando".

Después de haber sido uno de los títulos de mayor crecimiento en 2015, al calor del triunfo electoral de Macri, la constructora Caputo SA subió sólo 9,3% desde el cambio de Gobierno. El empresario Nicolás Caputo, titular del grupo, es amigo personal del Presidente y un reconocido contratista del Estado, aunque ello no significó un beneficio financiero el último año.

Otra de sus empresas, la fábrica de acondicionadores de aire para la industria automotriz Mirgor, sí fue una gran inversión en 2016, con una ganancia de 140,7% desde el 10 de diciembre pasado (de $144 a $354). El volumen operado le permitió ingresar al panel líder Merval.

Fuera del Merval, una carta ganadora del panel general fue la Petrolera del Conosur, cuya cotización se triplicó en un año, desde 1,71 pesos el 10 de diciembre del año pasado a los actuales 5,70 pesos (+233%). Sin embargo, los títulos de la subsidiaria de PDVSA en Argentina padecieron alta volatilidad por los rumores de venta, en un año en el que llegaron a aumentar más de 700 por ciento. Ampliamente redituables fueron también Autopistas del Sol (+194%), Grimoldi (+170%), Capex (+93%) y Boldt (+67%).

BONOS, LEBAC Y PLAZOS FIJOS

La gran cantidad de títulos públicos en circulación explicó el amplio rango de precios. En líneas generales, contadas emisiones soberanas consiguieron ganancias reales en los últimos 12 meses.

El índice MAE (Mercado Abierto Electrónico), indicador de renta fija conformado con diferentes títulos emitidos por el Estado nacional, con transacción secundaria en los mercados nacionales e internacionales,  avanzó un 10,4%, muy por debajo de la inflación, desde los 181,6 puntos del 9 de diciembre de 2015 a los actuales 200,4 enteros.

Augusto Posleman afirmó que "lo que más sufrió es la renta fija (bonos). Nosotros no vemos un cambio de tendencia en lo macroeconómico en Argentina que nos haga pensar que cambió el escenario y que por ende hay que cambiar la estrategia. Lo vemos más como una oportunidad. Al 8% (de tasa de interés anual en dólares) hay bonos a 2024 y 2026 que resultan atractivos".

"Brasil está feo, arrastra un poco a Argentina, pero sacando temas de cortísimo plazo, dentro de 6 meses a un año, a esto lo vamos a vivir como una muy buena oportunidad de compra de activos bien baratos", agregó el experto de Portfolio Personal.

Entre los bonos en pesos ajustados por CER (Coeficiente de Estabilización de Referencia) descolló el Par en pesos del canje 2010 con legislación argentina (PAP0), que avanzó 153,5 por ciento. También dio ganancias el Cuasipar en pesos con vencimiento en diciembre de 2045 (CUAP): +46,7 por ciento.

El Discount en pesos regidos por ley argentina con vencimiento en diciembre de 2033 (DICP), también ajustado por CER, subió 29,3% anual. Del lado perdedor, el Bogar 2018 (Bonos Garantizados emitidos por el Banco Nación-NF18) retrocedieron 27,5 por ciento.

A los bonos en pesos ajustado por CER los benefició la normalización de las estadísticas del INDEC

Al segmento de títulos en pesos a tasa variable no le fue nada bien. El Bonar Marzo 2017 (AM17) restó 3,6%, el Bonac Mayo 2017 (AY17) quedó neutro, mientras que el Bocon Octava Serie (PR15) cedió 3,2 por ciento.

En cuanto a las emisiones en dólares a tasa fija, el Bonar X (AA17) subió un modesto 9,4%; el Bonar 2024 (AY24) sumó 16,4%; el Discount con ley argentina (DICA) ganó 12,4% y el Par en dólares con ley argentina (PARA) avanzó 6,2 por ciento. En este segmento también hubo emisiones provinciales. El bono Buenos Aires 2028 (BP28) ganó 8,1% en un año, pero el Buenos Aires Discount 2017 (BDED) se hundió 65,2 por ciento.

Para la modalidad "Dollar Linked", atada a la evolución del dólar, el Bonad 2018 (AM18) trepó 33,3% y el bono Ciudad de Buenos Aires 2019 (BD2C9) progresó 29,1 por ciento. Asimismo, el bono Ciudad de Buenos Aires 2018 (BDC18) perdió 4,3% en el último año y el cordobés BonCor 2017 (CO17) resignó 33 por ciento.

Entre los Cupones atados al PBI, el título en pesos (TVPP) se mantuvo neutro en los último 12 meses, mientras que en dólares regido por ley argentina (TVPA) sumó un pobre 4,1 por ciento.

Para los más conservadores, los plazos fijos en pesos acumularon un rendimiento del 24%, de modo que no lograron superar a la inflación y perdieron poder adquisitivo. Lo mismo para los rendimientos de las Letras del BCRA (LEBAC), que se ubicaron en un promedio de 33% anual para los títulos de 35 días de plazo, pero insuficiente para equiparara el ritmo de aumento general de precios.