La campaña de soja atraviesa un momento muy complicado: falta de precipitaciones, aumento de la presión impositiva y caída de precios
La campaña de soja atraviesa un momento muy complicado: falta de precipitaciones, aumento de la presión impositiva y caída de precios

Si bien se registraron precipitaciones en la jornada de ayer especialmente en el noroeste de Buenos Aires y La Pampa, con montos por debajo de los 25 milímetros –la excepción que fue el distrito de Pehuajó, donde cayeron más de 145 milímetros–, las mismas no alcanzaron para frenar la caída en los rendimientos de soja de segunda, tras 23 días sin lluvias.

La sequía sigue agravando el panorama de la oleaginosa de cara a la próxima cosecha, con zonas como el sur de Buenos Aires, Santiago del Estero y Chaco que siguen necesitando de las lluvias para potenciar los rendimientos.

Además, de acuerdo a los informes de la Guía Estratégica para el Agro de la Bolsa de Comercio de Rosario (Red Gea), se proyectan lluvias con valores moderados para las próximas jornadas. Se sigue con mucha atención la evolución de la tormenta, “pero el impacto de la sequía, sobre todo en soja de segunda, ya condiciona los guarismos de la cosecha nacional”, explicaron los especialistas.

En este contexto, ya quedan atrás las posibilidades de conseguir una cosecha total de la oleaginosa en 55 millones de toneladas como se proyectaba en febrero pasado. Desde la tercera semana del mencionado mes, comenzó a complicarse el panorama climático y los cultivos enfrentaron condiciones extremadamente secas.

La Bolsa de Comercio de Rosario realizó un ajuste a la baja de 3.500.000 toneladas en la estimación de producción total que ahora se ubica en 51.500.000 toneladas
La Bolsa de Comercio de Rosario realizó un ajuste a la baja de 3.500.000 toneladas en la estimación de producción total que ahora se ubica en 51.500.000 toneladas

“Los suelos se han quedado sin reservas en los casos de la soja de segunda, que fue el cultivo más afectado. Se estima que la falta de agua malogrará 510.000 hectáreas, que en gran parte son de segunda, la cual tras el crecimiento del área triguera ocupa este año casi 5,6 millones de hectáreas, o sea el 32% de las 17,3 millones de hectáreas de la oleaginosa en Argentina”, comentaron los técnicos de la bolsa de Rosario.

En la franja este de la Argentina fue notoria la caída de rendimientos de la soja de segunda. En buena parte de la zona pampeana se proyectan rendimientos por debajo de los 15 a 25 quintales por hectárea. A nivel nacional, el rendimiento alcanzaría los 30,7 quintales por hectárea; son casi 2 quintales menos de lo proyectado a comienzo de año.

Las provincias que registraron una mayor caída de rendimientos, hasta el momento, son La Pampa, Santa Fe y Entre Ríos. Pero en términos de volumen, la mayor caída de la oleaginosa está en Buenos Aires donde se recorta 1,13 millones de toneladas y en Santa Fe, con un descuento de 1 millón de toneladas respecto a lo estimado en febrero. Córdoba les sigue con una pérdida de 660.000 toneladas.

En este escenario, la Bolsa de Comercio de Rosario actualizó su estimación de producción total de soja, con un ajuste a la baja de 3,5 millones de toneladas, y ahora se ubica en 51 millones de toneladas.

Maíz

El informe de la bolsa rosarina resalta los buenos resultados que se consiguieron en los maíces tempranos, lo que permite afianzar la estimación de cosecha total en 50 millones de toneladas, que en caso de concretarse se transformaría en el segundo mejor nivel productivo. La siembra del cereal alcanzó las 7.110.000 hectáreas. Por su parte, el rendimiento nacional sigue proyectado en 82 quintales por hectárea.

Se consiguieron buenos resultados en los maíces tempranos, lo que permite afianzar la estimación de cosecha total en 50 millones de toneladas
Se consiguieron buenos resultados en los maíces tempranos, lo que permite afianzar la estimación de cosecha total en 50 millones de toneladas

De acuerdo al informe de la Bolsa de Rosario, hasta el momento las tareas de cosecha ya superan el 7% de avance a nivel nacional, con una carrera similar a la de marzo del 2018, en la que se alcanzaba el 8%. En la región núcleo la actividad de recolección muestra valores de rindes de 90 a 120 quintales por hectárea.

Además, los técnicos de la Red Gea explicaron: “Los números de rinde de las siembras tardías siguen en vilo a la espera de nuevas lluvias y podrían afectar negativamente los guarismos de los rindes provinciales. Los maíces tardíos transitan etapas críticas pero en el oeste de la región Pampeana, donde mayor participación tienen, cuentan con mejores condiciones ambientales. Aparte, la cosecha de los lotes tempranos arroja muy buenas cifras que podrían compensar las pérdidas de los tardíos”.

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