Más de dos cuadras de cola en San Cristóbal por una búsqueda de empleados para la pizzería La Farola

Piden pizzeros, ayudantes de cocina, bacheros y mozos para la apertura de nuevos locales de la cadena en la ciudad de Buenos Aires

Cola en el local de La Farola en el barrio de San Cristóbal (Maximiliano Luna)
Cola en el local de La Farola en el barrio de San Cristóbal (Maximiliano Luna)

El anuncio, difundido por redes sociales, convocaba para este lunes a una búsqueda laboral de puestos para una pizzería: desde pizzeros, ayudantes de cocina, bacheros y mozos hasta encargados y telefonista, con CV y experiencia. La respuesta llegó esta mañana, con dos largas cuadras de cola sobre la avenida Independencia.

La convocatoria aparece como algo inesperado, en tiempos de pandemia, aislamiento social y cierre de locales gastronómicos. Fue realizada por los dueños de la pizzería La Farola, ubicada en Independencia 2001, en la esquina con Sarandí, en el barrio de San Cristóbal.

A contramano de la realidad de muchos locales gastronómicos, los dueños de la empresa tienen planes de abrir nuevas sucursales en varios barrios de la ciudad de Buenos Aires en los próximos meses. Esta primera búsqueda laboral es para cubrir entre 30 y 40 puestos en un nuevo local que la marca de pizzerías abrirá en Segurola y Aranguren, en el barrio de Floresta.

Más de dos cuadras de espera para la búsqueda de trabajo (Maximiliano Luna)
Más de dos cuadras de espera para la búsqueda de trabajo (Maximiliano Luna)

“Se van a abrir entre tres y cuatro locales nuevos. Hicimos otras convocatorias, también en pandemia, pero al comienzo de la cuarentena y no habíamos tenido tanta gente como ahora”, explicó a Infobae Eliberto Palacios, encargado del local de la avenida Independencia.

Según explicó, el local actualmente está trabajando con mesas en la vereda —entre 10 y 12— pero la mayor parte de la facturación corresponde al servicio de delivery, que ya tenían en marcha desde antes de la pandemia, pero que explotó desde que se decretó la cuarentena. El domingo pasado, por el Día de la Madre, tuvieron más de 30 mesas en el exterior del local, con buena demanda.

“Pasamos de tener cinco repartidores en moto para el servicio de delivery al principio y ahora tenemos 20. Ya teníamos el servicio, pero creció en la pandemia”, agregó Palacios.

La cadena busca empleados para una nueva sucursal (Maximiliano Luna)
La cadena busca empleados para una nueva sucursal (Maximiliano Luna)

Los dueños del local de La Farola son también propietarios del local Fubolmanía, en la calle Ecuador y casi avenida Santa Fe, en Barrio Norte, que también se dedica a la venta de milanesas, pizzas y empanadas. Según anticiparon, prevén abrir en los próximos meses nuevos locales de La Farola, uno de ellos estará ubicado en la calle Báez al 200, en el barrio de Las Cañitas.

En general, el sector gastronómico fue uno de los más golpeados por la pandemia. Luego de la habilitación de mesas en espacios abiertos, como veredas y terrazas, los empresarios gastronómicos de la ciudad de Buenos Aires piden que se permita la atención a los clientes dentro de los locales, con medidas de distanciamiento social.

La Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (Ahrcc) ya realizó gestiones ante el gobierno porteño para que bares y restaurantes puedan volver a atender dentro de los salones. El plan del sector es que se habilite el uso de mesas en el interior de los establecimientos, sobre todo en los restaurantes que tienen espacios de grandes dimensiones.

Durante la cuarentena, el local aumentó sus pedidos de delivery (Maximiliano Luna)
Durante la cuarentena, el local aumentó sus pedidos de delivery (Maximiliano Luna)

En un principio, la propuesta del sector es que se habilite el uso de un 50% de las mesas con el correspondiente distanciamiento. Otra alternativa es que se permitan mesas junto a las ventanas, especialmente los locales que tienen ventanas con dos hojas con apertura corrediza vertical, que pueden generar el paso constante de aire para disminuir posibilidad de los contagios.

“La apertura que se hizo fue buena. Al principio fue desordenada pero pudimos modificar eso. Pero en un restaurante tradicional, las mesas afuera no funcionan. Además el tema de las mesas en el exterior está muy condicionado por el clima”, dijo Ariel Amoroso, presidente de la Ahrcc.

Desde que comenzó la cuarentena, en marzo pasado, se estima que cerraron unos 1.500 establecimientos gastronómicos en la ciudad de Buenos Aires, sobre un total de 10.000. “Hasta marzo tenemos que apoyar al sector. Creemos que el año que viene puede haber una segunda oleada de quiebres. La reapertura de los locales hoy es a pérdida”, señaló Amoroso.

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