En la City ven la situación generada en la provincia de Buenos Aires como una demostración de poder de Axel Kicillof (Luciano González)
En la City ven la situación generada en la provincia de Buenos Aires como una demostración de poder de Axel Kicillof (Luciano González)

El mercado descree absolutamente de que en enero la provincia de Buenos Aires irá al default y apuesta a que es una jugada de Axel Kicillof. El gobernador de la provincia de Buenos Aires le está haciendo una demostración de poder al presidente Alberto Fernández, dramatizando una situación que tiene solución a la vista.

Por supuesto, en la partida arriesga poco porque sabe que el Gobierno Nacional va a evitar que la provincia caiga en default por una deuda inferior a USD 300 millones.

La imagen de que el delfín de la vicepresidente ponga estos obstáculos no le hace bien a Alberto Fernández, que tiene que mostrar poder cuando llegue el momento de negociar la deuda y aplicar las medidas.

Lo que fortalece sus chances, y el mercado está apostando a eso, es la iniciativa de la bancada radical pidiendo la expulsión de Evo Morales por la violación de las condiciones de refugio que le concedió el gobierno argentino. Algunas actitudes como las que se están tomando contra Venezuela también suman puntos cuando de negociar con acreedores privados o el propio FMI se trata.

Los inversores dieron su fallo en la plaza financiera. Los bonos cortos salvo el Bonar 2024 (-0,72%), recuperaron su valor. El Bonar 2020 aumentó 0,75% y entre los bonos más largos, que son los que definen el riesgo país, el Discount en dólares con ley neoyorquina subió 1,57%. De esta manera, el riesgo país bajó 33 unidades (-1,8%) a 1.821 puntos, una cifra importante para un país que tiene el default tocando la puerta. La baja del riesgo país pudo ser mayor si no hubieran subido los bonos del Tesoro de los Estados Unidos que son la referencia de este indicador.

Más muestras de que los inversores descreen del default y apuestan a que se va a llegar a la mesa de negociación de la deuda con las chances intactas, es el valor de los dólares alternativos que se rigen por la oferta y la demanda. El dólar Bolsa o MEP subió apenas 0,20% a $ 79,40, mientras el contado con liquidación bajó 0,3% a $ 80,84. El dólar libre, avanzó 1 peso a $ 79. Pero esta suba correspondió más a la baja de tasa de los bancos de estos últimos dos días donde pagan menos de 30% anual a los ahorristas.

En la plaza oficial en bancos y casas de cambio la divisa subió 1 centavo a $ 62,98 y en la plaza mayorista donde se negociaron apenas USD 261 millones, con la reaparición de los exportadores, el Banco Central tuvo que comprar USD 80 millones para evitar que la divisa caiga. Se mantuvo en $59,96, cuatro centavos por debajo de la rueda anterior.

La compra del Central más la fuerte suba del oro de 0,78% por onza troy, hizo que las reservas de Banco Central crecieran 211 millones a USD 45.287 millones.

La Bolsa es la más sensible a estas situaciones. Por eso sumó su tercera caída consecutiva. El S&P Merval perdió 0,93% con un fuerte monto de negocios por $ 1.246 millones.

Los bancos siguen liderando las bajas porque en su cartera abundan los bonos de la deuda. Si bien se recuperaron los títulos en pesos, avalando la baja de tasas y como señal de que confían en que el problema del default de la provincia de Buenos aires en unos días será historia, el BBVA perdió 5,06%, seguido por Supervielle con 4,24% y Macro con 4,04%. Otra caída importante fue la de Central Puerto. Después del corto e intenso rally de alzas, cedió 4,30%. Lo mejor pasó por Aluar - ¿habrá esperanza de que Estados Unidos le levante las restricciones? - con 4,14% y CableVisión con 5,45%.

Los ADRs argentinos -certificados de tenencia de acciones que cotizan en Wall Street- tuvieron un día rojo. Solo tres certificados subieron y uno quedó sin cambios. Supervielle (-5,11%) fue el mayor perdedor.

Para la jornada del jueves se espera que todo siga sin sobresaltos. Se espera que los bonos se sigan recuperando, en particular los nominados en dólares porque nadie cree que se deje avanzar la minicrisis que nació en la provincia de Buenos Aires.

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