Un think tank ligado al Gobierno advirtió sobre las dificultades para bajar la inflación en 2021 y recomendó ser cuidadosos al negociar con el FMI

Se trata de FIDE, que también destacó que los controles cambiarios deben seguir o aumentar y que en los próximos dos meses la liquidación de divisas le sumará USD 3.200 millones a las reservas del BCRA

Una persona camina frente al Ministerio de Economía, el 4 de agosto de 2020, en Buenos Aires (Argentina). EFE/Juan Ignacio Roncoroni/Archivo
Una persona camina frente al Ministerio de Economía, el 4 de agosto de 2020, en Buenos Aires (Argentina). EFE/Juan Ignacio Roncoroni/Archivo

Un informe de la consultora FIDE destacó que “la urgencia cambiaria se ha disipado”, anticipó que entre diciembre y enero se sumarán unos USD 3200 millones a las reservas del Banco Central, pero defendió la necesidad de mantener o aumentar los controles por parte del Banco Central.

Por otro lado, advirtió que la “puja distributiva” complicará la lucha contra la inflación en 2021 y consideró que el Gobierno debe ser cuidadoso al negociar el nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para no condicionar el desarrollo de la política económica.

“La intervención directa para administrar la brecha en el mercado de dólar MEP, en combinación con la mayor sintonía fina regulatoria y la suba de tasas, logró desinflaron las expectativas devaluatorias y correr al dólar del centro de la escena”, expresó la fundación presidida por la titular de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont, aunque desde diciembre pasado está en uso de licencia por el cargo que ocupa, según la web de la consultora.

Liquidación de divisas por el complejo oleaginoso Años 2016 a 2020. Detalle mensual comparado
Fuente: FIDE
Liquidación de divisas por el complejo oleaginoso Años 2016 a 2020. Detalle mensual comparado Fuente: FIDE

La buena noticia, se indicó es que se estima que “ingresarán al menos 3.200 millones de dólares por exportaciones primarias durante diciembre y parte de enero, que se sumaran a los 1.700 millones que ingresaron en noviembre. El efecto total de la baja de retenciones implicaría un ingreso de divisas superior a los 5.000 millones de dólares”.

De inmediato, en el informe advirtió que “la administración de la restricción externa –donde se conjugan cuestiones estructurales con circunstancias y/o comportamientos coyunturales– continúa siendo uno de los desafíos más relevantes de la política económica”.

Mercedes Marcó del Pont, titular de la AFIP
Mercedes Marcó del Pont, titular de la AFIP

“Las tensiones en el mercado de cambios y la disminución de reservas internacionales estuvo esencialmente asociada a las conductas dolarizadoras que, por distintos canales, evidencian actores económicos locales y del exterior”, afirmó FIDE. Además, el “escenario de enormes saldos de liquidez exacerbó esta circunstancia”.

De inmediato, el informe justificó el aumento de la emisión monetaria. “Cabe recordar que, con el fin de sostener el aparato productivo en el peor momento de la crisis, la conducción económica privilegió una política monetaria expansiva de carácter horizontal. En ausencia de una regulación completa, parte de esta liquidez se filtró a través de tres fuentes de demanda de divisas: importadores, dólar ahorro y exportadores”, aclaró. De este modo, el informe apunta a la falta de más controles como causante de la inestabilidad cambiaria.

Ingresarán al menos 3.200 millones de dólares por exportaciones primarias durante diciembre y parte de enero, que se sumaran a los 1.700 millones que ingresaron en noviembre

A ello se sumó la presión de fondos del exterior pujando por salir de sus activos en pesos. A partir de julio se ampliaron regulaciones para enfrentar estos problemas. Las medidas han sido efectivas. Esto se refleja en distintos indicadores sobre la dinámica reciente del sector externo”, precisó.

En cuanto a las importaciones, “las diferencias de nivel entre los registros de Aduana y los pagos de importadores han convergido sustancialmente”. Además, también en octubre, “el número de compradores de dólares para atesoramiento disminuyó en un 75% respecto a los meses anteriores”, tras la multiplicación de los controles cambiarios, que, sin embargo, fueron cuestionados por el ministerio de Economía.

 La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, y el ministro de Economía de Argentina, Martin Guzmán
La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, y el ministro de Economía de Argentina, Martin Guzmán

En este sentido, FIDE señaló que “contrario a lo que afirmaron diversos analistas de la city, el deterioro de las reservas no tuvo que ver la ausencia de plan económico, la inflación o la falta de confianza”, un diagnóstico que, en realidad, también brindaron desde el propio ministro Martín Guzmán hasta jefes de estado como Angela Merkel.

Dólar oficial, contado con liquidación y brecha cambiaria Evolución 2019 – 2020 (en pesos y en porcentaje)
Dólar oficial, contado con liquidación y brecha cambiaria Evolución 2019 – 2020 (en pesos y en porcentaje)

“En el caso particular de los importadores, la tasa de interés bancaria de casi 20 puntos porcentuales por debajo de la devaluación desde abril permitió a las empresas financiarse muy barato en pesos y adelantar pagos de deuda y compras al exterior, bajo la expectativa de un encarecimiento del tipo de cambio en el corto plazo”, recordó. Esto provocó “una mayor demanda de reservas por canales comerciales”.

En el caso de los exportadores, el financiamiento barato les permitió cubrir sus necesidades de corto plazo mientras posponían la venta de los stocks, especialmente los productores agropecuarios. Tal cosa se transformó en una especie de subsidio a posicionarse sobre un activo ´dollar linked´, como son los granos de soja. Como resultado, la oferta de divisas también disminuyó”.

Por el lado de la demanda de dólares, se destacan el conjunto de medidas de sintonía fina tendientes a administrar la demanda comercial y la compra de dólar ahorro por los beneficiarios de planes sociales

De este modo, “el desajuste de la devaluación versus una tasa de interés baja produjo esta coyuntura tan especial que generó que las reservas no se recompongan en la medida de la caída de la actividad. A partir del mismo mes de julio se ampliaron regulaciones para enfrentar estos problemas. Por el lado de la demanda de dólares, se destacan el conjunto de medidas de sintonía fina tendientes a administrar la demanda comercial y la compra de dólar ahorro por los beneficiarios de planes sociales”.

“Las medidas han sido efectivas. Esto se refleja en distintos indicadores sobre la dinámica reciente del sector externo en el mes de octubre”.

“El propio FMI parece haber tomado conciencia de la dimensión del problema que supone el bimonetarismo argentino. Hubo hasta cierto reconocimiento de que los cuantiosos recursos prestados durante el gobierno anterior solo contribuyeron a financiar la fuga doméstica, en clara contradicción con lo que marca el estatuto de dicho organismo internacional”, señaló FIDE, aunque en realidad el organismo que conduce Kristalina Georgieva señaló lo contrario.

Miguel Pesce, presidente del Banco Central
Miguel Pesce, presidente del Banco Central

“No constituye un dato menor que el FMI entienda que la naturaleza macro prudencial de los controles de capitales en un país como la Argentina supone regular no solo el ingreso de fondos financieros de corto plazo, sino fundamentalmente la salida de ahorro doméstico. También parece haberse curado en salud respecto a la devaluación como remedio a los problemas de sector externo, así como también que la prioridad para mejorar la capacidad de repago es el crecimiento, circunstancia incompatible con la receta tradicional del ajuste fiscal”, afirmó.

En este sentido, se destacó que “la negociación iniciada con el FMI es otro de los frentes desafiantes para la conducción económica, quien ya ha anticipado su vocación por alcanzar un Acuerdo de Facilidades Extendidas (EFF, por sus siglas en inglés) que permita obtener un período de gracia mayor al de un stand-by”.

Según se supo, se buscará obtener un plazo de 4 años y medio para devolver intereses y hasta 10 años para devolver el capital. La experiencia argentina de los años 2000 y de otros países plantea dudas legítimas respecto a un EFF, ya que el diseño institucional estándar incluye explícitamente la cuestión estructural”.

Con el FMI, el resultado dependerá de la capacidad de posponer plazos lo más posible y lograr diluir el contenido más ortodoxo de agenda estructural, de modo tal que se puedan preservar márgenes fiscales lógicos para impulsar la recuperación

“La letra chica será muy importante al momento de evaluar el acuerdo. Argentina es un caso especial dentro del FMI. Y quizá esto termine conformando contenidos de un acuerdo sin antecedentes hasta el momento. Al considerar la cartera de deudores, nuestro país representa el 33% del total de los créditos otorgados por la institución”, se indicó, aunque el porcentaje es mucho menor en términos de la actual capacidad prestable del organismo.

“El resultado dependerá de la capacidad de posponer plazos lo más posible y lograr diluir el contenido más ortodoxo de agenda estructural, de modo tal que se puedan preservar márgenes fiscales lógicos para impulsar la recuperación”, advirtió el informe.

En este sentido, aclaró que “la agenda que insinúa el Gobierno mantiene el eje en la prioridad de consolidar un sendero de crecimiento a lo largo del año próximo, donde el gasto público mantendría un rol dinámico, pero en niveles sensiblemente menores a los generados en el marco de la crisis del COVID”, debido a los recortes en el IFE y el ATP.

Las medidas han sido efectivas. Esto se refleja en distintos indicadores sobre la dinámica reciente del sector externo en el mes de octubre

A la vez, se admitió que “los espacios para una recuperación más sólida están en gran medida condicionados con la marcha de la inflación”.

“Este es otro frente desafiante para el año que se inicia. Alcanzar una meta cercana al 30%, como proyecta el Presupuesto Nacional, requiere de mucha coordinación macroeconómica pero también de la materialización de consensos concretos entre el sector del trabajo y las empresas para administrar la puja distributiva que inevitablemente se verificará en un escenario de mayor fortaleza de la demanda”, se explicó.

FIDE estimó un rebote del 5,6% para 2021, en línea con el 5,5% incluido en el presupuesto 2021. “Estimamos una variación positiva del PBI a partir del primer trimestre, que se acelerará con fuerza en el segundo trimestre del 2021. De mantenerse las señales positivas sobre los planes de vacunación que permitan evitar el ingreso en una nueva etapa de medidas restrictivas, estimamos que en la segunda mitad del año el crecimiento podría ser mayor”.

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