Hoy nadie piensa que la Argentina irá al default. La única duda que tienen es la fecha en que se cerrará la negociación y la mayoría apuesta a que será en dos semanas como máximo. Por eso los mercados repitieron la historia del viernes: suba de los bonos en dólares, caída del riesgo país y aumento de los dólares alternativos por cobertura. El valor agregado fue la fuerte suba de la Bolsa que se acopló al movimiento mundial, aunque en la Argentina lo hizo en base a otros fundamentos.

“El arreglo de la deuda, no estar en default, es muy importante, pero no tanto como podía haberlo sido antes de la pandemia porque acá no va a haber un rebote inmediato de la economía como puede suceder en los países más avanzados. Creo que los más beneficiados con el acuerdo van a ser empresas como YPF y otras grandes compañías privadas que tienen crédito abierto en el exterior y podrán mantener la posibilidad de endeudarse en dólares”, señaló Federico Sidi, de Compass Group.

“Lo que se viene después de la pandemia puede ser muy complicado y si el gobierno en ese momento no se endurece y comienza a absorber billetes del mercado va a tener una inflación elevada”, agregó. No descartó que después de la negociación haya una devaluación del peso para que la economía funcione de manera más equilibrada.

Razón no le falta. Las últimas medidas del Banco Central para contener al dólar han provocado un caos cambiario que se va a notar en las próximas cosechas. Por caso, los que rechazaron los préstamos subsidiados, para evitar que el Estado se meta en sus contabilidades, tienen vedado el acceso a los dólares oficiales. Ellos van a utilizar los dólares alternativos para importar insumos.

En el caso del agro es una complicación porque para sembrar y cosechar pagarán los insumos importados a valor dólar alternativo y deberán exportar con un dólar oficial que tiene menor valor en pesos al tiempo que pagará retenciones. El encarecimiento de esas importaciones se trasladarán a los precios y al costo de vida en general porque los productos comprados en el exterior están presentes en todos los sectores de la producción, desde construcción hasta alimentos.

Por eso, parece inevitable que, una vez negociada la deuda, sobrevenga la devaluación. Sostener el tipo de cambio en estos niveles consumieron en el último mes USD 800 millones de las reservas. ¿Cuál es el sentido de devaluar el dólar mayorista 0,10% diario y atrasarlo frente a los demás países de la región? La inflación encubierta, pese a la ausencia de devaluación, está. El hecho de medir la inflación a la distancia por la pandemia que no deja ver el costo de vida real es un engaño que el Gobierno compra sin entrar en detalles, como el congelamiento de tarifas y las industrias y negocios cerrados que impiden que sus productos entren en la lista del INDEC.

En la primera rueda de la semana, los más beneficiados fueron otra vez los bonos en dólares, ya sea los que están en default, -ley local- y los que están en default técnico, pero actúan como si no tuvieran esa calificación que son los de legislación extranjera. El Bonar 2020 aumentó 3,86% y el Bonar 2024, 5,60%. Ambos títulos están defaulteados por tener ley argentina, pero la negociación de la deuda los equiparará a los bonos con ley neoyorquina. En tanto, los bonos con ley extranjera, que son los de mayor ponderación en el índice de riesgo país, tuvieron subas de hasta 2,42% como fue el caso del Par. Pero como el bono de mayor incidencia es el Discount quedó sin cambios, el riesgo país cayó tan solo 15 unidades a 2.622 puntos básicos.

El dólar oficial tuvo su previsible comportamiento. En bancos y casas de cambio mostró un precio de $70,72 que es 4 centavos inferior al del viernes. Pero como hay que recargarle el impuesto de 30% para la venta a los que mantienen el cupo de USD 200 mensuales, se transforma en dólar solidario y su verdadero valor es $91,65.

El dólar mayorista subió 9 centavos como lo hace todos los días y quedó en $68,63, pero esta vez, debido al monto de negocios, clásico del fin de mes, se operaron USD 381 millones, casi el mismo monto del viernes, que permitió que el Central comprara USD 50 millones y aumentara sus reservas USD 20 millones a 42.609 millones. Es la segunda rueda consecutiva de suba de reservas. En dos días aumentaron USD 150 millones.

El dólar libre aumentó $1 a $126, mientras el dólar Bolsa creció $1,06 para cerrar en $108,77 y el contado con liquidación 66 centavos a $114,08. En un día recuperó la mitad de lo que perdió en todo mayo. La cobertura de inversores y empresarios continúa.

La Bolsa tuvo una excelente rueda porque la suba de los bonos hizo más atractivos los papeles de los bancos. De esta manera el S&P Merval, el índice de las acciones líderes, aumentó nada menos que 5,80% con negocios por $1.111 millones.

Los papeles más favorecidos fueron los de Banco Supervielle (+9,10%), los de CableVisión Holding (+8,77%) que estaban atrasados en sus valores y en el año acumulan pérdidas de casi 37%, los de Edenor (+7,47%) y Ternium (+7,05%).

En Wall Street los ADR´s argentinos -certificados de tenencia de acciones que cotizan en dólares- tuvieron una rueda favorable donde solo dos papeles retrocedieron, Telecom Argentina (-2,56%) y MercadoLibre (-0,89%).

Las principales subas estuvieron en Edenor (+14,98%), IRSA (+14,97%) y Banco Supervielle (+9,14%).

En la rueda del martes, el centro de la atención no cambiará. El dólar seguirá teniendo tendencia compradora, los bonos continuarán demandados, aunque les queda un corto trecho por recorrer y la Bolsa, puede soportar alguna toma de ganancias después de la importante suba del lunes.

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