REUTERS/Agustín Marcarian
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Los acreedores no escucharon la palabra “quita” y el ministro de Economía, Martín Guzmán, encendió un cauteloso entusiasmo porque un país casi en default puede ser una futura fuente de ganancias en un mundo en el que las rentas de los bonos son cercanas a cero o están en terreno negativo.

Como si fuera poco, les agregó una “zanahoria” inesperada: la posibilidad de que renazcan los cupones PBI, aquellos que fueron creados como parte de los bonos del canje de la deuda que permitieron a la Argentina salir del default.

Un cupón de esas características, en un país que ve caer su PBI a niveles de piso, tiene posibilidades de generar ganancias a futuro porque su renta va atada al crecimiento de la economía. Los anteriores cupones pagaban renta cuando el PBI aumentaba 3,2% como mínimo. Al principio, fueron un enorme negocio, pero cuando cayeron los precios de la soja y el país dejó de crecer a “tasas chinas” dejaron de pagar. En realidad, estos derivados fueron ayudados por las falsificaciones de inflación del INDEC, que hacían que el PBI creciera por encima de la realidad.

Guzmán insinuó una propuesta para los tenedores de bonos en dólares, mejor a la esperada, y esto bastó para que el riesgo país se derrumbara 4,1% y perforara el piso de los 4.000 puntos básicos, al cerrar en 3.884.

Para la Argentina, el feriado de los mercados fue mejor que cualquier rueda porque ganó por donde se lo mire. Los bonos en dólares más cortos, como el Bonar 2020, subieron 5,34% porque crecieron las chances de que en abril o mayo se pague su cupón de intereses de 4%. En tanto, el Bonar 2024 aumentó 3,86% y el Discount, con legislación de Nuea York, 2,90%.

Entre los bonos en pesos, el AF20 o bono dual, que fuera despreciado hasta hace poco tiempo por su reperfilación, aumentó casi 8%.

Y si faltaba algo para que se viviera un día de euforia sin operadores en las mesas, allí estuvieron los ADR’s argentinos -certificados de tenencia de acciones que cotizan en Wall Street- que tuvieron una rueda positiva. Por caso, Transportadora Gas del Sur aumentó 10,31%, seguido por BBVA con 9,62% y Cresud con 9,43%.

Este mercado contrastaba con Wall Street, donde los índices terminaron con un rojo de casi 2%.

En Wall Street, los índices terminaron con un rojo del 2% (REUTERS/Andrew Kelly)
En Wall Street, los índices terminaron con un rojo del 2% (REUTERS/Andrew Kelly)

En la madrugada local, la cautela seguía en el mundo. Las Bolsas de Asia no abrieron de la mejor manera. El Nikkei de Tokio perdía 1,86% y el Hang Seng de Hong Kong, 1,15%. Los otros tres grandes índices de China, en cambio, tenían alzas de hasta 1,10%.

Las operaciones overnight, que se desarrollan desde las 19.30 del martes hasta la apertura de los mercados de hoy, mostraba a los tres principales indicadores de Wall Street con pérdidas de hasta 2%.

A las Bolsas de Europa no les iba mejor. El DAX alemán retrocedía casi 1% y el FTSE de Londres, 2,70%. El Euro Stoxx que agrupa las principales 50 acciones de las bolsas de Europa, marcaba una caída de 2,66%.

El petróleo seguía sin poder revertir su tendencia a la baja. El WTI de Estados Unidos perdía 0,20%, a USD 20,45 por barril, mientras el Brent de Europa, que es referencia en la Argentina, bajaba 2,16%, a USD 25,78. El petróleo está provocando una fuerte crisis en la Argentina porque era la fuente de ingresos a la que apostaba el Gobierno, además de la soja, que en Chicago caía 1%.

Hoy, probablemente, los inversores argentinos miren más hacia adentro. Sucede que las expectativas que abrió la renegociación de la deuda en dólares podría hacer que los inversores retomen posiciones en bonos y acciones.

La paradoja es que el virus cambio las reglas de juego ¿Alguien imaginaba al gobierno renegociando un plan económico con el FMI a cambio de nuevos desembolsos?

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