Cómo la mejora en la inflación de EEUU puede ayudar a bajar los dólares financieros en la Argentina

La inflación estadounidense marcó una variación nula, del cero por ciento, durante el mes de julio.Los mercados se dispararon y las monedas emergentes saltaron. La ola positiva puede anestesiar al dólar contado con liqui al menos en lo inmediato

Operadores trabajan en el piso de la Bolsa de Valores de Nueva York (NYSE), en Manhattan, Ciudad de Nueva York, EEU., Agosto 8, 2022. REUTERS/Andrew Kelly
Operadores trabajan en el piso de la Bolsa de Valores de Nueva York (NYSE), en Manhattan, Ciudad de Nueva York, EEU., Agosto 8, 2022. REUTERS/Andrew Kelly

Estados Unidos dio a conocer esta mañana el dato de inflación de julio, que resultó estar bien por debajo de las expectativas del mercado. La novedad es positiva para Wall Street, que ante la primera señal relevante de desaceleración del ritmo de avance de los precios deja de temer por el momento que la Reserva Federal deba endurecer aún más su política monetaria. En la Argentina, eso es positivo para activos locales y puede ayudar a descomprimir algo el precio del dólar contado con liquidación.

Aunque Washington quede lejos y el dato de inflación del 0 por ciento mensual, esa fue la variación frente a junio en los EEUU, sea un desagradable punto de comparación para el número de 7,5% que se espera para la inflación del mismo mes en la Argentina, la novedad puede ayudar a descomprimir en el corto plazo la siempre tensa situación cambiaria local.

Reducidos los temores a medidas más drásticas por parte de la Fed, los inversores se lanzan en Nueva York a tomar más riesgo. Esto se traduce en demanda por acciones de empresas americanas y, también, mayor predisposición a colocar inversiones en activos emergentes. La primera señal clara del día, que más adelante se verá también en bonos y acciones de esos países, se encuentra en el mercado de monedas.

Tras conocerse el dato de inflación de julio los índices de Wall Street fueron los primeros en reaccionar al pasar a sólidos números positivos. Y, de inmediato, le siguieron las monedas emergentes.

Poco antes de las 10 de la Argentina, la Corona checa saltaba 1,63% en dólares, el Rand sudafricano avanzaba 1,55% y, mucho más importante para la Argentina, las monedas de la región acompañaban.

El siempre influyente real brasileño ganaba 1,51%, el peso colombiano 1,49%, y el peso chileno 1,43%.

“Con todo el resto de las variables estables, esto es bajista para al contado con liquidación porque relaja el frente externo” (Reschini)

Los avances eran parte de la suba generalizada de las monedas emergentes, que ganan terreno en la medida en que encuentran demanda de inversores que llegan a sus mercados para tomar posiciones.

El peso argentino, mientras tanto, se queda afuera de las bajas. Esto es porque las trabas cambiarias y la necesidad del Banco Central de conducir un avance gradual de la cotización oficial del dólar vuelve al mercado cambiario tradicional totalmente ajeno a lo que pasa en el mundo.

El mercado cambiario argentino que sí puede reaccionar a los fenómenos globales, mientras tanto, es el de contado con liquidación. La vía por la cual entran, y salen, capitales del país desde que en 2019 la Argentina volvió a vivir bajo un cepo.

Una inflación que empezara a ser domada en EEUU relajaría riesgos externos, pero la Argentina tiene todavía que corregir su propio entorno financiero.
Una inflación que empezara a ser domada en EEUU relajaría riesgos externos, pero la Argentina tiene todavía que corregir su propio entorno financiero.

“Con todo el resto de las variables estables, esto es bajista para al contado con liquidación porque relaja el frente externo”, dijo Mateo Reschini de Inviu. “También el éxito del canje de ayer puede ayudar para eso hoy”, agregó. “Pero eso es el contexto externo, todavía queda el contexto interno para lo que es el mediano plazo”, concluyó.

El cambio de humor global, en principio, debería llegar a todos los activos.

“Además del efecto positivo en el contado con liquidación por ósmosis con el resto de las monedas emergentes, debería verse también un efecto positivo en las acciones por las mismas razones: menores tasas libres de riesgo (por una menor inflación esperada) gatillan mayor apetito por el riesgo y quizás algo de eso nos beneficia de rebote”, dijo Francisco Mattig de Consultatio.

“En el caso de los bonos es más complejo, porque al cotizar en paridades tan bajas y con un riesgo de default alto se puede desacoplar. De todos modos la correlación no es cero en los bonos tampoco”, concluyó.

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