Advierten que las excesivas regulaciones de China podrían afectar su crecimiento económico

A medida que Beijing endurece las reglas sobre sectores de su economía como el de bienes raíces y el tecnológico, crece la preocupación por las consecuencias sobre la actividad comercial y por el incremento de los riesgos financieros

De acuerdo a la publicación, durante el año pasado, China llevó a cabo numerosas medidas regulatorias, incluidas multas y otras sanciones, que afectaron a una serie de industrias en su intento de reducir la desigualdad CCTV via Reuters TV
De acuerdo a la publicación, durante el año pasado, China llevó a cabo numerosas medidas regulatorias, incluidas multas y otras sanciones, que afectaron a una serie de industrias en su intento de reducir la desigualdad CCTV via Reuters TV

Los controles impuestos por el régimen chino sobre los sectores que más traccionan su economía, como el inmobiliario y el tecnológico, entre otros, están comenzando a pesar sobre la actividad comercial y a aumentar los riesgos financieros en el país asiático, según indicó un artículo de The Wall Street Journal.

De acuerdo a la publicación, durante el año pasado China llevó a cabo numerosas medidas regulatorias, incluidas multas y otras sanciones, que afectaron a una serie de industrias en su intento de reducir la desigualdad, controlar el endeudamiento excesivo y obligar a las empresas a ceñirse más a la línea del Partido Comunista. Asimismo, los funcionarios de Beijing señalaron que la fuerte recuperación del país respecto de la pandemia de coronavirus brindó una ventana de oportunidad para actuar, permitiéndoles abordar los desequilibrios sociales y económicos sin descarrilar su trayectoria general de crecimiento.

No obstante, el Wall Street Journal destacó que a medida que la campaña de regulaciones se intensifica, los daños colaterales sobre la economía se están extendiendo. En ese sentido, recordó que uno de los principales constructores de viviendas del país Evergrande Group está al borde del colapso y las ventas de viviendas se están agotando en muchos lugares, después del último intento de China de frenar el crecimiento impulsado por la deuda de los desarrolladores inmobiliarios.

La deuda de Evergrande asciende a 1,97 billones de yuanes (más de USD 300.000 millones), equivalente a aproximadamente el 2% del PBI de China REUTERS
La deuda de Evergrande asciende a 1,97 billones de yuanes (más de USD 300.000 millones), equivalente a aproximadamente el 2% del PBI de China REUTERS

Mientras tanto, la abrupta represión de Beijing sobre la industria privada del país provocó interrupciones en sectores como el tecnológico, que en los últimos años había sido una de las mayores fuentes de empleo para los graduados universitarios.

En ese marco, los inversores extranjeros se volvieron más escépticos acerca de invertir dinero en algunas partes de la economía de China. Bank of America redujo a la baja su pronóstico para el crecimiento del PBI de China al 8% y al 5,3% en 2021 y 2022, por debajo del 8,3% y el 6,2% anteriores, citando razones que incluyen condiciones crediticias más estrictas y el riesgo de que Beijing maneje mal los problemas en Evergrande.

Las restricciones regulatorias están cobrando impulso en un momento en que el crecimiento de China ya parecía estar perdiendo fuerza. El gasto del consumidor se desaceleró en agosto, creciendo sólo un 2,5% respecto al año anterior, ya que los esfuerzos para contener los brotes de la variante Delta del coronavirus perjudicaron a las industrias de servicios.

Asimismo, los precios más altos de las materias primas y los productos básicos redujeron las ganancias de los fabricantes, mermando su apetito por la inversión.

Bank of America redujo el martes su pronóstico para el crecimiento del producto interno bruto de China al 8% y al 5,3% en 2021 y 2022, por debajo del 8,3% y el 6.2% anteriormente, citando razones que incluyen condiciones crediticias más estrictas y el riesgo de que Beijing maneje mal los problemas en Evergrande

En otro orden, The Wall Street Journal dijo que muchos economistas creen que las preocupaciones son exageradas y que China aún puede alcanzar un crecimiento del 8% este año, superando el objetivo oficial de más del 6%, especialmente si la demanda occidental de exportaciones de dicho país se mantiene fuerte.

Al mismo tiempo, agregó que los mismos especialistas consideran que los problemas que los reguladores chinos están tratando de abordar, incluida la pesada carga de la deuda y el comportamiento monopólico, así como el control de las emisiones de carbono, deben resolverse.


En ese marco, afirmó que el gobierno chino tiene recursos para rescatar a los desarrolladores inmobiliarios y otras empresas si los riesgos financieros aumentan demasiado, mientras que banco central de ese país tiene un amplio margen para flexibilizar la política monetaria si es necesario.

“Todavía no es un punto de inflexión para la relajación de la política regulatoria, ya que el control de la pandemia, la estabilidad de los precios de las propiedades y la descarbonización siguen encabezando la lista de tareas del gobierno”, dijo Carol Liao, economista para China del fondo de inversión Pimco.

La publicación destacó que los inversores extranjeros se volvieron más escépticos acerca de invertir dinero en algunas partes de la economía de China

El gigante bancario Goldman Sachs, sin embargo, argumentó en una nota a sus clientes esta semana que la ventana de oportunidad de China para acciones regulatorias ya se cerró, ya que el crecimiento se desacelera como resultado de la demanda de exportación en aumento, los riesgos de la variante Delta y otros factores.

Dadas esas preocupaciones, “ces imperativo que el gobierno brinde una comunicación clara sobre el plan con respecto a Evergrande y que refuerce la confianza entre los compradores de vivienda, proveedores y contratistas, bancos y otras instituciones financieras no bancarias”, escribió el banco. Y agregó que de lo contrario, China podría enfrentar crecientes tensiones en el mercado que podrían afectar el crecimiento hasta el próximo año.

Según la publicación, muchas de las grandes preocupaciones entre los economistas giran en torno al sector inmobiliario de China. Su fuerza inesperada en 2020 ayudó a la economía a recuperarse del Covid-19, contribuyendo con aproximadamente el 7,3% del PBI el año pasado, en comparación con el 2,3% en 2010, según datos oficiales.

Para domesticar el mercado, China limitó los préstamos de algunos desarrolladores altamente endeudados bajo una campaña conocida como las “tres líneas rojas”, que incluye límites al apalancamiento. Algunas ciudades tomaron sus propias medidas, incluida Shenzhen, que intentó limitar los aumentos de precios en las casas existentes, lo que provocó que las transacciones del mercado cayeran drásticamente.

Algunos analistas dijeron que las medidas del gobierno podrían empujar a empresas como Evergrande, que violó las tres líneas rojas de Beijing, a incumplir el pago de la deuda. Eso, según el artículo de The Wall Street Journal genera temores entre los inversores internacionales, en parte porque muchos desarrolladores chinos recaudaron fondos del mercado de bonos. También podría generar pérdidas para los proveedores de Evergrande y las instituciones financieras chinas que hacen negocios con la empresa y generar otros impactos imprevistos.

Para algunos analistas, hay riesgo de malestar social para las familias chinas si los precios de las propiedades caen en forma violenta. REUTERS/Tingshu Wang
Para algunos analistas, hay riesgo de malestar social para las familias chinas si los precios de las propiedades caen en forma violenta. REUTERS/Tingshu Wang

Otra preocupación es que al interrumpir los préstamos bancarios a algunos desarrolladores, muchos de ellos se vean presionados a vender propiedades con grandes descuentos para aumentar la liquidez, lo que podría provocar que los precios de las viviendas en algunos lugares entren en una espiral descendente. Si eso ocurre en una escala más amplia, se corre el riesgo de provocar malestar social a medida que las familias chinas vean disminuir su riqueza.

La vivienda representa alrededor del 74% de la riqueza de los hogares en China, según un estudio de 2019 del banco central de ese país. De acuerdo a la publicación, en general los precios de la vivienda siguieron aumentando en las principales ciudades chinas, aunque la tasa de apreciación se desaceleró en los últimos meses.

Desde agosto, en al menos seis ciudades chinas más pequeñas, las autoridades locales advirtieron a los desarrolladores que no reduzcan demasiado los precios de las viviendas. La oficina de vivienda en Yueyang, una ciudad de tercer nivel en el centro de China, puso un piso a los precios de las nuevas viviendas residenciales el mes pasado y dijo que detendría las transacciones de viviendas que cotizan por debajo de los precios estipulados por el gobierno.

En tanto, algunos economistas argumentan que si bien las autoridades podrían intervenir para llevar a cabo una reestructuración de Evergrande para evitar riesgos de contagio, es poco probable que eliminen las regulaciones destinadas a enfriar el mercado inmobiliario en general, porque hacerlo es fundamental para el objetivo más amplio del líder Xi Jinping de lograr una “prosperidad común” y “un amplio plan para reducir la desigualdad”.

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