Roberto Lavagna tiene una mirada moderadamente optimista para le futuro (Franco Fafasuli)
Roberto Lavagna tiene una mirada moderadamente optimista para le futuro (Franco Fafasuli)

En medio de un panorama sombrío para la economía de la Argentina, que arrastra problemas estructurales y acumula la recesión provocada por la pandemia de coronavirus, el ex candidato presidencial Roberto Lavagna se expresó con moderado optimismo con respecto al futuro del país siempre y cuando se adopten medidas adecuadas para provocar un repunte rápido de la actividad.

Mi esperanza es que pasado el tema de la pandemia, si hay algunas cosas básicas que se hacen, la economía puede responder bastante rápidamente”, planteó el ex ministro de Economía de Néstor Kirchner en diálogo con la periodista María O’Donnell en radio Metro.

El líder de Consenso Federal, que reconoció tener contacto con Martín Guzmán, vaticinó que la Argentina está cerca de cerrar un acuerdo con los bonistas, una de esas “medidas básicas” que consideró necesarias para provocar un aceleramiento de la actividad.

La situación es distinta a la del 2002, que se logró una economía que rápidamente empezó a expandirse con tasas de 9% anual desde el segundo semestre de 2002. Entonces, la negociación se hacía en el marco de una economía que crecía muy rápidamente. Esta es una negociación que se hace en medio de una economía que lleva años de estancamiento. El grado de urgencia de resolver este obstáculo es mucho mayor. El tiempo corre decididamente en contra”, detalló.

El también ex funcionario del gobierno de Eduardo Duhalde solicitó además poner la lupa específicamente en la situación de las pequeñas y medianas empresas -los diputados de su bloque presentaron un proyecto al respecto- y revisar la política impositiva. “Esto (el crecimiento de la economía) no se hace con nuevos impuestos, no se hace tomando acciones de las empresas ni con políticas rígidas en materia de contratación de personal porque la doble indemnización te ayuda a mantenerte en una situación de relativo estancamiento, pero no te ayuda para crecer”, desarrolló.

Si bien planteó que el tributo a las grandes fortunas que promueve Máximo Kirchner “podría tener algún tipo de razonabilidad”, Lavagna aseguró que la economía formal está al límite de lo que puede soportar y enumeró todos los impuestos que deben afrontar las familias y las empresas de índole nacional, provincial y hasta municipal.

El ex funcionario entendió que las últimas medidas adoptadas por el Banco Central con respecto al mercado cambiario son “entendibles” en el marco de la emergencia, pero alertó sobre situaciones particulares en el sector agropecuario y en la economía del conocimiento que podrían condicionar la generación de dólares en el 2021.

“Estamos en el tiempo que se prepara la cosecha del año que viene y hoy no se venden agroquímicos porque los que importan no saben a qué tipo de cambio hacerlo”. “Esto es importante porque es el futuro del 2021, donde lo central es la producción de dólares del sector agropecuario y de la economía del conocimiento. El campo está parado por estas medidas y la ley del conocimiento, que aportaba USD 6 mil millones, fue anulada para mejorarla, pero ya pasaron varios meses”, explicó.

Hacia una cuarentena inteligente

El economista respaldó las medidas adoptadas por el gobierno de Alberto Fernández en el inicio de la pandemia. Dijo que el confinamiento obligatorio fue un “tremendo acierto” porque le dio tiempo al país de prepararse para combatir la peor etapa de la propagación del virus. Sin embargo, planteó que llegó el momento de buscar alternativas para ingresar en una fase de “cuarentena inteligente”.

“Creo que el Gobierno y en particular el Presidente tuvieron un tremendo acierto en empezar la cuarentena a tiempo. No porque esto fuera a impedir el avance del virus, sino para dar tiempo para estar preparados. Al principio ni mascarillas habían. Se decía que no servían porque no había y era inútil que la gente saliera a buscarlas. Se agregaron camas, se agregaron respiradores, cosas elementales como mascarillas, y en ese sentido fue un gran acierto. Claramente el número de personas muertas, donde la estadística es más precisa, muestra una Argentina en una situación mucho mejor que países de Europa y de América Latina”, introdujo.

“La prolongación de este proceso genera un impacto económico adicional a la mala situación que ya traíamos y es ahí donde uno tiene que encontrar mecanismos para salir lo más rápidamente posible sin abandonar esta política que dio buenas resultados”, completó.