Afirman que el sistema de medicina privada está al borde del colapso

Un informe de la consultora Idesa señaló que las autorizaciones de ajuste de cuotas a las prepagas fueron por detrás de la inflación y de los salarios que los prestadores deben pagarles a sus trabajadores

Un informe privado asegura que el sistema de la medicina privada está al borde del colapso
Un informe privado asegura que el sistema de la medicina privada está al borde del colapso

La pandemia y el rechazo del Gobierno a nuevas actualizaciones de precios profundizó la crisis de la medicina privada. Según un informe privado, elaborado por el centro de estudios Idesa (Instituto para el Desarrollo Social Argentino), el sistema de la medicina privada está “al borde del colapso”.

El sistema privado de salud está conformado por dos tipos de actores: los prestadores médicos y los seguros de salud. Esto últimos operan como obras sociales o empresas de medicina prepaga. Los afiliados a las obras sociales son asalariados que hacen aportes obligatorios. Los afiliados a las prepagas se componen con afiliados de las obras sociales que optan por derivar su aporte salarial a la prepaga y por personas que voluntariamente pagan de su bolsillo una cuota.

Las prepagas ajustan los aranceles de los prestadores médicos cuando el Gobierno les autoriza aumentos en las cuotas a sus afiliados

De acuerdo al informe de Idesa, las obras sociales y prepagas contratan con prestadores privados los servicios médicos para sus afiliados. Las obras sociales tienden a pagar aranceles más bajos por lo que tienen una cartilla más acotada de prestadores. Los prestadores médicos más grandes, comercialmente más conocidos, tienden a contratar con las prepagas que abonan aranceles más elevados.

“Un aspecto central en esta relación contractual es que las prepagas ajustan los aranceles de los prestadores médicos cuando el Gobierno les autoriza aumentos en las cuotas a sus afiliados. Por eso, para los prestadores médicos privados, es muy importante el ajuste de cuotas de las prepagas”, señaló el informe elaborado por la consultora.

Personal medico realiza controles a sus pacientes en una Unidad de Cuidados Intensivos en un hospital de Buenos Aires, el 29 de abril de 2021.EFE/Juan Ignacio Roncoroni/Archivo
Personal medico realiza controles a sus pacientes en una Unidad de Cuidados Intensivos en un hospital de Buenos Aires, el 29 de abril de 2021.EFE/Juan Ignacio Roncoroni/Archivo

Desde que asumió el Gobierno de Alberto Fernández, en diciembre de 2019, las autorizaciones de aumentos de cuotas a las prepagas, la evolución de los salarios en el sector privado de la salud y la inflación se movieron de la siguiente forma, según relevó Idesa:

- Las cuotas de las prepagas se actualizaron en un 26%.

- El salario de convenio de los trabajadores de la salud privada aumentó un 63%.

- La inflación general medida por el Indec fue de 71%.

“Estos datos muestran que las autorizaciones de ajuste de cuotas a las prepagas, que luego se traducen en aumento de aranceles para los prestadores médicos privados, han ido muy por detrás de los salarios que los prestadores deben pagarles a sus trabajadores y de la inflación”, indicaron.

“Generar semejante desfasaje de precios, en el particular contexto de la pandemia, es extremadamente riesgoso. La pandemia les exige a los prestadores médicos esfuerzos extraordinarios”

“Seguramente el Gobierno busca, como con el resto de los controles de precios, morigerar las presiones inflacionarias y eludir la antipática decisión de reconocer aumentos que impactan en el presupuesto de las familias. Pero generar semejante desfasaje de precios, en el particular contexto de la pandemia, es extremadamente riesgoso. La pandemia les exige a los prestadores médicos esfuerzos extraordinarios. En particular, comprar muchos elementos de protección personal y un consumo excesivo de medicamentos en terapia intensiva por los pacientes Covid, cuyos precios además crecieron por arriba del 100%”, agregó el informe.

También destacaron que si bien tienen las terapias intensivas están trabajando a pleno, la capacidad instalada de piso normal (que representa el 80% de la actividad médica) está subutilizada por los protocolos para la prevención del Covid. Desde la consultora, señalaron que más gastos, con menos actividad y aranceles médicos retrasados, están provocando un grave desfinanciamiento.

De acuerdo con la visión de los economistas de Idesa, el anuncio de una posible reforma integral del sistema de salud con eje en el sistema público es inoportuno —en el medio de una pandemia y con una severa crisis financiera— y también inconsistente. “Pasa por alto que la salud pública es administrada y financiada por las provincias. Para crear un sistema nacional de salud se necesita reformar la Constitución nacional y las 24 Constituciones provinciales que en sus articulados expresamente consideran a la salud como una competencia no delegada a la Nación”, señalaron.

También advirtieron que el sistema público atiende a una proporción menor de la población. La mayoría opta y prefiere la cobertura de la obra social, a la que accede por tener un empleo formal o contratar una prepaga. “Asumir una deliberada estrategia de desfinanciamiento de la medicina privada y plantear una reforma inconsistente es muy desaconsejable. Hacerlo en el medio de una pandemia resulta, además, temerario”, resaltaron.

SEGUIR LEYENDO:

Información provista porInvertir Online