El Ministerio de Hacienda y Finanzas sedujo a inversores internacionales con la colocación de un atractivo Bono del Tesoro a 5 años de plazo (Télam)
El Ministerio de Hacienda y Finanzas sedujo a inversores internacionales con la colocación de un atractivo Bono del Tesoro a 5 años de plazo (Télam)

Pero la sorpresa llegó por el lado de los bonos en pesos que no sólo fueron demandados por inversores locales, sino por quienes tienen cuentas en el exterior y quisieron participar de la colocación, por lo que debieron ingresar los dólares para hacer frente al pago de los Bonos, a las 72 horas de su licitación.

Este cuello de botella de los vencimientos hizo que algunos inversores locales salieran a vender sus dólares para hacerse de pesos y pagar los bonos y que los que compraron desde el exterior le giraran las divisas al Banco Central para que les provea los pesos para hacerse de los títulos.

Algunos inversores locales salieron a vender sus dólares para hacerse de pesos y pagar los bonos

Uno de los resultados de esos movimientos fue un incremento de las reservas porque a los USD 300 millones de las Letes se le sumaron USD 2.100 millones que ingresaron de cuentas extranjeras para cancelar los títulos en pesos.

Pero al mismo tiempo, la oferta de los tenedores de dólares locales para pagar los Bonte, hizo que el dólar mayorista cayera 11,5 centavos y arrastrara en su caída al dólar-hoy y al "blue". Si fuera una partida de billar, se podría definir al movimiento como una carambola a tres bandas.
De esta manera, la divisa que compran los ahorristas en bancos y casas de cambio perdió 0,5% y cerró a 14,43 pesos. En dos días, el billete norteamericano retrocedió 12 centavos y perdió todo lo que había ganado la semana pasada.

Las reservas del Banco Central volvieron al nivel de comienzos de agosto, con USD 32.301 millones

En la plaza marginal, el "blue" perdió 8 centavos y cerró a $15,62. El dólar mayorista tuvo un aceptable monto de negocios de USD 280 millones. Las primeras posturas fueron exageradas. Los vendedores pedían $15,34 y los compradores no estaban dispuestos a pagar más de $15,20. Al mediodía llegó el toque de realidad. El ingreso de dólares del exterior se hizo sentir y comenzó a operarse a 15,16 pesos. Sobre el final repuntó a $15,20 por unidad.

El dólar futuro ajustó enseguida. Cerró en baja en todas las posiciones y con un elevado monto de operaciones. Fin de octubre perdió 0,32% a $15,4650 y fin de agosto de 2017 bajó 0,25%, a 17,7507 pesos.

A todo esto, las reservas subieron USD 2.400 millones, a USD 32.301 millones, por la colocación de títulos del jueves. Las pérdidas vinieron del lado de la caída del euro y el oro USD 2 millones y por pagos a Brasil USD 4 millones.

MEJOR CLIMA EN LA BOLSA

En el Mercado Abierto Electrónico (MAE), la brusca baja del dólar no tuvo correlato con los bonos en divisas. Con negocios por $4.207 millones en títulos de la deuda, las emisiones en dólares con legislación argentina tuvieron un comportamiento dispar. El Bonar X que vence en 2017 perdió 0,42% y el Bonar 2024 subió 0,11 por ciento.

La suba del petróleo en el mundo y el mejor clima interno para asumir riesgos llevaron a que la Bolsa subiera 1,02%, de la mano de las acciones del sector de energía, donde las subas superaron 3%. El monto de negocios fue elevado pero más moderado que en los mejores días de la semana pasada.

YPF volvió a ser buscado en Wall Street
YPF volvió a ser buscado en Wall Street

En Wall Street, el papel argentino más buscado fue YPF 1,87%. En Buenos Aires, subió 0,97 por ciento.

En la Argentina los que asumen riesgos pasan su factura

Octubre comenzó con un retroceso del dólar. Le cuesta llegar a $16. El mercado ahora apuesta a los bonos en pesos de más largo plazo y tasa fija.

Que sea récord la compra de un Bono del Tesoro que vence en 2021 y paga 18,2% anual así lo demuestra. El tema es que si la inflación continúa en baja, es una tasa a todas luces muy elevada. Pero como el bono invade el próximo período presidencial, los inversores buscan ventajas para hacer esa apuesta. En la Argentina los que asumen riesgos pasan su factura.